Un marido cincuentón está dispuesto a revivir años juveniles, a costa de la fidelidad a su mujer. El problema para él es que ella también está dispuesta a revivirse, cansada del machismo de su esposo, y de la sociedad.
Por Jorge Sarmiento Figueroa – Editor general
La pareja italiana Franca Rame y Darío Fo (Nobel de Literatura, 1997) estrenó en 1983 la sátira ‘Pareja abierta’. Interpretada por sus propios autores, la obra se convirtió en una crítica a la vida en pareja que se venía gestando a finales del siglo XX como un fuego rebelde contra la muy añeja versión católica del matrimonio y que fue un vaticinio de lo que sucedería en la nueva centuria, en la que las cifras de divorcio son más altas que las de los que suben al altar.
Liberal, sin ataduras y sin supuestos complejos, la obra teatral muestra a una pareja «abierta» de pensamiento que busca el placer en la ausencia de fidelidad entre uno y otro. A través de la sátira, se va develando una crítica al machismo que se encierra a veces incluso en las parejas más liberales y progresistas, en las que la bella libertad solo es vivida por el hombre, que la defiende a toda costa hasta cuando es su mujer quien se une a la búsqueda de las experiencias eróticas fuera de las puertas de su casa.
En Barranquilla, el dramaturgo Sergio Sarmiento Támara culminó el año 2014 con varias presentaciones de ‘Pareja abierta’, adaptación libre respecto de la original, con rasgos de humor criollo y un homenaje respetuoso a la esencia de los italianos. Es una obra producida por la Corporación Cultural Nave y Proscenio Teatro. «La comunicación y el respeto a veces se convierten en disfraces que enmascaran la hostilidad y el egoísmo que suele haber en las parejas. Todo parece funcionar, pero nada es lo que parece», dice el director de la adaptación. Sarmiento Támara es premio latinoamericano de teatro y uno de los más promisorios dramaturgos de la actualidad barranquillera, perteneciente a la escuela de maestros destacados como Darío Moreu y su hermana Martha Moreu, cuyas enseñanzas en el Programa de Arte dramático de Bellas Artes mantienen la vitalidad de las tablas en esta ciudad.
Aunque la obra original de Darío Fo y Franca Rame ha sido llevada incluso a la televisión, como es el caso de España, solo el cine no comercial y el teatro son capaces de sumergirse en la miseria y la belleza del matrimonio con el dolor y las alegrías verdaderas del ser humano. Porque no necesita venderse sino encontrarse, porque la reflexión tiene en sus tablas y en su oscuridad las luces para mostrar todo lo que en la vida diaria pensamos, vivimos, pero falseamos.
‘Pareja abierta’ en la versión de Sergio Sarmiento logra, con la actuación de Mayerlis Beltrán y Fernando Cárdenas, vivir cerca de una hora en el espacio íntimo de un matrimonio cuyo principal eje, al menos en apariencia, es que el hombre está cansado de las curvas de su mujer y necesita buscar nuevas en la calle. Descubierto por ella, la decisión del hombre es plantar cara argumentando que ellos deberían abrir la mente y vivir una pareja más «abierta» y adaptada a los nuevos tiempos. Ella decide aceptar que su marido lo haga, y todo avanza en relativa normalidad hasta que es la mujer quien decide entonces asumir su rol protagónico en esa nueva modalidad de pareja que su esposo se ha inventado.
¿Qué tan dispuestos estamos a aceptar la libertad del otro cuando hemos querido imponer la nuestra? Sobre la fidelidad, la tradición y la preeminencia del hombre o de la mujer en una pareja es un tema que se ha abordado desde la filosofía y las religiones -y por supuesto desde la política-, desde tiempos inmemoriales. Pero es en la vida misma, algo a lo que solo el arte tiene cierto acceso, donde se pueden entretejer y desmenuzar el centro de la razón y la sinrazón de lo que somos.
Como un oráculo del que nada sabe, justo donde está la sabiduría, el Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa afirmó: «Para saber cuán primitiva es una comunidad o cuánto ha avanzado en su proceso civilizador nada tan útil, rompiendo sus secretos de alcoba, que averiguar cómo hace el amor».