Vivir en un país lejano la dicha de ver un partido con la selección Colombia en una Copa America es la mejor experiencia que se puede vivir.
Por: Celso Jiménez Fajardo
Eran las 7:55 de la tarde y aunque nunca he sido un buen corredor, con mi corazón latiendo a millón en una mezcla de emoción y agitación corría hacia la tribuna sur del estadio MetLife, en la ciudad de East Rutherford estado de New Jersey. En los parlantes podia escuchar como anunciaban la salida de los dos equipos la Selección Colombia y Perú, Era mi primera vez viendo jugar a la tricolor y no podía perder detalle alguno. Cuando por fin llegué, casi sin aliento y el corazón a punto de estallar, la panoramica frente a mis ojos parecía un sueño, fue entonces cuando aquella carrera de varios metros por escaleras eléctricas y pasillos atestados de aficionados valió la pena.
El partido transcurrido con muchas emociones, la escuadra colombiana apretaba en la cancha a el onceavo peruano, sim embargo no llegaban los goles y todos empezaba a transpirar desmedidamente. Cada minuto que pasaba del encuentro cientos de recuerdos de la infancia y de mi vida profesional en Colombia se cruzaban en mi mente, memorias del estadio Metropolitano Roberto Meléndez, donde tantas veces vi jugar al Junior de Barranquilla, pero nunca a la selección tricolor.
Planes “atormentados”
Desde Hartford, Connecticut hasta Chicago, Illinois, son aproximadamente 13 horas y media de viaje sin detenerse ni a usar el baño a una velocidad promedio de 120 Km.
En vista de la clasificación de la tricolor a la semifinal de La Copa America, de inmediato empecé mis planes de viaje. Eran tanta la dicha y las ganas de estar en el proximo partido frente al seleccionado de Chile que decidí viajar por carretera desde el estado de Connecticut donde vivo, hasta Chicago, Illinois, un viaje que hasta ese momento y como yo pensaba, aseguraría mi presencia en el partido sin ningún contratiempo, pues los aviones pueden sufrir retrasos pero manejando el control lo tenía yo, al menos eso pensaba hasta ese momento. El domingo antes del partido termine internado en el hospital con una infección en los intestinos que me impidió viajar a Chicago me vi obligado y aun medio del dolor físico a ver el partido desde mi cama y aunque vi perder a Colombia, mi corazón sigue latiendo por La selección de mis amores.
Vea el video del himno de Colombia aquí: