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Honestidad es lo que la gente exige a los concejales

Por Chachareros

El próximo 25 de octubre se realizarán en Colombia elecciones regionales. Ese domingo se elegirán gobernadores, diputados, alcaldes, concejales y ediles. El Atlántico y Barranquilla no son la excepción.

Por eso hemos empezado a hacer sondeos de opinión en los que ustedes, chachareros, puedan responder y por tanto expresar de una manera democrática sus pensamientos en torno al quehacer de la política.

La pregunta es: ¿Qué característica principal debe tener un próximo concejal de Barranquilla? He aquí las respuestas que dieron 115 chachareros:

Característica

Votos

Porcentaje

Honestidad

50

43%

Visión de ciudad

43

37%

Liderazgo

10

9%

Credibilidad

8

7%

Carisma

4

3%

50 personas, casi la mitad de los que participaron en el sondeo, consideran que la honestidad debe primar en quienes ejercen como concejales. Lamentablemente la política se ha confundido en nuestra sociedad con la politiquería. Sucede aquí y en las mejores sociedades, desde Soledad a Medellín y de Bogotá a Cafarnaum, pasando por Paris, Nueva York o Sidney.  Pero como estamos en Barranquilla, Colombia, nos remitimos a nuestro entorno para señalar que el Concejo es una de las instituciones políticas locales más desprestigiadas de los últimos años, por lo que es apenas lógico que en primer lugar los barranquilleros exijan honestidad, algo que ha faltado a la mayoría de los que han obtenido una curul. Son bien conocidas las desfachatadas acciones y actitudes de varios concejales que sin el menor asomo de vergüenza alardean de su corrupción y de su falta de compromiso con la ciudad.

En segundo lugar apareció la visión de ciudad, algo que tanta falta hace en los concejales de Barranquilla y que se evidencia en los argumentos pobres y la falta de propuestas durante las sesiones. A voz en cuello los concejales suelen quejarse de que la alcaldesa Elsa Noguera toma decisiones sin consultarles, pero no se han puesto a revisar si en realidad están preparados para participar con solvencia en esos escenarios. Por eso los barranquilleros ponen la visión de ciudad por encima del carisma personal, incluso de la competencia de liderazgo y hasta de la propia credibilidad.

La junta directiva de una ciudad

Si el alcalde de una ciudad es el gerente, el concejo debe ser una junta directiva que controle la gestión del alcalde. Para eso se deben elegir concejales capaces, creíbles y bien formados, que sean verdaderamente útiles para la sociedad y no un obstáculo de corrupción e ineptitud.

Según los indicadores de aprobación, la ciudad ha tenido dos recientes alcaldes de gestión sobresaliente (Alex Char y Elsa Noguera), y en cambio ha tenido paupérrimos concejales. La responsabilidad en ese sentido es de todos los ciudadanos, ya que somos nosotros quienes tenemos en nuestro voto la capacidad de elegir a buenos o malos concejales que nos representen en esa junta directiva que es el Concejo.

Recordemos que la política tiene el poder de administrar la visión y la riqueza de una sociedad, o de hundirla y robarse su futuro. Es cuando se convierte en politiquería.

En el pensamiento de cada uno queda la reflexión.

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