Luego de 14 mil millones de años, la teoría del Big Bang se reinventa con el más reciente descubrimiento hecho por científicos del Centro de Astrofísica de Harvard-Smithsonian, en Estados Unidos.
Tomado de Terra
De izq. a der., los científicos: Clem Pryke, Jaime Bock, Chao-Lin Kuo and John Kovac durante una conferencia de prensa. AP
Es el hallazgo de lo que serían las primeras vibraciones de la explosión que dio origen al universo. Según el mundo de la ciencia, este parece ser el mayor descubrimiento científico luego del hallazgo hecho, el año pasado, sobre “La Partícula de Dios”, pues se trataría de los ecos del Big Bang, prueba fehaciente de su existencia y argumento a favor de la ciencia en el debate que sostiene con la religión sobre la creación del universo.
La gran pregunta es cómo de algo que tuvo origen hace 14 mil millones se puedan tener rasgos hasta hoy. Según el científico y uno de los líderes de este proyecto de investigación, el doctor John Kovac, el Big Bang fue tan poderoso que algunas zonas del espacio y la vía láctea sufrieron modificaciones en lo que ellos conocen como el tiempo-espacio.
Luego de tres años de investigación ardua, el grupo de científicos de Harvard lograron evidenciar que en una parte de la vía láctea las ondulaciones espaciales tenían otro comportamiento, cómo identificaron esto: por las variaciones de las temperaturas.
Sumado a esto, las transformaciones e intensidades de luz en lo que ellos llaman microondas, eran diferentes en ese lugar. Estos fenómenos son conocidos como: “modos B” y se refieren a las ondulaciones espaciales más antiguas del universo. Entre ellas se encontró lo que ha sido llamado como los primeros temblores del Big Bang.
La investigación, que se hizo desde el Polo Sur, por ser este el lugar más claro para visualizar el espacio pues se considera como uno de los sitios menos contaminados de la Tierra, no hubiese tenido el mismo resultado de no ser por el telescopio BICEP 2, una máquina capaz de detectar el movimiento y transformación de pequeñas ondas tomadas desde la superficie terrestre.
Según Kovac tuvieron que pasar más de mil días para que esta investigación diera sus primeros frutos. Para los expertos, el descubrimiento que confirma la explosión del Big Bang, una de las teorías más importantes sobre la creación del mundo, merece el Nobel y al parecer esto es un hecho, incluso a falta de la confirmación de los datos obtenidos, proceso que aún se lleva a cabo, pero que solamente se considera como un formalismo.