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Las horas contadas de las objeciones a la JEP en el Congreso

Por Chachareros/tiempo.com/EFE Mauricio Dueñas/Alberto Salcedo/   Si no sucede nada extraordinario y las cuentas que hay en el papel no fallan, este lunes sería el último día para las objeciones presidenciales a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en el Congreso, donde han suscitado un encendido debate jurídico y político en los últimos días. El Capitolio ha vivido ocho semanas intensas debido a estos reparos que el presidente Iván Duque presentó a seis aspectos puntuales de esta norma, parte del aparato normativo de la justicia con la cual se está procesando a los excombatientes. Y, aunque el acuerdo con las Farc siempre ha generado un intenso debate entre quienes defienden su integridad y quienes quieren modificarlo, las cuentas favorecen esta vez a los primeros, los cuales se anotarían este lunes otro triunfo sobre los críticos del proceso de paz. El pasado 11 de marzo, y después de varios días de especulaciones, el presidente Duque envió al Capitolio un documento en el cual consignó sus seis reparos a esta ley estatutaria. A ley de la JEP ‘no se le entró un mico, sino King Kong’: Duque César Gaviria no le caminará a propuesta de acuerdo del uribismo Entre los artículos objetados por Duque está el que le quita a la oficina del Alto Comisionado para la Paz la facultad de filtrar los listados de quienes son cobijados con los beneficios de la JEP y el que define hasta dónde llegan las facultades de la jurisdicción ordinaria sobre los excombatientes que se acojan a la justicia para la paz, entre otros. Pero hay una objeción que tiene pensando a más de un senador y es la que tiene que ver con la extradición. Según la ley estatutaria, quienes ofrezcan verdad al sistema –aunque no hayan participado de manera directa en el conflicto armado– podrían evitar ser extraditados, aunque sean requeridos por las justicias de otros países. Este sábado, cuando el jefe de Estado les hizo un último llamado a los senadores a la “reflexión” al respecto, afirmó que a la ley de la JEP “se le entró no un mico, sino King Kong”.

El ‘articulejo’

El fiscal general, Néstor Humberto Martínez (¿Y si le queda autoridad moral para opinar en temas espinosos para él?, ha venido alertando sobre los efectos negativos de sancionar la norma con este “articulejo”, como lo ha denominado. Para él, los beneficiados con esa disposición serían los narcotraficantes que evadirían de esta forma su extradición a Estados Unidos, donde deben responder por sus delitos. El asunto es tan delicado que el gobierno de Estados Unidos también ha puesto su atención sobre él, y, esta semana, el expresidente Álvaro Uribe, jefe máximo del Centro Democrático, planteó la necesidad de un “acuerdo mayoritario en el Senado” para aprobar “por lo menos” esta objeción y la que tiene que ver con los terceros en la justicia para la paz. Salvo este punto, el de la extradición, el resto de las discrepancias no parecen tener futuro en el Senado, donde se espera que las cifras sean similares a las de la Cámara de Representantes, corporación en la cual las objeciones sufrieron una paliza cuando fueron derrotadas por 110 votos en contra y solo 44 a favor. Pese a que las cuentas en el Senado son un poco más apretadas, lo cierto es que existe un bloque de partidos políticos que parece dispuesto a cerrarle el paso a la posición presidencial y que la derrotarían este lunes. Este grupo está conformado por los movimientos políticos declarados en oposición (Alianza Verde, Polo y Coalición Lista de la Decencia), a los que se suman los partidos Liberal, Cambio Radical y ‘la U’, cuyas bancadas decidieron –desde hace tiempo– que no acompañarán los reparos a la justicia de paz. No obstante, fuentes del Gobierno afirmaron que el Ejecutivo se la jugará a fondo hasta el último momento para cambiar la suerte de las objeciones en el Congreso y salvar al menos la de la extradición.

Estrategia

Se ha conocido en los pasillos del Capitolio («el pulmón de la democracia») que esta semana el presidente Duque se comunicó telefónicamente con el expresidente César Gaviria, director del Partido Liberal, para explorar la posibilidad de lograr su apoyo. No obstante, el exmandatario le manifestó que el liberalismo se mantiene firme en su posición contraria a los reparos. Igualmente, Duque se reunió con el senador por Cambio Radical Germán Varón, uno de los más cercanos al jefe natural de ese partido, Germán Vargas Lleras, con el mismo fin, pero hasta el viernes pasado no había respuesta del exvicepresidente. Ni afirmativa ni negativa. La esperanza del Gobierno, entonces, está en los 14 senadores de ‘la U’, que se declaró aliado del Ejecutivo, pero que en este tema está aplicando lo que su jefe, Aurelio Iragorri, denomina “independencia crítica”. Adicionalmente, el Gobierno sostiene que cuenta con el apoyo de al menos seis senadores de Cambio Radical, los cuales le habrían manifestado que lo acompañarían en esa votación. Y, este fin de semana, varios ministros y funcionarios del Gobierno se han dedicado a llamar, uno por uno, a los senadores para tratar de conseguir su apoyo. Sin embargo, esta estrategia choca también con otra realidad: las sanciones contempladas en la ley de bancadas, la cual se les aplicaría a los rebeldes liberales, de Cambio Radical y de ‘la U’ que voten a favor de las objeciones, que son rechazadas por las mayorías de esos partidos. Si los desacuerdos presidenciales con la ley estatutaria de la JEP son negados este lunes en el Senado, como todo parece indicar, se abrirían dos caminos: el primero, que el presidente Duque tendría que sancionar la norma y esta entraría en vigor. Y, el segundo, que la Judicatura se pronuncie sobre la tutela que presentó el presidente del Congreso, Ernesto Macías, contra la votación en la Cámara. Macías sostiene que los reparos debían votarse primero en Senado, y es posible que el alto tribunal frene el trámite de la norma mientras define el tema. Pero, como dice una de las deslenguadas congresistas del Centro Democrático, si no se fusila el Kin Kong, «habrá mierda en catabre». Porque así de elocuentes hablan ellas. ¿Es inconveniente lo que dice la ley de la JEP sobre la extradición? Tutela a objeciones de la JEP, la nueva pelea entre Macías y oposición Así fue el duro enfrentamiento entre Uribe y Petro en el Senado Si la ley estatutaria entra a regir, comenzaría a aplicarse todo lo relacionado con el presupuesto de la JEP, al igual que los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación, así como garantías al debido proceso para quienes se sometan a esa justicia, entre otros principios. Aunque el debate de este lunes en Senado será para alquilar balcón, la votación parece cantada y, si no hay sorpresas, la JEP comenzaría a funcionar como se acordó en La Habana. Juan Francisco Valbuena G./Redacción Política/fraval@eltiempo.com/En Twitter: @juanfvalbuena  

Gabo y el infierno de congresista Cabal

[caption id="attachment_103007" align="alignleft" width="300"] Gabo estará muerto de la risa por las estupideces de una Congresista a la que el cura Hoyos con su lengua viperina calificó de ‘bruta’ y algo más.[/caption] El consagrado escritor, catedrático e intelectual de altos kilates Alberto Salcedo Ramos (publicado el 20 de abril de 2014), le da sopa y seco a la poco cuerda María Fernanda Cabal, de las entrañas de Uribe Vélez, y quien se metió con el Cura Hoyos y este le respondió con su lenguaje escatológico sin omitir las tendencias de su atacante a la libertad de sexo y aseguró que Fernandita, en vez de sesos, tiene el cerebro lleno de aguas negras. Para colmo de males, Alberto Salcedo Ramos se le viene a María Fernanda Cabal con una catilinaria de mucha altura y un lenguaje que tal vez la destinataria no alcance a entender: Respetada congresista María Fernanda Cabal: Qué violenta fue usted al escupir sobre el cadáver de Gabriel García Márquez. Todavía me pregunto qué clase de ponzoña tiene usted en el corazón para haberle deseado el infierno a ese señor muy viejo con las alas enormes que acababa de morir, un colombiano de bien que jamás asesinó, ni robó, ni estafó, ni tuvo una sola mancha en su larga vida pública. Me pregunto, además, cómo puede una congresista de la República comportarse como cualquier matoncito de plaza de mercado. ¿A qué escuela fue usted, que aprendió tan bien el alfabeto del odio y tan mal el de la ortografía? Porque su sintaxis, su uso de los signos gramaticales y su masacre contra las tildes son tan alarmantes como su posición extremista. Se puede disentir de las ideas políticas de García Márquez, ni más faltaba. Pero desearle el infierno a las pocas horas de haber muerto, solo porque pensaba distinto, es un acto que revela una enorme carga de agresividad y de fanatismo. Eso sí: yo no la culpo a usted sola: un país que elige congresistas como usted se merece su suerte. En sus tuits incendiarios usted definió a García Márquez como «comunista millonario», y lo acusó de ser indiferente con Colombia. [caption id="attachment_103009" align="alignright" width="300"] María Fernánda Cabal, la ‘ilustre’ ‘intelectual’ de la política colombiana que no respetó la memoria de un muerto tan notable como Gabo, para desearle que estuviera ardiendo en las pailas del infierno. Pobre señora, digna malabarista de un circo de pueblo.[/caption] Ay, señora congresista: necesitamos más gente de la que se vuelve millonaria con su trabajo honrado, y menos de la que se enriquece saqueando las arcas públicas. Usted, que es política, seguramente sabe muy bien de qué le hablo, y hasta conocerá a más de uno que se ha vuelto rico por esa vía. Quienes deben solucionar los problemas de los pueblos son los políticos, pero en nuestro país se dedican a lo contrario: a crearlos. Y a veces llegan más lejos, señora congresista: se vuelven cómplices de quienes asesinan civiles. Montones de colegas suyos se aliaron con los paramilitares para perpetrar masacres. En el gobierno de su jefe político, Álvaro Uribe Vélez, Colombia vivió un capítulo de horror e ignominia: miles de inocentes fueron asesinados para hacerlos aparecer como guerrilleros ultimados en combate. ¿Por qué usted, señora congresista, pretende criminalizar las ideas políticas de un escritor pero no dice nada sobre los verdaderos criminales? [caption id="attachment_103008" align="alignleft" width="282"] Alberto Salcedo Ramos, certero en ese comentario que retrotrajo para mostrarle a Colombia la calaña y la vileza de ciertos ‘honorables’ congresistas nuestros, que deberían estar vendiendo fritos en San Vitorino.[/caption] Leyendo sus frases destempladas se me vino a la memoria el perfil que el periodista Gay Talese escribió sobre el actor irlandés Peter O»Toole, quien, al igual que García Márquez, vivió mucho tiempo fuera de su país. Hay un momento en que O»Toole, para explicar su desarraigo, compara a Irlanda con una cerda desnaturalizada que se come a sus propios hijos. Es preciso alejarse para salvar el pellejo, y por eso, según O»Toole, el único destino posible para la inteligencia es el exilio. Colombia también es esa cerda cruel que se come a sus propios críos. Y lo es, en parte, gracias a la gente como usted, que anda por ahí deseándoles el infierno a quienes no comparten su credo. En Colombia circula este cuento: un pescador tenía tres langostas en un balde. Una de las tres estaba a punto de llegar al borde del balde, y así podría escaparse. Pero el pescador lucía tranquilo, y a un gringo que estaba cerca mirando la escena le intrigaba eso. — Esa langosta va a escaparse — dijo el gringo–. Qué va, míster — le respondió el pescador –: son langostas colombianas. Cuando alguna quiera escaparse las otras dos la jalarán otra vez hasta el fondo del balde. En Colombia hay más oportunidades para los clientelistas que para los artistas, y cuando alguno se aleja de la cerda para poder sobrevivir, usted quiere devolverlo otra vez hasta el fondo del balde. El escritor al que usted define como «indiferente con Colombia», nos ayudó a entendernos, a celebrarnos, y nos regaló una obra portentosa que habrá de servirles a las futuras generaciones como memoria. Eso a usted seguramente le parece poco, pues pertenece a la vasta legión de bárbaros que creen que aportar significa regalar cosas tangibles, como esas bolsas de cemento que ciertos políticos inescrupulosos les entregan a los ignorantes a cambio de sus votos. Los escritores no son estadistas, señora Cabal, y por tanto no están obligados a resolver los problemas que viven los países por repetir sus errores históricos. Su aporte consiste en iluminarnos. Por ejemplo, revelándonos cómo los políticos mediocres e intolerantes como usted han impedido que tengamos una segunda oportunidad sobre la tierra.

Paloma la loca, nieta del demonio Valencia

[caption id="attachment_103010" align="alignright" width="300"] ¡Ay Paloma! cada vez que hablas quienes te escuchan sienten pena ajena. Muchos de ellos no saben si salir corriendo al baño a defecar, o verte ahí hacer lo propio en público.[/caption] El periodista y escritor Julio César Londoño no pudo contener la furia por las sandeces de la heredera de la turbulenta Casa Valencia de Poapayán. Una dama de alta alcurnia en la aristocrática sociedad payanesa, en donde ciertos círculos intelectuales la asimilan con aquella Juana española amante del rey Fernando el hermoso que murió de manera sospechosa y su consorte no permitió que sepultaran su cadáver. Recorrió todas las provincias españolas en un carruaje todo de negro con el cadáver de su Fernando sentado en sus piernas. Hasta que se pudrió y las calles por donde desfilaba sin rumbo fijo ya no soportaban el fétido olor de un cadáver pasto ya de los gusanos, por lo cual las autoridades sanitarias, sensatas, la detuvieron, la metieron en un calaboza en donde murió de tristeza, mientras al pobre cuerpo podrido de Fernando el Hermoso se le dio cristiana sepultura. El periodista y escritor Julio César Londoño afirma en su muy respetuoso artículo: El papel de la Rancia Casa Valencia en la política colombiana ha sido espeluznante. A su lado, la Casa Arana, la de los caucheros de La vorágine, es una entidad de beneficencia. El registro de sus malos pasos empieza con Ignacio Muñoz. Suegro del poeta Guillermo Valencia y tatarabuelo de Paloma Valencia, Muñoz era de linaje de encomenderos. Tenía una gran hacienda, propiedad que incrementó limpiando montañas baldías con el trabajo de centenares de esclavos indios. Luego limpió sus tierras de indios arrojándoles jaurías de mastines amaestrados. Nota: el encomendero era un español o un mestizo «de bien» que recibía de la Corona española grandes extensiones de tierra con usufructo total sobre todo lo que allí hubiera: vegetales, minerales, ríos, animales e indios, que eran considerados poco más que animales; o menos, por su evidente falta de alma, hecho certificado por la solícita Iglesia Católica. Los indios eran poca cosa, como hoy. El encomendero, un trigueño de peluca y tacones. A los 50 años del garrote y espada de la Conquista, siguieron los 250 años del garrote y espada de la Colonia, empuñado por el virrey, el alférez y el encomendero. Con la Independencia, los encomenderos cambiaron de nombre y se llamaron hacendados. La República no puso fin al desplazamiento, esa infamia que hoy prolonga una formidable minga mestiza (guerrilleros, paramilitares, policías, soldados, notarios y senadores). El garrote y la espada no ha parado un solo día. Con todo, el pueblo indígena sigue en pie Caminando. Los indios tienen 300.000 hectáreas, “dos veces Bogotá”, dice con toda la boca el presidente, pero olvida explicar que esas tierras están en los páramos del sur y en los nevados del norte, en los esteros y en los manglares del litoral Pacífico, en las selvas de la Amazonía y en los desiertos de la Guajira. 500 años de garrote y espada no han logrado exterminarlos completamente pero sí arrinconarlos en las zonas más ásperas, olvidadas por Jehová y el papa. Un movimiento indígena “sedicioso” en el Cauca, que abarcó el periodo 1914-1918, fue reprimido violentamente por una liga de liberales y conservadores liderados por Ignacio Muñoz y el sádico poeta Guillermo Valencia. El poeta encerró al líder indígena Quintín Lame, lo escupió y lo golpeó en el calabozo, en medio de la oscura noche. Lo llamaba “asno montés”. (El Espectador, julio 12 de 1924). La poesía de Valencia, elegante y repleta de referencias europeas y lugares comunes evidencia su desprecio por todo lo que huela a criollo, negro y nativo. En sus poemas no aparecen los Andes sino los Alpes. No hay camas sino ebúrneos triclinios. No hay lloronas ni patasolas sino mercurios y junos. No hay tabaco sino rapé. No hay chicha sino absenta. Y en lugar de caballos, lánguidos camellos de elásticas cervices que a grandes pasos miden los yermos campos de los Valencia. En 1964 la Casa vuelve a escena. Guillermo León Valencia Muñoz, hijo del poeta, cazador de patos e indios, internacionalmente bruto, bombardea Marquetalia y convierte la protesta de un puñado de campesinos e indígenas en una de las guerrillas más numerosas y fuertes del mundo. En 2015 Paloma Valencia Laserna lanza su célebre propuesta de dividir el Cauca en dos, uno para indios y otro para los buenos. El 7 de agosto de 2018 expele su macabra advertencia: “Una cosa es el Gobierno y otra el Centro Democrático”. El tiempo le está dando la razón. Nota final: hubo, quién lo creyera, un Valencia de avanzada, humanista, preclaro. Álvaro Pío Valencia, oveja negra del linajudo clan, hijo del poeta, historiador, humanista, comunista y rector universitario, conoció a una indígena caucana y vivió con ella en un resguardo del cañón del Patía. Enamorado de ella y de su pueblo, decidió devolverles y escriturarles a los indios las tierras que había heredado y que habían sido despojadas. “No regalé nada”, me explicó un día. “Solo les devolví lo que les robamos a sangre y fuego”. La oscura historia de Violaciones a todos los Derechos humanos de los Pueblos Originarios, por parte de la Rancia Familia Valencia, revelan la locura que su endogamia han producido; seres infames y violentos. La historia no miente porque se basa en la memoria y lo escrito por quienes nunca se arrodillaron.

Pongámosle salsita

Y como no todo debe ser dimes y diretes y esos ditirambos políticos, alegrémonos un poco el alma con este peculiar video muy criollito, con una melodía hermosa, y un lenguaje que ojalá lo imitarán las Palomas Valencia y las María Fernandas: [video width="426" height="228" mp4="http://lachachara.org/wp-content/uploads/2019/04/8-Video-26-orquesta-Solo-con-La-Boca.mp4"][/video]]]>
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