Por: Francisco Figueroa Turcios
La ruta no comenzó en un palacio, ni en un recinto oficial donde suelen trazarse los destinos del poder. Comenzó de rodillas.
Antes de ocupar el despacho presidencial, Abelardo de la Espriella escogió el camino de la fe, el silencio y la oración. El presidente electo de Colombia estuvo recorriendo templos sagrados en Atlántico, La Guajira, Sucre y Bolívar. Así nació la Peregrinación de la Esperanza por la Patria Milagro, un recorrido por algunos de los santuarios más emblemáticos de Colombia para agradecer, pedir sabiduría y poner el presente y el futuro de la Nación en las manos de Dios.
Recorrido de la Peregrinación
La primera estación de la peregrinación fue el Santuario del Morro, en Tubará, donde, frente a la imagen de la Santísima Virgen María, consagró su vida, su servicio y el destino de Colombia. Fue un acto de profunda devoción, en el que el poder cedió el protagonismo a la humildad y la esperanza.
Desde allí continuó hacia Riohacha. Ante la Virgen de los Remedios elevó una plegaria por los enfermos, por los médicos, las enfermeras, el personal sanitario, los hospitales y por la recuperación del sistema de salud, una de las mayores preocupaciones que enfrenta el país.
La tercera parada fue la Basílica Menor del Señor de los Milagros, en San Benito Abad, Sucre. Allí la oración estuvo dedicada a la seguridad de Colombia, a la paz, a los hombres y mujeres de la Fuerza Pública y a cada familia que anhela vivir sin miedo ni violencia.
En San Benito, participó en una misa multitudinaria en la que también asistieron el alcalde de San Benito, Pedro Tomás Martelo Imbett y la gobernadora del departamento Lucy Inés García Montes. Una vez culminado el encuentro religioso, el Presidente electo envió un mensaje a todo el pueblo sucreño.
“Vine a cumplirle una promesa al Cristo de San Benito. Y aquí estoy con la señora gobernadora de Sucre y el alcalde de San Benito. Les acabo de decir que vamos a iniciar la patria milagro para Sucre en todos los municipios de este departamento”, manifestó Abelardo de la Espriella.
Foto: Lucy Garcìa, Abelardo de la Espriella y Ramiro Arrieta
Primera conversación entre la gobernadora de Sucre, Lucy García, y el presidente electo, Abelardo de la Espriella: Sincelejo y La Mojana en sus grandes prioridades.El encuentro se dio en San Benito Abad, durante la eucaristía de acción de gracias por el triunfo del presidente electo. Allí, la gobernadora planteó los proyectos estratégicos que marcarán el futuro del departamento: una solución integral para La Mojana; la puesta en marcha de los acueductos regionales de Sabanas, Montes de María y Golfo de Morrosquillo; y una estrategia integral para el desarrollo para Sincelejo.
Este primer diálogo dejó un mensaje alentador: existe disposición para trabajar de la mano con las regiones y construir, desde los territorios, soluciones a los grandes retos del país. El Departamento de Sucre espera que esa voluntad se traduzca en acciones para acelerar los proyectos que transformen la calidad de vida de su gente.
La jornada concluyó en Cartagena, en el Santuario de San Pedro Claver, el sacerdote que hizo de la defensa de la dignidad humana su misión de vida. Allí, el presidente electo dio gracias a Dios y pidió que su gobierno nunca pierda de vista a los más vulnerables, para que la justicia, la solidaridad y la dignidad alcancen hasta el último rincón de la patria.
Más que un recorrido geográfico, la Peregrinación de la Esperanza por la Patria Milagro se convirtió en un viaje espiritual. Un camino donde cada santuario representó una causa nacional y cada oración expresó el anhelo de millones de colombianos que sueñan con un país reconciliado, seguro, justo y próspero. Porque, como afirmó Abelardo de la Espriella al concluir la primera jornada, cuando un pueblo pone su destino en las manos de Dios, siempre encuentra un motivo para mantener viva la esperanza
