Soledad quiere preservar su sello gastronómico y proyectarse al mundo con ella.
Por: Víctor Herrera Michel
La Alcaldía de Soledad –a través del Departamento Administrativo de la Competitividad y la Secretaría de Cultura, y acompañados por 2 grupos de Investigación (de desarrollo empresarial y de Gestión Ecológica y Agroindustrial) de las carreras de Ingeniería Industrial y Microbiología de la Universidad Libre, seccional Barranquilla– viene adelantando un plan muy ambicioso en cuanto a su incidencia en el desarrollo y progreso para la población de ese municipio. Se trata del proyecto que persigue la industrialización de la emblemática e icónica “Butifarra Soledeña” y su comercialización a nivel nacional e internacional.
Para la fase diagnóstica se ha seleccionado una muestra de 25 artesanos de la Butifarra, distribuidos en 11 familias productoras. El proyecto en mención se encuentra ahora en la fase que concentra los puntos críticos para mejorar la calidad del producto y el proceso en cuanto a las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), además de reconocer el modelo de asociación más integral para los productores y de obtener recursos para invertir en estos mismos productores con programas de capacitación para lograr conseguir la protección, es decir el sello distintivo o de denominación de origen, que va a permitir su comercialización a nivel nacional y en el extranjero.
A su vez, la comercialización deberá estar determinada por un atractivo empaque al vacío y una distribución nacional que iría desde las grandes superficies hasta las tiendas de Barrio y en el exterior a través del contacto con brókeres especializados en alimentos de los EEUU y en otros países.
La industrialización de la “Butifarra Soledeña” además de generar una gran cantidad de empleos directos e indirectos en el proceso de producción, comercialización y distribución del nuevo alimento tendría varias ventajas competitivas. Por ser de Soledad obtendría protección de origen (así como el Queso Parmesano, por ejemplo, solo puede producirse en Parma, Italia). Y, quizás más importante, como en su preparación es sometida a un proceso de cocción resulta un producto prácticamente libre de bacterias, que no necesita –como si las carnes frías– los Nitratos y Nitritos que son considerados cancerígenos por la OMS y su requerimiento es mucho menor en cuanto a la cadena de frío y conservación.
Por su parte, la Secretaria de Cultura está aplicando un convenio con el Ministerio de la Cultura y la Gobernación del Atlántico con el fin de preservar la Butifarra como uno de los símbolos patrimoniales de la gastronomía de la tierra del inolvidable Pacho Galán.
@vherreram