Por: Francisco Figueroa Turcios
El margen de error es estrecho. Muy estrecho.
Junior camina por una delgada línea en la Liga BetPlay II. Después de cinco jornadas, el equipo rojiblanco apenas suma dos puntos, todavía no conoce la victoria y comienza a mirar el calendario con la misma preocupación con la que un náufrago observa el horizonte en busca de una tabla que le permita mantenerse a flote. Quedan 14 partidos.
Y hay una cifra que empieza a perseguir al Junior como una sombra: 30 puntos. Ese es, hoy, el número mágico, la frontera que separa la tranquilidad de la angustia. Para alcanzarla sin depender de nadie, sin hacer cuentas en la última fecha y sin echar mano de la calculadora, el equipo necesitaría ganar 10 de los 14 partidos que le quedan.
Diez victorias!!!
Foto: Teofilo Gutiérrez y Sebastián Viera
Diez victorias. Si. Ahí está la dimensión del desafío. La llegada de Sebastián Viera ha despertado ilusión, pero también le ha puesto una enorme responsabilidad sobre los hombros. El ídolo rojiblanco regresa a casa, esta vez no para defender el arco sino para intentar ordenar desde el banco un equipo que necesita reaccionar de inmediato.
El sábado 5 de septiembre 2026 tendrá su primera prueba de fuego en el fútbol profesional colombiano como entrenador del Junior. Ya tuvo una fugaz experiencia en el Torneo BetPlay dirigiendo al Real Cartagena, pero esto es otra historia. Esto es Junior. Aquí el reloj corre más rápido y la presión pesa más. Y el rival tampoco parece elegido por el destino para facilitarle el estreno.
Jaguares ha sido históricamente una piedra en el zapato del cuadro tiburón, una especie de bestia negra que aparece cuando Junior menos quisiera encontrarla. Por eso el partido de mañana no será solamente el debut de Viera: será también el primer examen de una operación rescate que no admite demasiados tropiezos.
La historia parece escrita como aquella novela de Honoré de Balzac, La piel de zapa: un talismán que se encoge cada vez que su dueño formula un deseo. En Junior ocurre algo parecido. Cada partido que pasa sin ganar hace más pequeño el margen de error.
La piel de zapa se encoge…
Foto: Sebastián Viera
El calendario tampoco concede ventajas. De los 14 partidos restantes, Junior tendrá seis en el estadio Romelio Martínez y ocho fuera de casa. Es decir, tendrá que construir su recuperación lejos de Barranquilla, en canchas donde cada punto tendrá un valor especial.
Sebastián Viera lo sabe. También lo sabe Víctor Danilo Pacheco, llamado a acompañar este nuevo proceso. Los dos conocen perfectamente lo que significa vestir la camiseta rojiblanca y ahora deberán transmitir desde el banco esa identidad que durante tantos años defendieron dentro de la cancha.
No pueden quedarse cruzados de brazos.El impacto de su llegada debe sentirse de inmediato. Junior necesita recuperar la confianza, pero sobre todo necesita recuperar algo que se ha vuelto escaso: los triunfos.
Porque ya no alcanza con jugar bien. Ya no alcanza con mostrar intención. Ya no alcanza con esperar que los resultados aparezcan. Hay que ganar. Y hay que empezar mañana. El calendario se ha convertido en una cuenta regresiva de 14 capítulos. Cada empate deja menos espacio. Cada derrota reduce aún más la piel. Cada jornada sin victoria convierte la clasificación en una operación matemática más complicada.
Por eso el partido contra Jaguares tiene un significado que va mucho más allá de los tres puntos. Es el comienzo de la era Viera. Es el primer paso de una carrera contra el tiempo. Y es, quizá, el momento en que Junior debe comenzar a demostrar que todavía tiene suficiente piel para llegar entre los ocho.
Porque en esta historia, el margen de error no desapareció de un día para otro. Se ha ido encogiendo. Como la historia de piel de zapa… La piel de zapa» es una obra de Honoré de Balzac, parte del ciclo «La comedia humana». Narra la historia de un joven llamado Rafael de Valentín, quien descubre una piel mágica capaz de cumplir cualquiera de sus deseos.
Sin embargo, con cada deseo cumplido, la piel se reduce en tamaño y la vida de Rafael se acerca a su fin. El libro explora temas como la ambición, el amor, los deseos humanos y sus consecuencias, así como cuestiones de moralidad y muerte, mostrando el camino del protagonista hacia la comprensión de los verdaderos valores de la vida.
