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Murió el hombre de radio Juan Molina

Esta vez San Pedro sí le abrió la puerta del cielo a este salsero que durante años mantuvo uno de los programas musicales de mayor sintonía en la radio barranquillera. 

Por Francisco Figueroa Turcios

El jueves cuando Barranquilla se preparaba para disfrutar de  los cuatro días de Carnaval, a Juan Molina Pomárico le dio un fuerte  dolor en el pecho, por lo que su esposa Adela Ojeda no dudó en llevarlo a la clínica La Asunción, pero aparentemente fue una falsa alarma. Luego de los rigurosos exámenes fue dado de alta el día sábado, obviamente con algunas recomendaciones médicas, porque estaba reteniendo líquido.

Juan Molina Pomárico, que en paz descanse.

«Los dos últimos días estaba muy intranquilo, aunque había perdido el apetito y se mostraba desanimado. En la noche del Festival de Orquestas quiso verlo por televisión, como amante de la música. Este martes se levantó tranquilo y a las 9 de la mañana le dio el infarto fulminante. Mi padre se mostraba fuerte, hacía el programa radial ‘Viva la música’, en 94.1 Uniatónoma», relata su hija Margarita.

Operación a corazón abierto

El 6 de octubre del año 2010, Juan sintió una pequeña sensación gástrica y un leve dolor en el pecho, por lo que su esposa Adela Ojeda lo llevó a la clínica Bautista. Por la sintomatología le aplican una inyección de ranitidina y le calmó el dolor.

«Me dieron de alta en la clínica y, como se alivió el dolor, me fui almorzar al restaurante ‘La cueva de los fritos’. Allí me comí un sancocho de costilla. Pero a las 2 de la madrugada del día siguiente, es decir, el 10 de octubre, se me volvió a repetir el dolor, esta vez más intenso, por lo que no hubo de otra que retornar a la clínica Bautista. Me practicaron exámenes y determinaron que era operación, por lo que me trasladaron a la clínica General del Norte, donde me hicieron cateterismo y me resultaron tres venas obstruidas, por lo que estaba a las puertas de un pre-infarto», relató en vida Molina Pomárico, oriundo de Juan de Acosta.

Agregó en ese momento que «recibí la charla de la sicóloga  y a poco rato llegó el médico que me entregó una carta con los riesgos que tenía una operación de corazón abierto. Eran diez puntos y el último, así con suspenso y todo, era la muerte. Cada vez sudaba más, a medida que iba leyendo cada riesgo, pensé que hasta ahí llegaba, pero de inmediato reaccioné y saqué fuerza de voluntad, me puse en la presencia del señor Jesucristo, en voz alta dije ‘Señor, tu voluntad’”.

La operación duró más de lo previsto. El cálculo inicial eran cinco horas, comenzaron a las siete de la mañana y terminaron a la una de la tarde. Hubo complicación, pero en ese momento Juan superó el percance y los médicos consideraron que fue un milagro. Estuvo a un paso de la muerte. “Dios tiene un propósito conmigo. Me dio una oportunidad para predicar su palabra”, afirmó con vehemencia en aquella oportunidad.

Encarnó la historia de Saulo

Juan Molina tenía dos pasiones: la radio y la música. Las dos iban de la mano. Soñaba con ser la voz líder de una gran orquesta, pero no se  le dio. Cuando incursionó en la radio fue comentarista deportivo desde 1978. Sus primeros pasos en la radio fueron en Riomar de Todelar, luego  estuvo en Radio Sutatenza, y donde permaneció más tiempo fue en RCN, al lado de Mike Fajardo. Como siempre, mostró su inclinación hacia el género musical.

En 1996 fue nombrado director de Rumba Stereo, emisora de RCN. Al poco tiempo creó el programa La rumba del oyente´’, que se difundía todas las tardes y se constituyó en todo un éxito. Muy feliz contaba en vida que “la emisora Rumba Stereo ese año ocupa el primer lugar superando a radio Olímpica y mi programa ‘La rumba del oyente’, que lo hacía de 3 a 5 de la tarde, tenía los más altos índices de sintonía”.

Juan Molina  relató su pasó a Uniautónoma Stereo,  “era un hombre feliz. Lograba mi objetivo en corto tiempo. En diciembre el gerente Rubén Darío García el premio que me dio como estímulo al lograr tremendo éxito fue la carta de despido. Nunca me dio la cara para justificar mi salida, fue un duro golpe para mí, pensé que se me había acabado el mundo. Entré en estado depresivo, intenté buscar otra emisora  para trabajar pero todas las puertas se me cerraron. Lo que más me dolía era la traición y la falta de personalidad de Rubén Darío García».

Fueron momentos duros para el hoy difunto Molina Pomárico. En esos momentos declaró que «acudí a buscar ayuda espiritual, fui donde el padre Holman, después donde el padre Linero y le rezaba a todos los santos y el milagro no se me hacía. Hasta cuando una vecina me recomendó la iglesia Central de Boston y encarnó la historia de Saulo que está registrada en la biblia en Hechos: Y Saulo respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, fue al sumo sacerdote. Y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallaba algunos hombres o mujeres en el camino, los trajese presos a Jerusalén. Pero yendo por el camino aconteció que, al llegar cerca de Damasco, súbitamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: ‘Saulo, Saulo ¿por qué me persigues?’, y él dijo: ‘¿Quién eres, Señor?’, y el Señor dijo: ‘Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar contra el aguijón’”. Así hice yo, como Saulo, cada vez que pasaba por la iglesia Central de Boston, cuando veía a las personas que congregaban allí, los miraba con desprecio, con odio, me escondía y les tiraba piedras, los perseguía. Y Jesús de Nazareth me puso una dura prueba, cuando vivía el momento más feliz de mi vida, cuando era director de Rumba Stereo, el gerente me despidió. Y luego no encontraba trabajo. Fui a donde los padres Holman y Linero, un vecino me recomendó ir al pastor de la iglesia Central de Boston, esa misma que maldecía y me tocó doblar rodillas y pedir perdón para ser aceptado dentro de esa comunidad. Yo no los perseguía a ellos, sino al Señor Jesucristo».

Muy conmovido por lo que sucedía, en esa ocasión Molina Pomárico aseguró que «si Dios no tuviera un propósito conmigo, hoy ya tuviera cinco años muerto. Ahora mi meta es ser pastor. Cuando antes me ponía a leer la Biblia me quedaba dormido o me daba mucha pereza”.

Tiempo después Juan Molina conoció a Erick Bula, que hacía el programa en Radio Cultural Uniatónoma. “Al encontrarme con él me comentó que tenía los planes de irse a probar el mundo americano y que a la única persona que recomendaría para que se quedara en ese espacio era a mí. Pasaron los días y no tuve ninguna noticia. Después de seis meses un amigo me dijo que me estaban llamando de la emisora, me presenté y efectivamente me contrataron”.

Él asistía a  la Iglesia Central de Boston, y guardaba la esperanza de convertirse en  pastor, pero, Dios le dio la orden a San Pedro,  que le abriera la puerta del cielo, porque Juan Molina, había cumplido su misión en la tierra. Murió un martes de Carnaval, al igual que Joselito. Paz en su tumba.

Adiós a Juan Molina Pomárico: Universidad Autónoma

“Cuando un amigo se va queda un especio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”: Alberto Cortéz

Con mucha tristeza tenemos que registrar la partida de nuestro amigo y colega Juan Molina Pomarico. Excelente hombre de radio pero mejor ser humano.

“El caballero de la radio”, así se le conocía a este hombre que inició su tránsito por las emisoras en  1978 como comentarista deportivo en la cadena Todelar. Luego se vinculó a la desaparecida cadena Sutatenza y más tarde se incorporó al equipo de RCN radio, donde cumplió una excelente labor como director de Rumba Estéreo.

Dos cosas lo apasionaban: la radio y la música. Soñó siempre con ser el cantante de una orquesta pero este sueño nunca se dio. En cambio, muchas de sus composiciones fueron grabadas por varias orquestas nacionales e internacionales. Mantenía excelentes relaciones con compositores y cantantes de renombre, lo que le permitía tenerlos siempre como invitados especiales en su programa de radio.

Después de salir de RCN radio se vincula a Uniautónoma FM Estéreo donde realizó su programa “Tu música” que estuvo al aire hasta el pasado viernes.

La Universidad Autónoma del Caribe y la dirección de Uniautónoma FM Estéreo lamentan la muerte de este excelso hombre de radio  y envía a sus familiares sentidas condolencias. Paz en su tumba».

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