De tajo, Manuel De la Rosa Manotas descartó la posibilidad de aceptar la postulación para ser director de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018.
Por Francisco Figueroa Turcios
El 15 de abril de 2014, la alcaldesa Elsa Noguera anunció que si los Juegos Centroamericanos y del Caribe se realizaran en Barranquilla, el director sería el periodista y empresario Manuel De La Rosa. “El Presidente de Findeter, Luis Fernando Arboleda; el Gobernador, José Antonio Segebre; y yo, se lo solicitamos. Manuel De La Rosa lo está evaluando», enfatizó la mandataria local a los medios.
Manuel De la Rosa, miembro del Consejo Nacional del Deportes, en representación del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, conforma -según la alcaldesa Elsa Noguera- la baraja de aspirantes para ser director de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, al lado de Juan José Jaramillo, Helmut Bellingrodt y Pedro Salcedo Salom.
Sin duda Manuel De la Rosa Manotas es un candidato de lujo, además de contar con una brillante hoja de vida como dirigente deportivo, fue varias veces campeón en distintas categorías en golf, en uno de los eventos compartió honores con la campeona en damas Ana María González.
Es un barranquillero de tradición. Su abuelo Enrique De la Rosa era el dueño de la finca El Prado de la cual se enamoró el gringo Karls Parrish para su ambición de construir la primera gran urbanización residencial y el mejor hotel de Colombia de esos momentos. Se hicieron socios. De la Rosa puso los terrenos y Parrish se encargó de lo demás.
Manuel De la Rosa Vives, padre de Manuel De la Rosa Manotas, fue por casi 30 años gerente del El Heraldo, junto con Alberto Mario Pumarejo. Ambos deportistas a carta cabal. Jugadores de golf e hinchas furibundos del Junior. Entre esos dos gerentes hubo siempre una armonía, una amistad que parecía más una hermandad. Manuelito De la Rosa Manotas se casó con Julia Carolina Valiente de De la Rosa. Tuvieron dos hijos: Julia Carolina De la Rosa Valiente, una de las más queridas y recordadas reinas del Carnaval de Barranquilla y Felipe. Alberto Mario Pumarejo Jr. y Julia Carolina fueron amigos desde niños y el amor entre ellos, por lo tanto, fue espontáneo, sincero, profundo. Hoy tienen dos niñas. Y al lado de Manuel De la Rosa Manotas y de Julia Carolina Valiente de De la Rosa, conforman un grupo familiar ejemplar y de valores éticos y principios, dedicados a la espiritualidad, al deporte, a la cátedra y a los asuntos como socios que son de El Heraldo.
De la Rosa Manotas, fue quien prendió la llama para que Barranquilla fuera la sede de XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, 2018, y él, al conocer la noticia de la renuncia de Guatemala a la sede que originalmente se le había asignado a ella, comenzó a gestar el movimiento para que la capital del Atlántico,volviera a realizar después de 72 por segunda vez esta justa deportiva.
«Es importante resaltar cómo nace la candidatura de Barranquilla. Fue a raíz de que Guatemala renunció. Ciro Solano, vicepresidente del Comité Olímpico Colombiano y presidente de la Federación Colombiana de Atletismo, me lo manifestó en una visita que realizó en diciembre del año pasado a Santa Marta, con motivo al lanzamiento de los Juegos Bolivarianos. Cuando la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), abrió la convocatoria oficialmente para que los países se inscribieran para ser sede, invité a Ciro Solano y Ramón Jesurum, miembros del Comité Olímpico Colombiano, para que visitaran a Barranquilla, con el fin de incentivar a la alcaldesa Elsa Noguera para luchar por la sede. Cuando terminó esa reunió recuerdo que Ciro Solano y Ramón Jesurum, le pidieron a la Alcaldesa que, si lograba la sede, el director debía ser Manuel de la Rosa. A mi me sorprendió esa petición», recuerda Manuel De la Rosa.
Manuel De la Rosa hace un llamado para que Barranquilla acelere el paso para este compromiso deportivo.
“Esta es una enorme oportunidad que tienen Barranquilla y el Atlántico para mostrarse a nivel internacional como una ciudad y un departamento importantes, pujantes y crecientes, lo mismo que para trabajar por la cultura deportiva y por la cultura ciudadana”, fue el argumento que en ese momento esgrimió Manuel de la Rosa para convencer a Elsa Noguera.
Nunca pretendió el cargo
Manuel De la Rosa promovía la consecución de la sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe para Barranquilla, más por el deseo de un proyecto de ciudad que por un interés particular, como pretender que lo designaran director de ese evento deportivo.
Es decir, que sin proponérselo Manuel De la Rosa tenía, por un lado, el apoyo del Presidente de Findeter, Luis Fernando Arboleda; del Gobernador, José Antonio Segebre; y de la alcaldesa Elsa Noguera. Por otro lado, el respaldo de Ciro Solano y Ramón Jesurum, miembros del Comité Olímpico Colombiano, quienes coincidieron que sería un director como deportista y dirigente, ideal para ocupar el citado cargo, pero lo que no contaban es que para él no está en sus planes estar en la dirección de los Juegos Centroamericanos.
«Nunca he aspirado a ser director de los Juegos Centroamericanos. Nunca he mostrado el interés para que me incluyan en la terna. Agradezco a las personas que me han considerado para que yo sea el director, como el caso de Ciro Solano, Ramón Jesurum y la alcaldesa Elsa Noguera», recalcó Manuel De la Rosa, actual rector de la Universidad Ceipa.
Una de las preocupaciones que tiene Manuel De la Rosa como miembro del Consejo Nacional del Deportes es el factor tiempo. Sobre el particular hace énfasis en que «Barranquilla fue escogida el 11 de junio como la sede de los XXIII Centroamericanos y del Caribe a realizarse en el año 2018 y a la fecha no hemos hecho nada. No se ha arrancado. Por ejemplo, es para que ya estuviera escogido el director con el tiempo justo de comenzar a elaborar una hoja de ruta. Este debe ser un trabajo de 24 horas, para tener unos escenarios deportivos a la altura de las exigencias mundiales y de las nuevas reglamentaciones, para que en el futuro Barranquilla no solo realice los Juegos Centroamericanos y del Caribe, sino que aspiremos a unos Panamericanos. Debemos rescatar con estos juegos la Barranquilla deportiva. La cultura deportiva que teníamos se perdió. Tenemos manifestaciones de deportistas que salen espontáneamente, por esfuerzos propios. No existe un política deportiva para la formación de deportistas».
No se está haciendo nada
Manuel de la Rosa se hace un interrogante dentro del diálogo y él mismo lo responde: «¿Qué está haciendo la Alcaldesa en materia de los Jugos Centroamericanos? Me preocupa el silencio. Yo soy del Consejo Nacional de Deportes y no me han contactado para unificar estrategias para sacar adelante este proyecto. El Gobierno Nacional es el mayor aportante (70%) y veo una pasividad en formulación de cada uno de los proyectos. Me da mucho miedo cómo se están haciendo las cosas. La poca información que tengo».
Y sus inquietudes son válidas. «A mi me tienen aislado de la información que se produce en la Alcaldía en torno a la celebración de los XXIII Juegos Centroamericanos. No se qué está pasando. No he vuelto a tener comunicación con ningún funcionario de la Alcaldía. Intenté lograr cita con la alcaldesa Elsa Noguera y no ha sido posible. Una empresa internacional gestora de eventos internacional estuvo en Barranquilla y la Alcaldesa no los atendió. Yo los atendí y ellos querían mostrarle a Elsa Noguera formulas sobre cómo lograr financiar proyectos de sostenibilidad de los escenarios deportivos. Llevo un mes y no me he podido comunicar con la Alcaldesa».
Por favor, nada de politiquería
Asegura que «el compromiso del presidente de la República Juan Manuel Santos es total. Me lo ha reiterado en varias oportunidades. Me preocupa que la dirigencia de Barranquilla no esté desde ya gestionando los recursos que se requieren para atender los compromisos de refacción y construcción de los escenarios deportivos. No podemos esperar que nos caigan del cielo los proyectos».
Manuel De la Rosa fue durante 15 años presidente de la Federación Colombiana de Golf, actualmente es el representante del presidente de la República en el Consejo Nacional de Deportes. Teme que se le meta politiquería a la elección del director de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018.
«No solo es un temor mio, es de toda la ciudad. A uno le comentan ‘ojalá los políticos no se adueñen de los Juegos Centroamericanos’. Sin duda que es un nombramiento político. Y a los políticos no les interesa en sí la parte deportiva, sino otros intereses. Me preocupa porque a esta administración le restan año y cinco meses y llega un nuevo Alcalde. Y allí esta la incertidumbre. ¿Sí habrá continuidad en las políticas de impulsar las obras de los juegos? Ojalá Barranquilla no cometa el enorme error de equivocarse en la elección del director, porque va de la mano del éxito del evento. Sería funesto que Barranquilla le falle a Colombia en la celebración de los XXIII Juegos Centroamericanos y del Caribe», culminó su relato Manuel De la Rosa, con una cara de gran preocupación.