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Perspectiva de moda

Por: Madeleine Villalba

La moda visibiliza intenciones y mensajes de cambio en la sociedad, es por esto que durante años ha sido el arma de defensa que han usado las mujeres para luchar por sus derechos, valores, ideologías y libertad. Así mismo, en diferentes momentos históricos la moda se ha convertido un icono de protesta en contra de las injusticias sociales, el poder, la desigualdad, el machismo y el sexismo.  

Los referentes de la moda que han hecho cambios en el género femenino son muchos, pero una de las más significativas fue Gabrielle Chanel, quien gracias a su estilo propio construyó el camino de la mujer moderna, liberándola del estilo opresor de la época, a uno más cómodo y con más libertad. 

 En la actualidad, hay muchísimos personajes que se destacan en la industria de la moda. A diferencia de otros famosos, Chiara Ferragni comparte algo más que su estilo de vida, selfies y outfits en sus redes sociales. Ella es una de las influencers y empresarias más poderosas e importantes de la industria de la moda.  

Ferragni aprovecha el poder que tiene en cada foto, video, comentario y tendencias de moda que impone, para convertir su voz e imagen en un símbolo de identidad y empoderamiento. Una de sus más recientes apariciones fue su polémico monólogo a favor de la igualdad de género en el Festival de la Canción en San Remo.  

Chiara fue la presentadora oficial del evento y lució cuatro vestidos de la casa de alta costura Dior, cada uno con un significado distinto. El más controversial de todos fue el que usó al momento de su monólogo “el vestido desvergonzado”. Inspirado en Eva, la primera mujer de la historia que sintió vergüenza por su cuerpo, el look simula la desnudez del cuerpo femenino. 

En el monólogo la influencer lee una carta que le escribió a ella misma cuando era niña, el objetivo del vestido que utilizó era recordar que el cuerpo de la mujer nunca debe ser objeto de vergüenza, y si una mujer decide mostrar o vestirse sexy jamás debe justificar la violencia de los hombres.  

«Nuestra sociedad te ha enseñado que cuando te conviertes en madre tienes una nueva identidad y será lo que te define: eres solo una madre. Piensa un segundo en esto: ¿Cuántas veces la sociedad nos hace sentir culpables porque las mujeres trabajamos y estamos lejos de nuestros hijos? Prácticamente siempre. ¿Y cuándo se hace lo mismo con los hombres? Nunca. Pero te digo una cosa: siempre harás lo mejor para tus hijos y ese será el pensamiento más importante cada día. Eres una buena madre, no perfecta, pero lo suficientemente buena” expresó la empresaria en su discurso. 

Esta no es la primera vez que hace algo así, son muchas las ocasiones en que la empresaria italiana se ha pronunciado para hablar del rol de la mujer, de la violencia de género y del feminismo a través de la moda. 

Sin embargo, la lluvia de comentarios no se hizo esperar y no precisamente del significado del vestido de Chiara o de su monólogo. La mayoría eran comentarios misóginos e inapropiados que la tildaron de “vulgar, ordinaria e inadecuada”, y lo peor de todo esto es que algunos de los usuarios que hicieron este tipo de comentarios son mujeres e incluso madres.  

¿Por qué la mayoría no habló del poderoso discurso de “ser mujer no es un límite”, o del significado de su look? Porque el sexismo está tan normalizado en nuestra sociedad que hace eco en el pensamiento de la mayoría de las mujeres.  

Sumándole a esto, la influencia de ideas machistas que nos han acompañado de generación en generación y nos hacen creer que, al hacer un discurso de este tipo, tienen que hacerlo vestidas igual a una monja, arropada de los pies a cabeza para que sus palabras puedan ser tomadas enserio. 

Son muchas batallas que libramos las mujeres a diario, nuestras inseguridades, la violencia de género, el machismo, la desigualdad y nuestra propia cultura. Pero la batalla más dura que debemos luchar es con nuestro propio género. Solo cuando las mujeres dejemos de señalarnos, enjuiciarnos y pisotearnos las unas a las otras podremos cambiar nuestra perspectiva de género. 

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