La joven maestra en literatura española es ganadora del Portafolio de Estímulos de la Secretaría de Barranquilla 2018, en la modalidad de poesía.
Iniciemos con el vuelo de…
Mariposa
Facturas
Contención
Hace muchos años que caí en cuenta que estoy hecha de aire
más allá de lo que dictamina mi horóscopo
de lo que indican los test de la personalidad
soy plenamente consciente del susurro cantado de mi diario vivir
de la melodía de viento que acompaña mis pensamientos
del carácter de mis palabras
de mi lentitud expectante al mirar el caer de las hojas y el baile del mar
Nunca me había incomodado tanto la certeza de saberme
sanguínea e impura
hasta que se acentuó mi envidia por el fuego
Desde entonces, he vuelto a ser inerte,
Me retracto, sí, me he sentido insegura
en el acidulce día que transcurre
y en la noche de mis proyecciones que nunca se apagan
Me siento frágil al no poder despertar en ti, otra vez,
la lava sin perdón ni permiso que me ofreciste un día
Ni siquiera llamas vivas, ebrias de ardor, solo la calidez
de un naranja y un amarillo de fogata
Aunque digas que no encuentras esa relatividad
en la que nuestros cuerpos puedan convivir
También, me hallo así para todas las bocas que me gustaría besar
no lo creas, no, esta timidez está disfrazada de llamados
y fotografías y poemas en donde la sensualidad se insinúa
Brota encima del terror de las lágrimas
Pero no es lástima de mí, no lo pienses, no
Tengo la certeza de ser la inquietud solitaria de más de un mortal
No sé si el fósforo de una estufa o el incendio de un inmueble electrificado
Pero si, allí está el fuego, y ojalá que siga
Al respecto, salgo en mi defensa
el origen de mi inentendible postura y de muchas otras féminas, es simple:
Cuando esos solitarios cigarros se han acercado, han hallado en mí
una vela sin pábilo, un agua ensombrecida, un suelo reseco
un aire de labios cerrados
y me entristece
Me escondo, pues, debajo de las sábanas o en las páginas de la web
entre las teclas de mis sueños escondidos, de mis pasos aciagos
y en las verdes conversaciones de un músico barbudo… a la distancia.
No finjas amabilidad
Quieres sacarle la punta a tu lápiz; ya noto que la traer partida
Ya no me interesa ni aun saludarte
Aunque debes saber que la diplomacia es siempre mi carta de presentación
ante los desagradables tropiezos, como el que he tenido al verte
Así que seguro lo haré otra vez, pero espero que no me importes ya
No quiero sacarte en cara que las tres veces que estuvimos juntos
me tocó hacer casi todo el trabajo y bien lo sabes
No quiero recordar que antes me llevabas de la mano por la calle,
y en la última ocasión, ni a la puerta del motel
No pretendo disculparme solo porque,
al igual que hiciste en el ayer, te dejé plantado entre los aromas del helado
No uses tu pésima retórica
no simules que logro hacerte reír, que me aprecias
entiende: no quiero fingir más orgasmos.