Juventud Crítica, se denomina el movimiento que designó este programa radial como el acompañante para divulgar sus propuestas.
Por Rafael Sarmiento Coley
Después de los consabidos informes de última hora de las jornadas olímpicas presentados de manera certera e impecable por los chachareros Gerson De Jesús Brujes, Cristian Dior Ibáñez, Óscar Campo y Andrea Corro, el programa radial La Cháchara tocó de refilón un tema que, cuando estalle, será una carga de dinamita que deteriorá más de una imagen.
El panel, control master, webmaster, productora general, e invitados especiales, como todos los sábados , no quieren quedarse fuera de la foto. Y aquí estamos todos.
Según algunos comentarios subterráneos, todo parece indicar que los daños de la estructura del teatro Amira de la Rosa sí son ciertos, y no obedecen a un deterioro físico como el desgaste del metal por el tiempo y el uso. No. Parece ser que la causa es una maniobra cercana con el uso de explosivos de considerable poder y cuya onda alcanzó las estructuras subterráneas del Amira. Esa es una teoría. Otras hipótesis están en manos de nuestro coequipero de lachachara.co y Cháchara Radio, Gerson Brugés, quien ha adelantado una investigación muy completa.
El entusiasmo de la juventud
Juventud Crítica sorprendió gratamente, no solo porque no dejaron hablar a quien los llevó al programa, Fabio Monroy,sino porque son niños y niñas entre los 15 y 17 años con una conciencia crítica envidiable.
Ver la alegría, el entusiasmo y la decisión de niños y niñas de 14, 15,16 y 17 años liderando un movimiento denominado Juventud Crítica, de verdad que devuelve la fe y se piensa que no todo está perdido. Que este país todavía se puede salvar y que tiene mucho futuro.
Con certeza José Osorio indica que “siempre nos han dicho que la juventud es el futuro de este país. Pues bien. Ha llegado ese fututo y aquí estamos para asumir nuestras responsabilidades. No queremos que nos sigan entusiasmando con el discurso de que somos el futuro. Somos el presente y el futuro”.
Gerson Brugés, Andrea Corro, Melissa Ochoa y Estela Monterrosa, el panel juvenil de la Cháchara, se dedicó a escuchar a Juventud Crítica.
Brandon Hernández se queja de la injusticia de haber vivido sus primeros años de vida en medio de la incertidumbre de los secuestros, las atrocidades de las autodefensas, las pescas milagrosas, las matanzas que acaban con un pueblo completo “y el cuento de que llevamos 50 años en esta guerra. ¡Pues aquí estamos los jóvenes en pie para ayudar a los mayores, a todos los mayores que se identifiquen con sepultar ese cadáver insepulto que es la violencia en Colombia!”.
Andrea Fernández, una niña de apenas 15 años de edad, sorprende por la visión que tiene de Colombia y el reparto de los poderes. Piensa que “hemos crecido en medio del desafío y la arrogancia de distintos poderes indeseables, manchados de sangre unos, y otros sucios por la corrupción que les ha permitido alcanzar esos poderes. Pensamos que si la juventud y en general la sociedad colombianas nos ponemos en pié y rompemos esas cadenas de poderes que se entre cruzan y ayudan mutuamente, estaremos dando un paso grande en favor de Colombia. Y creo que para ello son indispensables medios de comunicación auténticamente democráticos como La Cháchara. Por lo tanto los designamos ‘El Semillero de la Paz’. Y gracias por permitirnos dar a conocer nuestras inquietudes”.
Claudia Orozco, con sus gafas de lectora insaciable no lo aparenta. Lo es. A sus escasos 16 años ha leído mucho más libros que cualquier estudiante aspirante a doctorado. Ella asegura que “si Colombia no se hubiera detenido tanto tiempo a ver pasar los ríos de sangre, las pandillas de asaltantes, los detestables grupos de poder que se han robado al Estado en todas las formas, esto fuera otra cosa. Pero, no. Durante años vimos a los señores de las pirámides ilegales que se enriquecieran, y nada pasó. Los bancos se han adueñado del país por la usura descarada y por las miles de gabelas que les ha otorgado el Estado. Y nada pasó. Los Palacino (dicen que este señor, que se robó 14 mil millones de pesos de Saludcoop mientras miles de pacientes murieron por falta de una adecuada atención en sus clínicas, vive como un pachá en un condominio de Miami sin que nadie lo moleste). Los hijos de un presidente se volvieron archimillonarios aprovechándose de esa ventaja para hacer negociados con el propio Estado. Y nada pasó. Al Distrito Capital de Bogotá, se lo robaron, literalmente, hay algunos cuantos en las cárceles incluidos un alcalde y un senador. Y no pasa nada. Ese es nuestro principal dolor de cabeza”.
José Osorio afirma que, si la juventud no es capaz de motivar a la sociedad en su conjunto, es difícil que las cosas “en Colombia cambien. En cambio, si nos unimos todos, seremos capaz de alcanzar la paz, de poner en su sitio a los actores armados del conflicto, de reducir a los corruptos y vivir en un país mejor, en donde todos tengan un mejor nivel de vida y un futuro más promisorio”.
Fabio Monroy, quien llevó al grupo de jóvenes al programa, a duras penas los presentó y los soltó para que se defendieran. Apareció al final a agradecer “por la hospitalidad que siempre nos dan en este espacio”.
El niño talentoso
Cuando Lyan rasgó su guitarra, la gente joven de la Cháchara se concentró a escucharlo con tal devoción, que parecían dormidos en la cabina.
Fue una mañana maravillosa. Además de los sorprendentes niños integrantes de Juventud Crítica, se nos presentó otra muy grata visita. El niño cantautor Lyan. Llegó con su manager, su progenitora Rebeca Carbonell.
Sin más ni más, respondió con brevedad las preguntas de las mujeres del panel de La Cháchara –Andrea Corro, Melissa Ochoa y Estela Monterrosa, alguna de ellas quería comérselo a besos-, sacó la guitarra de su hermoso estuche, y la rasgó con dulzura como cuando se acaricia un muñeco de felpa, y entonó una canción bellísima, con un agradable timbre de voz y un dominio musical perfecto. “Es un talento, sin duda alguna”, comentó nuestro panelista experto en música, literatura y cultura general, Adlai Stevenson Samper.
“Es un niño que hay que cuidarlo y conducirlo con maestría, sin sobrecargarlo de responsabilidades, composiciones, grabaciones, giras, presentaciones. Si lo apresuran, lo marchitan”, señaló Stevenson Samper.
A lo cual Lyan respondió con un resumen ejecutivo. “No tengo prisa para llegar. Sé que llegaré. Esperaré mi momento. Por lo pronto tengo ya unas 30 canciones de mi propia autoría, ahí, bien guardaditas”.
Aulas Amigas
Milena Garcia es la gerente en Barranquilla del programa Aulas Amigas, un proyecto revolucionario para la educación del país.
Milena García es una líder auténtica que se ve que trabaja con pasión en todo proyecto que asume. En la actualidad es la gerente en Barranquilla del proyecto Aulas Amigas.
Es una tarea novedosa, encantadora y positiva para el país, porque en esa lucha que el proyecto lleva a cabo, está en buena parte el futuro de Colombia. Porque pretende tomar el niño desde la base, con una tablets ajustada a las condiciones y necesidades de nuestras escuelas. Busca una educación integral. Que se avance de manera acertada en el bilingüismo, y se acorte la brecha del analfabetismo digital.
Gerson Brugés y Cristian Ibáñez también abordaron a Milena García sobre los programas para la juventud.
“Hemos encontrado mucho apoyo y tenemos enormes esperanzas en este proyecto. Por la respuesta de los padres de familia, que son la base fundamental del éxito de este programa. Y también, cómo no, hemos encontrado un enorme eco en las personas responsables de preparar a esos pequeños para que sean grandes personas en el futuro. Se trata del maestro y la maestra de escuela. Esa gente de vocación que cumple su misión con amor y tesón. A esa gente hay que envidiarla, motivarla y agradecerle su diaria tarea”, dice Milena García.
Como dijo Óscar Campo, el más joven de los miembros del panel (tiene 17 años y es parte del equipo humano de la emisora de Fundación Children Internacional en colaboración de Fundación La Cháchara), “fue un programa bacano, como bacano será el baile de esta tarde (sábado por la noche) en el barrio Nueva Colombia, con los mejores de nuestra música de barriada”. Cristian Ibáñez, otro juvenil integrante del panel, agregó, “yo me apunto a ese programa, pelao Óscar”. Ellos invitaron a Estela Monterrosa, Melissa Ochoa, Gerson de Jesús Brugés y a Andrea Corro, pero todos se ‘corrieron’.