Padece úlcera neuropática desde hace más de tres años, y en su condición de paciente diabético e hipertenso los médicos determinaron amputarle la pierna derecha.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Óscar Borrás, quien encarnó durante treinta años el personaje de la ‘Fundillo Loco’ en el carnaval de Barranquilla e inmortalizó el disfraz del ‘Tiburón’ como mascota del Junior, se rehúsa a que le amputen la pierna derecha.
Con el mismo temperamento con que lideró las largas lucha para lograr una mejor calidad de vida para los habitantes del barrio la Floresta, hoy Óscar se aferra a la idea de no permitir que le amputen la pierna.
«Quiero morir completo. Si a mi me amputan la pierna, me suicido», sentenció Óscar Borrás, quien el 25 de Agost0 cumplirá 70 años de edad.
En el mes de abril de 2014, Óscar descubrió la aparición de un callo en el pié derecho. Al principio no le prestó mucha atención, pero a medida que le fue creciendo le comentó a su esposa, Mary de Borrás. El detonante fue cuando se le abrió y se le infectó, por lo que acudieron a buscar la atención médica en la Nueva EPS. El dictamen: úlcera neuropática plantar.
A Óscar le amputaron los dedos de la pierna izquierda hace tres años, y el 16 de julio de 2017 le amputaron los dedos de la pierna derecha. La diabetes continua haciendo mella en la pierna derecha, por lo que la junta médica determinó que no había otra alternativa: amputarle la pierna.
«Respeto la decisión de Óscar de no dejarse amputar la pierna. Sus hijos también respaldan su determinación. Los médicos nos explicaron la ventaja de la amputación, que mejoraría la calidad de vida, pero él se niega rotundamente a la operación», señala Mary de Borrás.
Óscar Borrás está en su casa en silla de ruedas. Hoy esas mismas piernas que corrieron mil veces en el estadio Romelio Martínez y en el Metropolitano Roberto Meléndez apoyando al Junior de su alma, no tiene el mismo vigor. Esa mismas piernas que recorría hasta 5 kilómetros a lo largo de la Batalla de Flores en sus tantas participaciones en el Carnaval de Barranquilla, Óscar, quiere morir con ellas. Pero su determinación sí está intacta: suicidarse ante de despenderse de una de sus piernas.