Solemos llamar “Megaobra” –término superlativo que usamos muy frecuentemente– a alguna construcción importante que entrañe un gran esfuerzo en materia de diseño, trabajo y/o material.
Por: Victor Herrera Michel
Es muy poca su utilidad real y actual. Se supone que una “Megaobra” es para mejorar en gran medida las condiciones existentes. En nuestro caso el componente de navegación no mejora en nada empezando porque la altura (gálibo) que sigue rigiendo es la del “viejo” puente, que no se sabe hasta cuándo seguirá en pie como un monumento a la falta de planeación. Además, el tema preocupante en el cauce del río es la profundidad (calado) que sigue siendo incierta.
Para colmo no se hizo previamente un estudio de impacto hidráulico sobre el canal de acceso y ya se han formado varias “islas” en su trayecto. En lo que se refiere a la movilidad terrestre la nueva estructura ha complicado el tráfico pues tiene 6 carriles (3 de ida y 3 de venida) que desembocan en vías de 2 carriles y además presenta fallas de tránsito y seguridad vial. ¿Cuál es su utilidad y funcionalidad? ¿Para qué y por qué se construyó?. Son algunas de las preguntas que muchos se hacen hoy. Máxime que su costo supera el de la totalidad de los arroyos canalizados en Barranquilla. Y está pendiente un valor adicional que reclama el constructor..!!
Para rematar, hablando de obras de infraestructura en la ciudad, estamos a punto de sufrir una gran vergüenza con los visitantes que llegarán al Carnaval, a los partidos de la Copa Libertadores, a la Asamblea Anual del BID, a las eliminatorias del Mundial de Fútbol y a la Copa América, entre otros, por un aeropuerto que no termina su remodelación.
Por otra parte, desde hace 10 años hemos estado discutiendo sobre la construcción de un puerto de aguas profundas o “Superpuerto” como la Megaobra de la ciudad. Pensamos que se nos está haciendo tarde por lo que ya indicamos han venido adelantando los antioqueños pues, como nos dijo en una entrevista el director de la Asociación Latinoamericana de Puertos y Terminales (Latinports), Julián Palacio: “…Los puertos no son imanes que atraen magnéticamente a los buques, su eficiencia depende del volumen del tráfico comercial, de las rutas marítimas de distribución y de las poderosas navieras internacionales…”. Temas como para seguir alimentando nuestra interminable discusión.