Dicen que el presidente Santos está humillando al país con el acuerdo de paz, pero la realidad es que no hay nada más humillante que la guerra.
Por: Wendy Clavijo – @Wen_Clav
Por estos días decidí cambiar mi perspectiva del conflicto, dejar de verlo tan ajeno e involucrarme un poco. El instinto humano es sentir apatía con otro, quise conversar entonces con algunas víctimas directas y estudiar su posición frente al plebiscito. En la búsqueda de fuentes publiqué en mi perfil de Facebook y en varios grupos del país que buscaba quiénes me pudieran hablar del tema, al principio solo para escribir un guión, luego para reforzar mi voto y por último tal vez para escribir algo como esto. Para mi sorpresa los mensajes empezaron a llegar y las voces que han silenciado tanto aclamaban ser escuchadas, el tema del conflicto terminó siendo más difícil de tratar para mí que para ellos, lo cual de una u otra manera me hizo sentir orgullosa de cuán fuerte puede llegar a ser una persona.
Hijos que vieron morir a sus padres, niños que a los tres años tuvieron armas apuntado su cabeza, víctimas que mencionaban apagones que sucedían en su pueblo y cuando la luz regresaba ya se habían llevado a varios jóvenes para el monte, abuelos que recuerdan las fincas que les arrebataron, personas que aprendieron a ver los asesinatos como parte de su diario vivir, mencionan que incluso teniendo a su victimario enfrente lo perdonarían y que para remediar todo lo que ya se hizo solo basta con que nadie más sufra lo que ellos han sufrido y sentirán que hasta valió la pena.
Para equilibrar un poco la balanza quise hablar también con personas que como yo lo que conocen del conflicto es lo que los medios han mostrado. Paradójicamente en este grupo de entrevistas me encontré a más personas en contra del plebiscito repitiendo el mismo discurso que el Centro Democrático Alternativo y su “pedagogía por el no” se han encargado de exponer. Mencionaban la impunidad y el tema del dinero.
No olvidemos que las Farc no se está entregando, esto es una negociación, un diálogo de paz donde ambas partes llegan a un acuerdo, y acudiendo al significado de “acuerdo” la RAE la define como “convenio entre dos o más partes”. Un convenio de 297 páginas que ya puedes descargar y leerlo.
Las FARC dejaran de existir como grupo y serán individuales que como tú y como yo se formarán, dejando atrás lo que se hizo y empezando una nueva vida.
Los colombianos a favor del no exigen que todos los desmovilizados vayan a la cárcel y reciban el castigo que se “merecen”, lo coloco entre comillas porque vivimos en un país muy religioso en su mayoría, un país que realiza marchas cuando sienten que sus leyes divinas han sido violentadas pero que se olvidan que dentro de su credo el único que puede juzgar es Dios, parece que ahora todos somos jueces y que no hay nada más importante a que se paguen todos los pecados y delitos.
Es increíble e incluso aún no logro entender cómo existe tanto odio en esas personas que solo han visto novelas de guerrilleros y que esos que crecieron entre las balas sueñen con que este 2 de octubre gane el Sí.
Antes de ir a votar recuerda que la única justicia no es la cárcel y pregúntate ¿Es más importante la venganza que la tranquilidad de una persona?