Su principal obra fue la línea de alta tensión que conectó a la Costa Caribe con el interior del país. La llamada ‘Línea de San Carlos’. Su hija María Jimena narra su periplo vital.
Por María Jimena Martínez Quintero
Heberto Martínez Davila fue un profesional consagrado a la ingeniería eléctrica, la eterna pasión de su vida. Pasión que se apagó como una llama olímpica este jueves 6 de abril. Otra de sus amadas pasiones era el patriotismo, expresado con su vinculación temprana y perenne a las reservas del Ejército Nacional, en donde alcanzó el granado de Teniente Coronel. Se manifestó siempre como un gran patriota.
Heberto Martínez Dávila (centro), con su esposa María Victoria Quintero y sus hijos María Jimena y Heberto Andrés Martínez Quintero.
Casado con María Victoria Quintero, deja dos hijos: Heberto Andrés y María Jimena.
María Jimena con su esposo Jaime Daza Fawcett, con quien vive en Estados Unidos.
Mi papá era Ingeniero Eléctrico con especialización en Sistemas de Potencia Alta Tensión, y en Gerencia de la Calidad.
Mi papá fue un ser excepcional, educó con su ejemplo y siempre su prioridad fue el bienestar y desarrollo profesional de mi hermano y mío. Profesional intachable, recto y honesto. Amaba su profesión y la ejercía con pasión. Siempre se destacó por su disciplina, rectitud y por hacer las cosas bien y completas, nunca a medias, teniendo como norma que su trabajo debía prever los cambios a mediano y largo plazo, y no ser sólo una solución inmediata.
En los años recientes fue consultor para El Centro de Eventos y Exposiciones del Caribe (Ceec). Y en Transmetro fue el asesor especialista en adquisiciones bajo las estrictas normas del Banco Mundial. Actualmente estaba trabajando en el proyecto del Plan Vial de Barranquilla, así como en otros proyectos de diseño.
En todos los proyectos en los cuales trabajó a lo largo de su carrera profesional brindó sus conocimientos, experiencia y enseñanzas a quienes compartieron con él.
Con el también ingeniero mecánico barranquillero, Alfredo Acosta García, fundaron la empresa Omega Alpha, que realizó diversos trabajos de conexiones eléctricas en grandes complejos industriales y almacenes de grandes superficies.Eran expertos en realizar proyectos de ingenierías, líneas de transmisión y montajes de subestaciones eléctricas. Una empresa muy reconocida en el sector de la ingeniería eléctrica de la Costa Caribe y el país.
En el plano personal fue un amante del canto, de la música y de los animales salvajes. Disfrutaba escribir y filosofar de la vida y compartir con sus seres más cercanos. Siempre buscaba cómo ayudar a quienes podía. Amaba mucho a su patria y pertenecía a la reserva del Ejército desde 1980 donde alcanzó el rango de Teniente Coronel.
Un papá entregado a sus hijos y a su esposa, excelente hijo, hermano, tío y miembro de familia. Una persona de gran corazón y una mente prodigiosa. Barranquillero de pura cepa y mamador de gallo empedernido.
Álvaro Osorio Carbonell, exdirector de Corelca en la época de oro de esta empresa, y gerente de Transmetro cuando apenas era un incipiente proyecto hasta cuando comenzaron a rodar los buzetones y los buses articulados, considera que “Heberto Martínez es uno de los más respetables ingenieros eléctricos que trabajaron a mi lado tanto en Corelca como en Transmetro. Dentro de sus enormes aportes a la región recuerdo que él dirigió la instalación de la línea de altísimo voltaje que conectó la energía del interior del país con la Costa Caribe, la llamada ‘Línea de San Carlos’. Fue su obra magna, porque se hizo en medio de insoportables condiciones del clima (cuando no llovía, era un sol canicular), dificultades topográficas casi insuperables; el mismo riesgo de esas líneas de alta tensión”.