La frustrada aspirante a la presidencia del Perú, fue detenida por corrupción.
Por Chachareros/Agencias
Keiko Fujimori, que en estos momentos está perdiendo las elecciones a la presidencia del Perú por un estrecho margen con el candidato de izquierda, Pedro Castillo, fue detenida por la policía este miércoles cumpliendo una orden de captura de un juez por el delito de lavado de activos en el caso de sobornos entregados por la empresa constructora brasileña Odebrecht para su campaña presidencial del 2011 por un valor de un millón de dólares, junto con 19 miembros más de su partido político, Fuerza Popular, entre ellos dos exministros fujimoristas, delitos por los cuales la Fiscalía peruana está pidiendo 30 años de prisión para la hija del expresidente Alberto Fujimori, condenado por violación de derechos humanos, desaparición y asesinatos de personas. Definitivamente Odebrecht hundió Keiko Fujimori.
Otra que cae en las redes de la corrupta empresa brasilera, experta en sobornar a los políticos influyentes de Suramérica para ganar multimillonarios contratos para obras civiles.












