Por. Fausto Pérez Villareal
De mi muy apreciado colega, periodista y docente Luis Roncallo Fandiño, tenía plena referencia de su portentosa capacidad como cronista, de su oficio certero para contar la vida cotidiana con mirada aguda y sensibilidad social. Lo confieso, sin embargo: hasta entonces desconocía la dimensión de sus dotes como escritor de ficción.
Esa revelación llegó al leer, en el transcurso de dos noches, su novela histórica ‘La mujer que orinaba espadas’, una obra de prosa sugestiva, arquitectura narrativa sólida y rigor investigativo evidente que salió a la luz en el primer trimestre de 2015 y fue presentada ese mismo año en la Feria Internacional del Libro de Bogotá.
En sus páginas, Roncallo entrelaza con destreza la vida de Francisca Baptista de Bohórquez, conocida como doña Pacha, con la mitología, la memoria y la conquista del territorio zenú. La protagonista abandona España llevando consigo monedas del rey Carlos II y se asienta en tierras americanas, donde logra erigirse en una figura de autoridad respetada tanto por la Corona como por las comunidades indígenas, en un delicado equilibrio de poder, astucia y adaptación.
La novela despliega, con notable solvencia descriptiva, la compleja ingeniería hidráulica del Zenú, la exuberante biodiversidad del trópico y el violento choque cultural provocado por conquistadores como Alonso de Ojeda y Pedro de Heredia. Todo ello se articula en una atmósfera que roza el realismo mágico, sin perder anclaje histórico, para explorar temas como la ambición desmedida por el oro, la vigencia de la medicina ancestral y el cumplimiento inexorable de antiguas profecías.
El relato avanza hacia el declive del poder de doña Pacha, minado por los cambios administrativos del orden colonial, y culmina con su conexión final con la tierra que decidió asumir como propia. Así, Roncallo Fandiño confirma que su talento narrativo no se agota en la crónica: en la ficción histórica encuentra un territorio fértil donde su escritura se expande, madura y reafirma su condición de narrador integral, capaz de fundir historia, mito y lenguaje con pulso firme y voz propia.
Luis Roncallo Fandiño nació en Tenerife (Magdalena), el 11 de noviembre de 1956 en una franja de tierra donde el río grande de Colombia avanza despacio, como si pensara. Allí, entre aguas antiguas y memorias fluviales, comenzó a formarse una mirada que con el tiempo aprendería a leer la historia en los gestos mínimos, en la palabra dicha y en la que se calla. Comunicador social, periodista, publicista y escritor, Roncallo Fandiño ha hecho de la comunicación un oficio de precisión y de la escritura un territorio de revelaciones.
Autor de trece libros publicados, su obra transita con soltura por la poesía, la crónica, el ensayo y la novela histórica, siempre en diálogo con la identidad caribeña, la memoria colectiva y las pasiones humanas. Desde Erotismo marinero (1978), donde ya asomaba una voz sensual y marítima, hasta Anne Lenoit, la Siempre Viva del Libertador (2003), novela celebrada por la agencia EFE como uno de los sucesos literarios de Latinoamérica de ese año, su escritura ha sabido conjugar rigor histórico y aliento narrativo.
A esta línea pertenecen también Las locuras pasionales de Bolívar (2012) y La mujer que orinaba espadas (2015), una poderosa recreación de la vida de Francisca Baptista de Bohórquez, conquistadora del Zenú, donde mito, historia y lenguaje se funden con pulso firme. En años recientes ha ampliado su universo narrativo con El ángel del General (2020), Vidas al viento (2020) —una de las primeras novelas sobre la pandemia—, Los sueños de Vittorio (2020) y Yizzy, puta de frontera (2021).
Su trayectoria ha sido reconocida con distinciones como el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (1981), el Premio Nacional El Espectador, la Medalla de la Legión Cívica Nacional y el Gran Collar de Oro de la ciudad de Barranquilla, entre otros reconocimientos que confirman una vida entregada a la palabra y al servicio público de la información.
