El profesor y escritor colombiano Jorge Guebely, PhD en Literatura, hace un análisis para Lachachara.co sobre el estado de las universidades públicas en Colombia. Recomendado.
Por Jorge Guebely
Preocupa que el discurso de la universidad pública pierda paulatinamente su vigencia. Poco queda de su espíritu original. La política lo carcome, lo convierte en fantasma lingüístico, en perorata de asambleas.
Algunas realidades universitarias evidencian su disecación. El cogobierno académico es más un cogobierno político. Los partidos tradicionales ondean sus banderas desde rectorías y consejos para acometer ilícitos legales o promover prebendas administrativas. Mejor no ha sido su suerte cuando las organizaciones de izquierda dominan su burocracia. Una razón esencial lo impide: academia y política se repelen. Mientras la primera se eleva al conocimiento o liberación del ser humano, la segunda desciende a la feligresía o sumisión en manada.
El pragmatismo político liberal-conservador hizo metástasis linfático en la universidad pública. Pragmatismo que origina tanta pobreza humana, tanta pobreza material y tantas guerras. Las mismas podredumbres electorales que degradan al país, también degradan a las universidades públicas. ‘Quienes se postulan como ‘representantes’ son activistas de determinados grupos o tendencias políticas o individuos con ambiciones de poder’, afirma Víctor Manuel Gómez, profesor de la Universidad Nacional.
Descendida al estatus de instrumento político, se desplomó en el espíritu comercial del neoliberalismo voraz. La pasión vesánica por el dinero destruye cualquier construcción de universidad para el desarrollo humano. «De la mano del dinero, los hombres de negocios se hicieron al control académico», afirma Edward Ch. Kirkland. Cultura viva en la conciencia de la comunidad académica. Prospera la universidad empresarial, la liberal, mientras muere paulatinamente el discurso de la universidad pública. Triunfa, en el mejor de los casos, la universidad que prepara profesionales exitosos y frustrados seres humanos.