La compañía minera logró que sus prestamistas le ampliaran el plazo que ya le habían otorgado para salir de la crisis.
Por. Chachareros
Además de esta prórroga, los prestamistas otorgaron una renuncia con relación al índice de endeudamiento consolidado de la compañía.
El pasado 17 de diciembre de 2015 la compañía anunció que algunos de los prestamistas han formado un comité de dirección para negociar esta prórroga, otorgada por un periodo de 61 días, término que vencerá el 26 de febrero de 2016 (el “Plazo de las Renuncias”), y están sujetas al cumplimiento de ciertos términos y condiciones (incluyendo que la Compañía y el Comité de Dirección logren un acuerdo a más tardar el 14 de enero de 2016 en relación con un covenant que establezca un monto mínimo de caja no restringida a ser retenida durante el Plazo de Renuncias).
Como contraprestación por el otorgamiento de este plazo, la compañía acordó sujetarse a ciertas restricciones en el giro ordinario de sus negocios y acordó trabajar con los prestamistas y con sus asesores financieros y legales durante este tiempo acordado.
Las Renuncias fueron obtenidas con relación a: (i) el contrato de crédito rotativo y garantía de US$ 1 millardo con un sindicato de prestamistas y Bank of America, N.A. como agente administrativo; (ii) el contrato de crédito y garantía de US$250 millones suscrito con HSBC Bank USA, N.A., como agente; (iii) el contrato de crédito y garantía de US$ 109 millones suscrito con Bank of America, N.A. como prestamista; y (iv) el contrato marco de crédito de US$ 75 millones suscrito con Banco Latino Americano de Comercio Exterior, S.A. como prestamista.