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Julio Rojas, otro rey vallenato que se va

Nació en San Juan Nepo y en dos ocasiones ganó la corona. Sus mejores éxitos los grabó con Ricardo Maestre. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Gabriel García Márquez decía que Julio Rojas Buendía era el último juglar de la dinastía de su célebre ‘Cien años de soledad’, como siempre, mezclando la realidad con la ficción y sin que ello hubiese influido, para nada, en la escogencia del rey vallenato de 1983.

Julio Rojas Buendia, dos veces rey vallenato, falleció este lunes.

Ese año, Gabo vino a celebrar con sus compatriotas el Premio Nobel de Literatura, y qué mejor manera, para él que era un consumado conocedor de la música vallenata, de celebrarlo siendo jurado del más prestigioso concurso de esta música: el Festival de la Leyenda Vallenata. Año 1983, Gabriel García Márquez, presidente del selecto grupo de jurados, en donde estaba, además, su amigo el consagrado periodista y entonces codirector de El Tiempo, Enrique Santos Calderón.

Así comenzó la fama internacional de Julio Rojas Buendía, quien este lunes falleció, a causa de viejas dolencias cardíacas. En cuatro ocasiones fue operado por dichos quebrantos de salud.

Rojas Buendía era natural de San Juan Nepomuceno. Nació el 29 de julio de 1959. Muy niño su familia se trasladó a Barranquilla, al barrio Kennedy, por los lados de la antigua Plaza de Toros. A los trece años ya era un acordeonero aplaudido en el barrio y en parrandas familiares.

En una de las célebres parrandas del concejal Eugenio Díaz, el acordeonero que nunca faltaba era Julio Rojas (de camisa azul). Aquí con el Nobel Gabriel García Márquez, Gustavo Bell, Fuad Char, Rafael Sarmiento Coley, Gilberto Estor y Juan B. Fernández Renowitzky,

Ya de adulto, estuvo viviendo en unión libre con la madre de sus hijos: Julio Alejandro, Julio Alfonso, Julio Mario y Julio Cesar y todos siguieron la senda de su padre, con un acordeón ‘terciao´.

Sus mejores éxitos los grabó con el ya también fallecido Ricardo Maestre.

Era un intérprete muy entusiasta. Alternó su ejercicio profesional con la actuación humorística de programas de esta especialidad en el canal regional de Telecaribe. Fue acompañante predilecto del difunto compositor Octavio Daza Daza en los concursos de canción inédita. Antes de ser el décimo sexto Rey Vallenato en 1983, había ocupado los segundo y tercer lugares en 1980 y 1982, respectivamente, en la misma categoría profesional. En 1983, cuando por fin alcanzó su primera corona, le siguieron: en el segundo lugar, Ovidio Granados y en el tercero, Emilio Oviedo.

También compitió, entre otros, contra Nafer Durán, a quien declararon fuera de concurso, y contra Orangel «El Pangue» Maestre y Egidio Cuadrado, quienes en los años siguientes serían coronados reyes vallenatos, en ese mismo orden. Su segunda corona la obtuvo en 1994, en el XXVII Festival, en ese año el segundo lugar fue para Ciro Meza Reales y el tercero para Freddy Sierra, rey vallenato más adelante. La primera vez que fue al Festival no concursó, sino que acompañó con el acordeón a Octavio Daza cuando participó con ‘Río Badillo’, canción que ganó. Julio Rojas tuvo uno de sus mejores tiempos al lado del fallecido Armando Moscote.

Además de intérprete, Rojas Buendía era un excelente personaje para hacer pasar un buen rato contando chistes.

Luego se unió con el también fallecido Ricardo Maestre, con quien cosechó sus mejores momentos como músico, pues todos sus trabajos musicales causaron furor en los seguidores de la música vallenata.

De Julio Rojas y Ricardo Maestre quedan temas inmortales como ‘Pena y dolor’, ‘Payaso’, ‘Nací solo’, ‘María Espejo’, entre otros.

También fueron célebres los temas con el consagrado cantante Luis Vence, una de las mejores voces oriundas de El Molino, La Guajira.

Con el consagrado Poncho Zuleta grabó el trabajo ‘La fama’. Y por lo general, cada vez que el empresario y concejal Eugenio Díaz Peris organizaba sus parrandas en casa, en su cabaña en el Santuario o en Playa Mendoza, el primer acordeonero en llegar era Julio Rojas.

Fueron famosas las amenas reuniones de Díaz Peris con la presencia de los mejores compositores, acordeoneros y reyes de la piqueria, para atender a ministros candidatos presidenciales, a Gabriel García Márquez y su esposa Mercedes Barcha, a empresarios como Fuad, Simón y Habid Char.

En una ocasión Díaz Peris fue tan ambicioso, que se propuso reunir en una parranda a Alejandro Durá, Luis Enrique Martínez, Rafael Salas, Emiliano Zuleta Baquero, Toño Salas, junio Rojas, Alfredo Gutiérrez, Orangel ‘El Pangue’ Maestre, Chane Meza, Ciro Meza Reales, Andrés Landero, Abel Antonio Villa y los compositores y cantantes Carlos Huertas, Poncho Cotes Jr., Iván Villazón, Poncho Zuleta. Claro, un parrandón así no cabía en ninguna otra parte que en una caseta. Se hizo en una de las ya desaparecidas famosas casetas barranquilleras, con motivo de los 50 años de la empresa Clavería, en esa época de propiedad de propiedad de los Díaz Peris, cuyo padre, don Víctor Díaz Clavería, aún estaba vivo.

En una de sus últimas actuaciones en un programa de televisión.

El triunfo que siempre buscó Julio Rojas después de haber ganado la segunda corona en el Festival Vallenato fue igualar al tres veces rey, Alfredo Gutiérrez. Pero no pudo alcanzar ese sueño. Y hasta ahora, ningún otro acordeonero lo ha logrado. Por lo tanto, por muchos años más el afamado Alfredo Gutiérrez conservará ese título.

Precisamente, al enterarse del fallecimiento de Rojas, Alfredo Gutiérrez no pudo contener las lágrimas. “Fue mi amigo leal. Era un muchacho que tocaba un acordeón alegre, como todos nosotros los sabaneros. Además, era fabuloso tocando el son, porque manejaba muy bien los bajos. Qué pena, hombre, que se haya muerto tan joven (57 años cumpliría el próximo 29 de julio). Dios lo tenga en su santa gloria”.

Julio Rojas era el acordeonero preferido de Gabo y su esposa Mercedes Barcha. Siempre que Gabo y Mercedes organizaban una reunión con acordeón a bordo el preferido era Julio Rojas Buendía, porque era el intérprete que se sabía todos los temas que le gustaban al Premio Nobel de Literatura colombiano.

Al morir este connotado joven juglar, deja toda una leyenda musical con temas que ya hacen parte de la memoria del Festival de la Leyenda Vallenata. Antes de él, han muerto los también reyes vallenatos, Alejo Durán (que fue el primer rey en 1968), Nicolás ‘Colacho Mendoza (segundo rey vallenato en 1969 y  primer rey de reyes), Calixto Occhoa, el único rey vallenato barranquillero Alberto Pacheco, Luis Enrique ‘El Pollo Vallenato’ Martínez, Julio De la Ossa (el quinto rey vallenato sabanero), Rafael Salas y Elberto ‘El Debe’ López (primer acordeonero con quien triunfó Diomedes Díaz).

 

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