Entre juegos y dinámicas, los estudiantes de la Universidad del Norte aprenden a ser más responsables con la ingesta de alcohol en Carnavales.
Por: Melissa Ochoa
A través de una investigación con los estudiantes de la Universidad del Norte se encontraron cierta clase de comportamientos particulares a medida que se va adentrado en el ambiente de rumba con los “traguitos”, se pudieron identificar varias etapas en las que cada uno es más que consiente de lo que aún es evitable y lo que no, una vez que se han excedido de su límite.
Es por eso que esta campaña de ‘Conoce tú límite’ busca premiar con un regalo simbólico (Un llavero, un portavasos alusivos a la campaña) a cada uno de los jóvenes que por medio de un juego de cartas logre coincidir con 5 de los comportamientos más comunes con el número de tragos…Algo así como: “Con un trago entro en ambiente” y con 3 “Ya los amo a todos”.
Etapas de alerta según los tragos
Un trago: Entras en ambiente, te atreves a bailar, disfruta la música, te vuelves hablador, ríes como loco…- Cuatro tragos: Los amas a todos, comienzas a llamar… (A el o la Ex), consigues un nuevo amor, te vuelves llorón, comienzas a filosofar…
- Seis Tragos: Pierdes el equilibrio, te crees invencible, los tragos te caen mal, sexo sin protección, posibilidad de accidentes.
- Siete tragos o más… ¡No todo lo que comienza bien, termina bien!
Según Mónica Díaz, una de las directoras y promotoras del Departamento de Bienestar, la estrategia surge como resultado de encuestas realizadas a los mismos estudiantes uninorteños, en donde se lograron identificar etapas específicas de cuando están ingiriendo alcohol, entre ellos coinciden hay un momento antes de los tres tragos o copas, todavía son capaces de decir «No» y que por lo general a a partir de los cuatro tragos o más, es más difícil tener el control propio.
Una estudiante recibe instrucciones de los promotores de bienestar, otros estudiantes, que también le cuentan de la intención del juego.
La campaña educativa y preventiva en ningún momento busca decirle a los estudiantes lo que deben hacer, sino que es una manera de ponerlos al tanto de que no todo lo comienza bien “como unas cuantas copitas inofensivas” termina bien, pues en los niveles más altos de ingesta de alcohol los comportamientos más comunes son los de sexo descontrolado o posibilidades de accidentes, que tienes grandes consecuencias, en el menor de los casos, embarazos no deseados con los dichosos hijos del carnaval, y en el peor de estos, adquirir una enfermedad de transmisión sexual incurable como el Sida, o la muerte inmediata en algún accidente de tránsito.
Consejos preventivos de vieja data como, “si vas a tomar, es mejor con los viejos amigos de siempre” o “es mejor ser el conductor elegido” son algunas de las frases con las que se espera impulsar al cuerpo estudiantil, o a todo aquel que se cruce con esta novedosa campaña en los pasillos de la universidad y saber cómo somos cada uno de nosotros cuando estamos bebiendo, para saber según la rumba que queramos llevar, cuando decirle “No más” a la bebida, no vaya a ser que entre otro de los peores casos, termine usted aguacatando el momento porque “le cayó la lloradera o la abrazadera” o empiece a filosofar en algún idioma extranjero en que nadie en planeta tierra lo pueda entender y haciendo cosas que ni usted mismo podría creer al próximo día cuando se las cuenten.