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Joven promesa del vallenato, Andrés Osorio, busca dejar huella en el folclore colombiano 

Por Sonia Márquez

Andrés Osorio Cantillo, un joven de 21 años oriundo de Bogotá y radicado en Barranquilla, emerge como una de las nuevas voces del vallenato. A pesar de su corta carrera, Osorio ya ha escrito 23 canciones y ha lanzado dos sencillos que han comenzado a resonar en el escenario local. En entrevista exclusiva, el cantante y compositor compartió su visión artística, sus influencias y lo que lo diferencia en un género tan competitivo. 

Inspiración y Temáticas 

Osorio señala que su interés por la composición nació del deseo de plasmar sus sentimientos en un formato que le permitiera expresarse de manera auténtica. “Dentro del vallenato yo encontré una ruta donde podría plasmar mis sentimientos y creo que la composición de las canciones hizo que esto fuese mucho más fácil. Entonces, yo creo que es una forma de expresar mis sentimientos y plasmarlos dentro de una canción”, comentó. 

En cuanto a las temáticas de sus canciones, el joven artista indicó que el amor es el tema predominante en sus composiciones. «Yo, dentro de mis canciones, siempre doy a mostrar más que hay una historia; muestro el trasfondo de la historia: lo que sería el amor, lo que sería la forma en la que conoces a una persona, en cómo la conquistas. Y yo creo que ese es el tema predominante de todas mis canciones.», señaló Osorio, destacando que este enfoque es lo que define su estilo musical. 

Historias detrás de sus Canciones 

Osorio ha lanzado dos sencillos: ‘El Mensaje’ y ‘Voy pa’ encima’. La primera canción, según explica, está inspirada en su experiencia personal al conocer a su novia. «Yo sabía desde el primer momento que la tenía que conquistar (…) busqué la manera de plasmar mis sentimientos y decirle a esa persona que la tengo que conquistar, y que cuando la tengo cerca, no sé qué hacer. Creo que, con la canción, logré el objetivo de poder conquistarla.», dijo.   

Por otro lado, ‘Voy pa’ encima’ se inspira en una situación que vivió un amigo de Andrés. La canción, narra la historia de un triángulo amoroso en el que la chica le decía a su amigo que quería seguir viéndolo, y él, en respuesta, le advierte que, si sigue con el juego, irá tras ella. 

El Acordeón como Pilar Fundamental  

Osorio también destacó la importancia del acordeón en su carrera. “El acordeón fue un momento importante para que yo decidiera que el vallenato era mi pasión, porque desde muy pequeño me empezó a gustar. Es una pasión que yo sentía, y creo que el acordeón influyó bastante en eso, porque me permitió conocerme a mí mismo: qué ritmo me gustaba, cómo me gustaban las canciones”, explicó. 

Influencias y Aspiraciones 

A pesar de haber crecido en Bogotá, Osorio señala a su hermano como una gran influencia para acercarse al vallenato, un género que no es tan popular en la capital. «Él se la pasaba escuchando vallenato día y noche, y creo que eso fue despertando en mí la curiosidad por el género. Día a día, esa curiosidad fue creciendo, y la influencia de mi hermano fue bastante grande en mi decisión de dedicarme al vallenato y querer también dejar una huella en el folclore”, comentó. 

Entre sus influencias musicales, Osorio menciona a Diomedes Díaz como su mayor ídolo, destacándolo como el máximo exponente de la música vallenata. “Si hablamos un poco más actual yo diría que Silvestre yo creo que Silvestre tiene la carrera impecable”, añadió. 

Un Futuro Prometedor  

Osorio, quien está en su octavo semestre de Ingeniería de Sistemas, también habló sobre el desafío de balancear su carrera universitaria con su pasión por la música. A pesar de las dificultades, asegura que la disciplina y una buena gestión del tiempo le han permitido avanzar en ambos campos sin contratiempos. 

Con el respaldo de su familia y su agrupación, Osorio está decidido a hacer su marca en el vallenato, un género que, según él, es más que música; es cultura, pasión y un movimiento que lleva en la sangre.   

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