En menos de dos años, tres proyectos de formación de nuevos periodistas. Un complemento de la noticia diaria de la semana.
Por Rafael Sarmiento Coley
Gerson Brugés, Andrea Corro, Melissa Ochoa, Óscar Campo y Cristian Ibáñez, los dos primeros, estudiantes de la facultad de comunicación social y periodismo de la Autónoma; Melissa, estudiante lista para egresar de la Uninorte; y los dos últimos “de la escuela de la vida”, forman parte de la sangre joven con la cual se desarrolla el proyecto La Cháchara Radio en su nueva casa radial, 94.1 Uniautónoma Stereo FM.
Melissa Ochoa, con sus invitados Haider Arcini y Susana Bacca, dos consagrados promotores de la gente joven de la cultura del Caribe colombiano.
Desde un comienzo se contó con la amplitud y generosa apertura del rector de la Autónoma del Caribe, la Universidad que se mueve en el Caribe colombiano, Ramsés Vargas Lamadrid. Y, por supuesto con todo el apoyo de la directora de la emisora, Silvia Motta; del coordinador de programación Ramón ‘Moncho’ Viñas; del director de comunicaciones de la Autónoma, Rodney Molina, y, en su momento, el programa recibió todo el respaldo entusiasta del entonces director de la emisora, Víctor González Solano.
Hoy nos podemos dar el lujo de contar que Cristian Ibáñez adelantó estudios de actuación, locución y narración periodística. Óscar Campo es un verdadero ejemplo, más que de vida, de superación. Es menor de edad. Pagó condena. Se vinculó al programa que desarrolla Children Internacional para desarrollar un proyecto de emisora comunitaria bajo la batuta de nuestro editor general Jorge Mario Sarmiento Figueroa.
«Uno de nuestros propósitos es acaba con muchos mitos que se han quedado como clichés en la cultura caribeña», dice Susana Bacca.
Por su parte nuestro editor de redes sociales, Rafael Sarmiento Figueroa, se hizo cargo de un joven y dinámico equipo de comunity manager que han sabido manejar con rotundo éxito esa parte del programa y de esta página web, todo ello bajo la producción de Nira Figueroa, y la dirección general de quien esto escribe.
Tres maestros en su respectiva especialidad complementan el panel de lujo de La Cháchara Radio. Adlai Stevenson Samper, el más autorizado crítico musical y folclórico del Caribe colombiano, uno de los críticos más polémicos de la literatura, el arte y la historia local y regional, en todos sus aspectos.
El editor deportivo, Francisco ‘Pacho’ Figueroa Turcios, todo un maestro en las lides deportivas, con el apunte certero y oportuno, con la información más confiable sobre el acontecer deportivo. Y en el campo esotérico y la vida más allá del espacio sideral, el profesor Héctor Cabarcas, quien ha bebido en las aguas sabias de los mamos de la Sierra Nevada. Y como webmasters, dos talentosos jóvenes, Jorge y Yesid Boñalos Turcios, y en el control master, otro estudiante de la Autónoma con un inmenso futuro, Valerio Hermosillo.
Cada sábado, una experiencia
Con su excelsa colección de música y sus comentarios muy acertados, Adlai Stevenson es uno de nuestros panelistas más consagrados.
Podría decirse que la principal munición que hoy se le aporta al programa es la de esa juventud que llegó a nuestro panel con ganas de aprender. Y lo han logrado. Ellos son quienes, en su mayoría, llenan el estudio de invitados especiales, tanto, que ya algún directivo se asustó y ahora cada sábado nos refuerza la vigilancia en la cabina de sonido. Por si acaso. Uno no sabe.
Este sábado, a manera de ejemplo, Melissa Ochoa se presentó con Haider Orcini y Susana Bacca, dos verdaderos luchadores por la cultura popular. Han creado una fundación y una entidad denominada Plataforma 2010 que apoya al artista del Caribe colombiano que está en procura de hacer un curso de curador de arte, de divulgar el trabajo de los artistas en los distintos escenarios y medios.
Andrea Corro, en primer plano, llevó como invitada especial a Ani Tobón. Al fondo, el editor general de redes sociales, Rafael Filocaris Sarmiento Figueroa, realizando su trabajo.
“Pensamos que el rostro de Colombia es la cultura. Para eso hemos creado la Plataforma Caníbal, pensando, precisamente, en romper el mito de que en el medio artístico barranquillero hay mucho canibalismo”, dice Haider Orcini.
Susana Bacca, socia de Orcini en este maravilloso proyecto, tiene muy claro que en nuestro medio se han creado muchos clichés, mitos. “Uno de esos tantos mitos es que el costeño carece de la disciplina para culminar sus proyectos artísticos. Se me antoja preguntar a quienes eso afirman de qué otra región del país ha salido un Premio Nobel, excelsos pintores, arquitectos, locutores, narradores, deportistas, cantantes, compositores, creadores de nuevos aires musicales. Precisamente nuestro propósito es servir de plataforma de lanzamiento a todos esos talentos jóvenes, aún desconocidos, para proyectarlos, primero en la región y luego a nivel nacional e internacional”.
Un bello trabajo espiritual
Ani Tobón es una niña dulce de unas gafas grandes que parece que, de un momento a otro, se van a caer de su rostro cuasi infantil. No se sabe cómo lo hace, pero los anteojos no caen por nada del mundo, mientras ella habla ante los micrófonos, se emociona y gesticula sin preocuparse por sus gafas.
Óscar Castro, Rafael Sarmiento Figueroa, Jorge Mario Sarmiento, Rafael Sarmiento Coley, Melissa Ochoa y Heider Orcini.
Promociona un Encuentro Juvenil y su inocultable pasión es la tarea que viene desarrollando con niños y niñas desde los 4, 6, 8, 10 y 12 años en el inmenso barrio obrero Evaristo Sourdis.
“Es una tarea encantadora, porque uno encuentra que la espiritualidad en el ser humano está ahí, tan pronto tiene uso de razón, y es fácil desarrollarles las bases para que tengan una buena relación con Dios. Porque al tener una buena relación con Dios, la tendrán con todas las personas que los rodean”, asegura Ani Tobón, el rostro más juvenil que fue a la Cháchara Radio este sábado.
El invitado especial de Cristian Ibañez fue el editor de libros, revistas y folletos, Alfonso Ávila, quien en esta ocasión se nos presentó con la actual edición de la estupenda revista cultura ‘Mariamulata’, que rinde homenaje al poeta sincelejano Jorge Marel. Una publicación de lujo con abundante material enriquecedor.
La otra escuela
Cristian Ibáñez entrevista a su invitado especial, Alfonso Ávila, director de la revista cultural Mariamulata.
Uno de los logros que nos tienen más contentos en la organización La Cháchara es la alianza estratégica con el talentoso periodista Carlos Polo, con quien emprendimos la tarea de abrir un taller de cuentos y literatura. Con Jorge Mario Sarmiento de coequipero, y el suscrito de tallerista de dos o tres charlas. Pensábamos que empezaríamos con dos o tres gomosos de la literatura con ganas de aprender a escribir un cuento. Pues nada de eso. De entrada se inscribieron 10 y luego llegaron otros cinco, con resultados maravillosos. Ya uno de los cuentos de los asistentes a este taller fue publicado en estos días en la www.lachachara.co , ‘Sueños de un capitán de agua dulce’, de Ricardo De León. De verdad, toda una maravillosa pieza narrativa. Buen manejo del lenguaje. Impecable ortografía. Ideas claras. Un hilo conductor que va llevando al lector sin sobresaltos pero con emoción para armar el rompecabezas del desenlace.
Y nos saltó del cubilete este sábado en este portal, para grata sorpresa, una niña de apenas 14 años, Valentina Escolar Pacheco, un talento narrativo en potencia. Su cuento, ‘La fabulosa aventura de Benjamín’. Hay que cuidarla mucho, dirigirla con calma, porque esta niña tiene madera, ¡y de la buena! Los invito a que lean el relato de Valentina que se publica en este portal. Les garantizo que no los defraudará su narración fresca y real y dramática.
Por todo ello nos place que el grupo periodístico La Cháchara se haya convertido en una verdadera escuela para completar la formación de comunicadores y escritores, a lo contrario de ciertos medios tradicionales que, con el afán de ahorrar tres pesos para ajustar el balance de fin de año, hoy carecen de la menor intención pedagógica, cuando en el pasado fueron la verdadera escuela en donde se formaron muchos de quienes hoy fungen de directores, y, ¡qué cosa más triste!, han convertido algunos medios a su cargo en verdaderos corrales de tortura, cuando no en hornos crematorios.