El Presidente venezolano se apresuró a reconocer su derrota, para limar asperezas con quienes fueron objeto de sus amenazas.
Por Lexander Loaiza
Henry Ramos Allup, con su verbo encendido, amenaza con ser una espina para el gobierno. Fue electo diputado.
Un triunfador presidente nacional del partido Acción Democrática, que forma parte de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Henry Ramos Allup, dijo pasada la 1:00 de la madrugada del lunes 7 de diciembre que dudaba que el período constitucional de Nicolás Maduro vaya a tener un “final natural”, en el año 2019.
Además, el vocero opositor advirtió que a partir de 2016, la Asamblea Nacional sería un poder autónomo y no un apéndice del Ejecutivo y que “el Gobierno se podía ir olvidando de hacer lo que le diera la gana”, sin un ente que lo regulara. Igualmente impulsarán una Ley de Amnistía para lograr la libertad de los llamados presos políticos.
Dirigentes opositores celebraron tras conocer los resultados ampliamente favorables que dio el CNE la madrugada del lunes.
El Consejo Nacional Electoral anunció en la madrugada del
Tibisay Lucena, presidenta del CNE, recibió críticas por esperar 5 horas después de cerradas las mesas, para dar los resultados.
lunes en su primer boletín que luego del escrutinio del 96,03% de las actas de votación, la coalición opositora obtuvo 99 escaños de los 167 de la Asamblea. El oficialismo sumó 46 legisladores y restaba adjudicar 22 escaños, entre ellos los de los tres representantes de las etnias indígenas. Ya en los conteos adicionales del lunes la MUD sumaba otros tres parlamentarios a su lista, lo que les daba 102 curules. Sus estimaciones sin embargo superan los 113 escaños.
De alcanzar esa cifra la oposición lograría una mayoría calificada esencial para aprobar leyes habilitantes y leyes orgánicas que organizan el resto de los poderes y sirven de marco a otras leyes; designar o remover a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, a los rectores del Consejo Nacional Electoral, la Fiscal General, el Contralor General y el Defensor del Pueblo; convocar a una Asamblea Constituyente y aprobar una reforma constitucional.
Para Maduro, sobrellevar los escándalos de corrupción y narcotráfico con un parlamento dominado por la oposición será un desafío a su gobierno.
Pero particularmente le da el poder de convocar, por iniciativa propia y sin autorización del Ejecutivo, un referéndum revocatorio al Presidente de la República, que sería legal a partir de abril del año 2016, cuando se cumple la primera mitad del período de Nicolás Maduro.
Sin haberlo dicho directamente, Ramos Allup adelantó la agenda que ya tiene organizada la nueva Asamblea Nacional opositora, que asume dentro de 27 días el control del Parlamento. Según no pocos analistas, ésta fue la verdadera oferta opositora y que la gente compró. La salida de Maduro del poder.