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Henry Jiménez, la pasión por la música lo llevo al exitoso mundo de la radio

Henry, es uno de los grandes iconos de la radio en Colombia.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Henry Jiménez, se convirtió en una de las voces estelares de la radio en la Capital del Atlántico en la década de los 70 y 80, al lado de Jimmy Villareal, Freddy Rocha, Erasmo Padilla, Jacob Guerra Camacho, Elsa Carrillo, Rosalba Goenaga y Jenny Navarro. La música lo condujo por el sendero del mundo radial, Henry tenía el sueño de convertirse en una de esas estrellas que ya brillaban en el firmamento musical a nivel nacional e internacional.

«La música era entonces mi entretenimiento favorito cuando no estaba en clases de secundaria ( estudié entre el Colegio Colón para varones, el Colegio San José, el Instituto Pestalozzi y el Cambridge School), pero que también combinaba con el béisbol, otra de mis grandes pasiones de siempre; un deporte que llegué a  practicar durante un par de años en la liga de pelota menor en el estadio Tomás Arrieta, con un equipo que formamos vecinos del barrio Boston patrocinado por el Radio Periódico Impacto de “El Coloso” Jaime Jiménez Vides, todo un personaje de la radio de la época, a quien me referiré indefectiblemente al hablar de mi entrada formal al medio.

Pero, fue mi interés desbordado por la música, lo que inexorablemente terminó llevándome al mundo de la radiodifusión; porque en aquel tiempo a la mayoría de mortales sólo nos era posible “acceder” a ella mediante la perspectiva de oyentes, y por la consecuente experiencia de poder escucharla una y otra vez en los discos de vinilo que nos apresurábamos a comprar no bien aparecían en las tiendas. Con un amigo vecino, compartía el sueño de convertirme en una de esas estrellas que ya brillaban en con su música, como lo fueron “Sandro”, “Rene y René”,  “Leonardo Favio”, “Rodolfo Aycardi”, “Los Hermanos Castro”, “Los Angeles Negros”, y poco después, con otros amigos del colegio,  también pretendíamos ser como Elton John, Tom Jones, o tal vez uno de los Beatles, de los Rolling Stones, Led Zeppelin, The Who, entre otros que dominaban la escena del rock y el pop a nivel mundial. La música era para mí la razón de ser de un joven en crecimiento y lo que, ya algo familiarizado con sus protagonistas, me condujo por el sendero de la radio; significó un trampolín para entrar a ese universo de las ondas radiales» confiesa Henry Jiménez sobre su proyecto de vida.

Henry Jiménez ,sin tapujo reconoce que no fue un excelente estudiante nuestra elocuente es que estuvo en cuatro planteles educativos. » La secundaría fue el caldo de cultivo de mi carrera; fue donde terminó de cocinarse la pasión que ya sentía por la radio. Estudie entre el Colegio Colón para varones, el Colegio San José, el Instituto Pestalozzi y el Cambridge School. Supongo que ya estarás pensando en lo inquieto que debía ser entonces para haber hecho ese recorrido escolar, pero es algo de lo cual no me arrepiento, porque me permitió conocer a excelentes profesores y hacer buenos amigos, algunos de los cuales aún conservo. Aunque confieso no haber sido precisamente un buen estudiante, y que me esforzaba poco en  aprender matemáticas y similares, si le dedicaba  en cambio mucho de mi tiempo a aprender humanidades, Sociales e Idiomas; todo ese bagaje de secundaria en geografía, historia e inglés, fue el fundamento académico que me ayudó a desarrollar una capacidad de   improvisación “al aire”, tan necesaria en todo buen comunicador.  Había tenido sueños de ser un arquitecto o un ingeniero, pero era consciente de  que los números no eran mi fuerte.Así que poco a poco, impulsado por mi afición por la música, me propuse entrar a la radio, sin saber como hacerlo, ya que todavía no se iba a la Universidad para eso. Era entonces una actividad empírica» reseña Henry sobre su faceta como estudiante.

Henry, vivió en un ambiente musical, porque en las dos cuadras a la redonda donde él vivía tenían los estudios tres emisoras.  Él, tuvo contacto desde temprana edad con los locutores de esas emisoras.. y por curiosidad sintonizaba las emisoras para escucharlos lo que fue un detonante para acrecentar su pasión por la locución.

«Residía muy cerca de la sede de la cadena radial Todelar, en la esquina de la Calle 70 y Carrera 46, como también de la entonces Cadena Radial  Caracol ubicada en la Calle 72 con Carrera 48. A la primera me iba casi todas las tardes a ver a los Disc-Jockeys de moda, Jairo Paba, Elsa Carrillo, Rosalba Goenaga, entre otros, los cuales podía ver a través de una puerta de vidrio que conducía a los estudios; muchas veces “me volaba” de la casa a verlos locutar y hasta intentar hablar con ellos teniendo como excusa ir a recoger “El Discometro”, una hoja impresa con los éxitos musicales del momento que distribuía gratuitamente Emisoras ABC,  una radio de “Hit Parade” muy escuchada por aquel tiempo.

Y en Caracol, igual; me podía pasar horas detrás de los ventanales de vidrio observando el trabajo serio y dedicado del recordado Locutor Carlos Consuegra Donado en Radio Reloj, o de Rubén Darío Suarez  y Luis Samper en Radio 15, emisoras por las que pasaron otras importantes figuras de la radio de noticias y de entretenimiento,  a quienes admiraba calladamente desde la calle. Pero tal como te lo anticipé, tuve a alguien muy cercano a mi entorno familiar que ya se constituía en un modelo a seguir, que me inspiraba en mis aspiración de entrar a la radio. De modo que en la práctica fue mi tío Jaime Jiménez quien me permitió un contacto serio con el medio.

Se dio justamente cuando él, siendo ya un reconocido locutor, adquirió los derechos en cesión de Radio Cumbia, la cual  logró  transformar en una nueva emisora a la que llamó Onda Nueva(en la frecuencia 1490 AM) por donde transmitía, además de su Noticiero, los juegos de beisbol amateur desde el “Parque de la María”(como era conocido cariñosamente el estadio Tomas Arrieta). Pero tener un familiar tan cercano en la radio , como este hermano de mi padre,  podía suponerse una aparente ventaja frente a otros jóvenes aprendices o inquietos por la radio, pero no fue así. Porque aunque me ofreció la oportunidad de ir a trabajar con él me advirtió que sería tratado como cualquier otro miembro de su equipo, lo cual cumplió hasta el último día que estuve en su emisora, a su lado, convirtiéndose la experiencia bajo su tutela en un permanente proceso de aprendizaje de todas las técnicas y secretos de producción propios de la buena radio que se hacía por aquel tiempo. Y por ello vivo agradecido con él, por encima de otras figuras del medio con las que he compartido cabinas de locución y estudios de grabación por todos estos años, y de quienes también adquirí conocimiento» relata Henry su contacto con el mundo radial.

Henry Jiménez, brilló con luz propia en el mundo radial, pero no fue fácil el camino que tuvo que recorrer para consolidarse como una de las mejores voces de la radio en el país. «Por casi tres años consecutivos, entre 1972 y 1975, estuve trabajando en la recordada Onda Nueva, inicialmente como programador musical, luego como Disc-jockey y Locutor, y por último con funciones de Director Artístico en formación. Fue mi primer y enriquecedor trabajo en el medio.

En 1975, graduado ya de bachillerato y preparándome para ingresar a la facultad de Comunicación Social de la  Universidad Autónoma del Caribe, tuve un encuentro con quien era concesionario de Todelar en Barranquilla, don Leonidas Otálora Arango, quien viendo en mi algún potencial, me entrevistó para el cargo de programador de Emisoras ABC, el cual finalmente tuve durante poco más de un año y medio, entre 1975 y 1977. Estando Leonidas Jr, su hijo, viviendo en Venezuela, me quedé prácticamente sólo al frente de esa emisora, donde además mantuve un programa “lanza discos” en horas de la tarde. De don Leonidas también aprendí unas buenas lecciones  de radio, así como de quienes  fueron mis compañeros, como el recordado periodista Gustavo Castillo García, además de  otros redactores y reporteros con quienes él hacía su noticiero en la misma emisora que yo programaba. Allí mismo en Todelar, conocí a quien desde ese entonces ha sido uno de mis más entrañables amigos del medio, Jesús Alzate Arroyo, quien se desempeñaba como lector de noticias en Emisoras Riomar, matriz de la cadena.

En 1977, José Daniel Sánchez Varela, a quien ya conocía desde mis primeros años de radio por su cercanía con mi tío, y a quien él le colaboraba en temas técnicos, me contactó a la luz de los resultados de sintonía que ya arrojaba mi trabajo en Emisoras ABC, para invitarme  a hacer parte de su equipo en  Radio Visión, emisora de la cadena Caracol, la cual él  gerenciaba, y donde pude compartir espacios con otra figura ya en ascenso como Freddy Rocha, además conocer a otras  como Rosalba Goenaga, Ley Martin, Mauricio Rieder, Álvaro Ruiz Hernández (Libretista), Evaristo Jiménez, Jairo Pava, y locutores deportivos de tanto renombre como Roger Araujo y Sergio Ramírez.

En ese tiempo también tuve de compañero de trabajo a Jesús “Chucho Álzate”, y con quien meses más tarde, decidí dar un salto en mi  carrera embarcándome en una aventura por la radio de Bogotá, pudiendo él entrar a las noticias en Caracol y yo a Radio Visión, emisora musical de la cadena a la que pude vincularme como Disc-jockey de la mano de Jaime Martínez S, y Jesús Peña, quienes se atrevieron a abrirle micrófonos  a un desconocido costeño en la exigente radio capitalina. Pero la aventura no duró mucho, porque algunos meses después, ya estando aclimatado en esa ciudad,  recibí una llamada de un directivo de Caracol Barranquilla a proponerme el  cargo de Director Artístico de Radio Visión, ante lo cual decidí regresarme, quedándome al frente de esa emisora hasta 1983, habiendo hecho parte luego de su transformación a la La Voz de Colombia, un nuevo sistema que impuso la cadena en 1981. Al tiempo que hacía el programa institucional “El Agente Musical” al medio día. me estrené como el Disc-jockey de la tarde en Caracol Estéreo, una de las primeras emisoras en frecuencia modulada que apareció en el dial de Barranquilla. Durante esos años tuve como compañeros a Erasmo Padilla Ramírez , a Marco Aurelio Álvarez, a Juan Gossaín, a Jimmy Villarreal, a Isaac “Chaco” Senior, a Carlos Consuegra Donado y a Alberto Navarro Urueta, algunos de ellos ascendiendo y otros ya muy reconocidos. En Caracol permanecí por seis años consecutivos, incluyendo mi paso por Bogotá.

En 1983, habiendo sido contactado por Miguel Char Abdala, entonces gerente de la Organización Radial Olímpica,  primero por intermedio del Ejecutivo comercial Ernesto Giraldo, y meses después a través del ya mencionado  José Daniel Sanchez, quien para entonces era el director artístico de esa naciente cadena radial costeña, decidí aceptar una propuesta que meses antes había rechazado por  temor a dejar lo que tenía en en se momento en Caracol, para hacerme cargo de Radio Príncipe, la cual se encontraba en declive por cuenta de la floreciente radio en FM, pero un emisora por las que habían pasado figuras como Marco Aurelio Alvarez y Freddy Rocha como sus directores artísticos. La transformamos en “La Voz de Las Estrellas”, con una programación orientada a la audiencia adulta basada en baladas y boleros clásicos. Esta labor la desarrollaba paralelamente a la de  ventas de publicidad, con el cargo ejecutivo de cuentas nacionales.

Algunos meses después, en 1984, se me cumplió el sueño de crear y dirigir  una nueva emisora de programación 100% angloamericana a la que llamamos Oro Estéreo, la cual estuvo al aire  desde octubre de ese año, hasta el final de 1989, siendo su único director en ese tiempo durante el que tuve como compañeros a Joyce Lozano, Carlos Pino, además de Ernesto McCausland y  Miguel Iriarte, con quienes hacía un programa matutino de noticias y entretenimiento. Oro Estéreo fue la primera estación radial que transmitiendo casi toda su programación musical en inglés llegó a ser la tercera más escuchada de toda la ciudad después de las otras dos emisoras de la cadena en FM, Olímpica Estéreo y Radio Tiempo, y por encima de otras en el dial que transmitían géneros más populares como la salsa y el vallenato(Encuesta realizada por Analizar para Asomedios, 1988). En esta empresa de radio, ya con presencia a nivel nacional, permanecí por otro otro tiempo más, desempeñándome en el área comercial, hasta que en marzo de 1990, habiéndo dejado pasar el ofrecimiento del cargo de gerente de la programadora Olímpica Televisión, y no viendo un mayor campo para continuar creciendo profesionalmente, decidí renunciar para iniciar mi propia empresa de Publicidad, una actividad en la que había ganado una buena experiencia, quedándome un sólido vínculo con la Organización Radial como comercializador externo por varios años.

En 1991, luego de un corto receso, y haciéndome mucha falta la radio, tuve un breve paso por una emisora independiente denominada Bienvenida Estéreo FM, donde volví a tener mi programa matutino “Al Ritmo del día”. Ese mismo año se me presentó la oportunidad de ingresar al equipo de RCN Radio, donde ya estaba Sergio García Gómez como director de Barranquilla Estéreo (luego Amor Estéreo), quien sin celo alguno me abrió espacio para continuar ese mismo programa de música y noticias; lo realicé por varios años en emisoras de esa cadena,  migrando después a la franja de las 6 pm como  “Al ritmo de la Noche”. Eso, hasta 1998 cuando decidí dedicar más tiempo a la Agencia de Publicidad que requería mayor atención. Pero, durante todos esos años en RCN compartí espacios de trabajo con Jairo Paba, Mauricio Rieder, Mike Fajardo, Mabel Morales, e hice buenos amigos, como el periodista y también locutor Oscar Rosales Perez.

En 1999, luego de una pausa de algunos meses en que como te dije, me había  entregado de lleno a fortalecer la Agencia de Publicidad, se me despertó de nuevo la fiebre de la radio, y por invitación de Ley Martin, regresé a Caracol para hacer el matutino de música y entretenimiento que llamamos entonces  “Despierta Corazón” el cual se emitió por Corazón Estéreo FM. Un par de años más tarde, se me presentó allí mismo la oportunidad de ser el coordinador de la renaciente Caracol Estéreo, emisora enlace en Barranquilla del sistema informativo y musical “Viva FM”, donde además inicié mi proyecto de radio más duradero: “Viva la Noche”.

En el 2005, después de algunos años haciendo radio de noticias, primero en Emisoras Mar Caribe(por invitación personal de Edgar Perea Arias) y más tarde en Colmundo Radio, continuando la alternancia con la publicidad y mi programa musical, regresé a la Televisión regional(Telecaribe), a donde había estado al frente de  tres programas de entretenimiento, entre  1987 y 1993, para ser ahora presentador de noticias en el espacio informativo TV-Hoy de los fines de semanas, en lo cual estuve durante un año y medio. Como te decía, desde 2002 he logrado mantener  “al aire”, como actualmente lo hago, el programa radial VIVA LA NOCHE, hoy orgullosamente en la emisora de la Universidad Autónoma del Caribe en la frecuencia 94.1Mhz, en el mismo espacio de 6 a 8 PM, y de lunes a viernes» recuerda Henry sobre su trayectoria radial.

Henry Jiménez sorprende a propios y extraños porque lo conserva su estilo de locución y su tono de voz. «Colegas, amigos, clientes y oyentes coinciden en que a pesar del tiempo, conservo el mismo tono bajo-medio que ha caracterizado mi estilo de Locución desde el principio. Nunca he sido un locutor muy promocional, más bien he manejado un tono narrativo e interpretativo. Pienso que llegar con propiedad a las audiencias no es cuestión de tener una voz potente, de tono agudo o grave; es un asunto de haberla educado/ por qué la voz debe ser impulsada por la intención mental que nace de una idea de comunicación. Me han dicho, que la coloratura de la mía es muy similar a la de Víctor Gonzáles Solano, con quien he trabajado también en radio,  identificándonos en el estilo de hacer locución» subraya Henry sobre sus características en el mundo radial.

Henry, revela el secreto para en uno de los iconos de la radio en el país. «Más allá de haber sido un Disc-Jockey o lanza-discos, me convertí con el tiempo en un contador de historias y de anécdotas y de datos alrededor de la música, y en un locutor intérprete de comerciales, cuando no en un narrador. Proyectar seguridad en lo que digo, hacerlo con convicción y con respeto por los oyentes, es lo que considero hay detrás del hecho de haber sido aceptado en los hogares, oficinas y en los radios de los vehículos a donde la radio convencional ha podido llegar con su magia, como ahora lo hacen los contenidos digitales a través de las redes sociales disponibles en  los dispositivos móviles personales. La radio convencional, con su inmediatez, pero también con su amplitud,  nos permite a muchos locutores seguir siendo elocuentes y amigables como ningún otro medio de comunicación» señala Henry Jiménez.

Además del programa VIVA LA NOCHE en Uniautónoma Estéreo FM, Henry Jiménez tiene activa desde hace tres años la versión web de la recordada Emisora Oro Estéreo. Hoy es una opción en Internet para todos aquellos que crecieron escuchándola en la radio FM de Barranquilla, gozando de una buena audiencia en Estados Unidos, desde donde se emite su señal virtual, así como en varios países europeos, sudamericanos  y en no pocas ciudades de Colombia. Él también esta empeñado en seguir creciendo con su trabajo de “Voice Over” para el exterior. Otro proyecto de vida profesional, es volver a hacer el show matutino de lunes a viernes con música del mundo y las noticias de Barranquilla y el Atlántico, que llevará el nombre de Viva la Mañana con Henry Jiménez…donde todo pasa mejor. Sin duda, Henry Jiménez, es una leyenda viva de la radio en Colombia y ahora en el mundo por su presencia en el mundo digital.

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