Un periodista se las ingenió para formular unas cuantas preguntas imaginarias a un Coronavirus imaginario, malévolo y con apariencia de niño travieso, que tiene a la humanidad arrodillada a sus pies.

Un periodista se las ingenió para formular unas cuantas preguntas imaginarias a un Coronavirus imaginario, malévolo y con apariencia de niño travieso, que tiene a la humanidad arrodillada a sus pies.