Icono del sitio La Cháchara

Gabriel Forero Sanmiguel, una leyenda de la radio

Impuso un estilo a través del noticiero ‘Forero Sanmiguel Informa’, durante 40  años.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Gabriel Forero Sanmiguel

Pese a que nació en Ibagué (Tolima), Gabriel Forero Sanmiguel, defendió a través del noticiero Forero Sanmiguel Informa (FSI) las campañas a favor del progreso de Barranquilla, desde el año 1956, cuando fundó ese radioperiódico. Un hombre de un carácter al ‘estilo militar’, uno de los secretos para lograr el éxito en su empresa radial. 

Hoy, a los 90 años de edad, Forero goza del uso de buen retiro, rodeado del afecto de sus siete hijos: Henry, Óscar, Jaime, Mario, Fernando, Alberto y María Alexandra. Henry y Oscar heredaron de su padre la vena por el periodismo y tienen sus propios espacios radiales.
Llegó a Barranquilla en la época de la Segunda Guerra Mundial. Don Gabriel reconoce que siempre ha sido un comunicador. «A la edad de 14 años fui maestro en una escuela rural. Me considero un comunicador desde mi niñez.
Cuando estudiaba en Planadas (Tolima) sacaba un periódico a máquina que se llamaba Ecos de Planadas. Mi padre era telegrafista pero nunca quiso que yo siguiera esa profesión. A  escondidas de él aprendí a ser telegrafista», recuerda.
Fue en el diario  El Heraldo donde Gabriel Forero Sanmiguel comenzó su carrera en el periodismo para convertirse en una leyenda viva de la radio en nuestro país. «En El Heraldo, haciéndole unas vacaciones a Berdugo, quien era el encargado de recibir por telegrafía los cables. Esto era de noche y en el día comencé a trabajar en emisora Atlántico, que tenía el mejor radioperódico del país. Allí también trabajaba recibiendo cables», reseña.
Un hombre de radio

Gabriel Forero Sanmiguel, una leyenda viva de la radio.

Gabriel Forero Sanmiguel  siempre fue un hombre de retos. Luego de hacer sus pininos en la radio en Barranquilla consideró que tenía la experiencia para ir a probar suerte en Bogotá. Tomó un pequeño maletín y se marchó a la capital de la República.

«En Bogotá tuve la gran ayuda de su amigo y compañero del diario El Tiempo, José ‘Camaján’ Ospina, quien publicó la noticia que me encontraba en la capital de la República para definir varias ofertas para trabajar en las emisoras capitalinas. La noticia no era verídica, porque solamente lleva la ilusión de lograr una oportunidad de trabajo en la radio. A los tres días después que publicó la noticia, Camaján me mandó a entrevistarme con Enrique Ramírez, que era coordinador de la emisora Nueva Granada.
Ramírez  aprobó mi vinculación a la naciente cadena RCN, me di el lujo de decirle que diera unos días para pensarlo para analizar las otras ofertas. A los tres días sin plata para sobrevivir regresé a Nueva Granada para anunciar que sí aceptaba la propuesta de trabajo, me tocó entrevistarme con Fernando Gutiérrez Riaños que era el director de la emisora quien me ofreció trabajar como locutor de cabina.
«Me tocaba hacer un programa de música clásica a las cinco de la mañana, de lo cual no tenía la mejor idea, yo que era un completo analfabeta», recuerda Gabriel Forero su entrada a la radio en Bogotá.
En Bogotá su paso fue efímero, porque el sueldo que devengaba a duras penas le alcanzaba para pagar la habitación y alimentarse.
«Duré seis meses, porque no recibí aumento de sueldo en la emisora Nueva Granada, donde ganaba noventa pesos y  un amigo me hizo el contacto  para trabajar en Pereira en la emisora Ecos de Pereira donde había una vacante y pagaban trescientos cincuenta pesos», dice.

gabriel-forero Gabriel Forero acompañado de su esposa Enoe Jaramillo, sus hijos y nueras.

En Pereira se casó con Enoe Jaramillo. De allí se fue para Manizales en donde tuvo la fortuna de conocer a Leonidas Otálora Gómez, a cuyo lado dice tuvo «dos años de verdadera universidad radial. Fue un hombre excepcional de la cual aprendí mucho. A él le debo mucho de lo que fui en la radio», acota.

La aventura de Gabriel siguió. «En mi deseo de seguir adelante me fui para Medellín. Le dije a mi esposa que me habían ofrecido un contrato para trabajar en Radio Libertad, mentiras no tenía ninguna oferta, mi meta era conquistar la Capital de la Montaña. Me fui con Enoe, quien estaba embarazada y precisamente el día que comencé a trabajar como director de Radio Sucesos  en la Voz de Medellín nació Jaime. Estando en Medellín llegó la dictadura. Yo colaboraba  con la dictadura y eso me trajo problemas por lo que no tuve otra alternativa que regresar a Barranquilla en el año 1956», señala Gabriel Forero.
Cuando llegó a Barranquilla Leonidas Otálora le dio la oportunidad de trabajar en Emisoras Unidas. Leonidas compró la emisora Riomar y Gabriel se fue con él.  A los dos meses tuvieron una fuerte discusión por una comisión de publicidad.
«El 15 de diciembre de 1956 le renuncié. Me fui inmediatamente para emisora Variedades y hablé con Gustavo Cardona  para que alquilara un espacio para hacer un radioperiódico. La única condición que puso era que tenia que pagarle adelantado. En 1962 compré La Voz de la Costa y se hizo realidad tener mi emisora. Y nace en firme el radioperiódico Forero Sanmiguel Informa (FSI)», relata Gabriel Forero Sanmiguel, hoy una leyenda viva de la radio en Colombia.
Salir de la versión móvil