Treinta años después de inaugurar el estadio ‘Roberto Meléndez’, Fuad Char, gobernador del Atlántico en ese entonces, recordó que el apoyo del presidente Belisario Betancur salvó al escenario de ser un ‘elefante blanco’. (Serie: Del estadio ‘Romelio Martínez’ al Metropolitano)
Por: Francisco Figueroa Turcios
Fuad Char, momentos en que cortaba la cinta para inaugurar el estadio Metropolitano ‘Roberto Meléndez’. (Foto Jairo Buitrago)
Fuad Char Abdala no ocultó la emoción de recordar en exclusiva a www.lachachara.co la titánica lucha para concluir la construcción del estadio Metropolitano y la apoteósica ceremonia de inauguración del escenario, el 11 de mayo 1986.
«Yo encontré cuando llegué a la Gobernación del Atlántico, el 31 de mayo de 1984, una obra inconclusa. Estaba suspendida hacía varios años, por lo que me propuse como meta en mi administración terminarla para Barranquilla y el departamento. Gracias al apoyo del presidente Belisario Betancur pudimos concluir este magnífico escenario», recuerda Fuad Char.
Sus ojos se iluminan a medida que recuerda momentos inolvidables. Sobre la ceremonia de inauguración, Fuad Char resalta que fue «un evento apoteósico. La ceremonia duró una hora y media. Hubo una muestra folclórica. Tuvimos una asistencia de 50 mil personas que deliraron con el espectáculo. Tuvimos la oportunidad de tener para ese día el partido entre la selección de Uruguay, con Enzo Francescoli a la cabeza, enfrentando al Junior. Los uruguayos ultimaban detalles para participar en el Mundial de Fútbol México 86″, recuerda el dirigente.
El estadio Metropolitano era epicentro de la selecciones que estarían en el Mundial de México 86. Una semana más tarde se presentó la selección Argentina con Diego Armando Maradona. Y cerró el ciclo de selecciones mundialistas el equipo de Dinamarca.
«Fueron tres excelentes taquillas, que nos permitió recaudar los dineros que nos restaban para pagar a algunos contratistas. Me siento muy orgulloso de haber contribuido como gobernador del Atlántico en la construcción de esa gran obra que hoy es orgullo para Barranquilla a nivel internacional, por haberse constituido en la sede de la Selección Colombia», acota Char.
El Metropolitano ha sido la sede de la Selección Colombia en las eliminatorias de los campeonatos Mundiales de Italia 90, Estados Unidos 94, Francia 98, Alemania 2006, Brasil 2014 y, actualmente, Rusia 2018. En las cuáles se han obtenido cuatro de las cinco clasificaciones a estas citas mundialistas.
Un milagro
Jaime De Biase, en compañía del periodista Francisco Figueroa Turcios, observan los avances de las obras del Metropolitano.
Treinta años después de la inauguración del ‘Metro’, Fuad Char reflexiona sobre la dura lucha para construir este importante escenario deportivo, que la afición juniorista pedía a gritos debido a que el ‘Romelio Martínez’´era insuficiente para albergar, jornada tras jornada, a los aficionados.
Metrofútbol, gerenciada por Jaime De Biase, fue la entidad creada para manejar la construcción del estadio Metropolitano. «Fue un milagro poder haber construido el estadio. El departamento del Atlántico vivía momentos muy difíciles en materia financiera. El municipio de Barranquilla no contaba con un solo peso para apoyar la construcción de este magna obra».
La construcción del estadio tuvo un valor de mil doscientos millones de pesos. La nación aportó 500 millones y el departamento 700 millones. «El escenario deportivo fue el fruto de un trabajo arduo, de perseverancia y empuje, porque yo me comprometí con el presidente Belisario Betancur a terminar e inaugurar el estadio antes que culminaran nuestros mandatos. El presidente terminaba el período en agosto de 1986 y yo asumí como gobernador en 1984, es decir que fue un difícil desafío el que me impuse y gracias a Dios le pude cumplir», señala.
Belisario Betancur en compañia de Adelita de Char y Rosa Helena Álvarez (esposa del entonces presidente). Foto Jairo Buitrago.
El ex-gobernador del Atlántico, ex-ministro, ex-senador y máximo accionista del Junior, recuerda detalles de hace 30 años.
«El presidente Betancur, el 4 de mayo,es decir siete antes de la inauguración, vino a conocer la obra. Se fue impresionado por lo imponente que había quedado…me anunció que no venía a la inauguración para evitar críticas ya que el país estaba en la recta final para elegir a su sucesor, pero me sorprendió porque envió a siete ministros de su gabinete a la ceremonia», recuerda Char.
Cuando terminó la visita relámpago del presidente, Betancur señaló a los medios de comunicación que «Barranquilla merecía un estadio de esta envergadura. Confiaba en la capacidad de trabajo de Fuad Char por eso no dudé un segundo en brindarle mi respaldo para terminar de construir este magnífico escenario deportivo que será no solamente orgullo de Barranquilla, sino de todos los colombianos», expresó Belisario.
Soñar en grande
Joao Havelange, en el centro, en compañía de Adilio D’Almeida y Jaime De Biase, en el estadio Metropolitano. (Foto Jairo Buitrago).
Fuad Char desde joven soñó en grande, por eso asumir el reto de terminar las obras del Metropolitano en un tiempo récord no era para él sorpres
El 7 de mayo el gobernador Fuad Char recibió la sorpresiva visita de Joao Havelange, presidente de la Fifa, y Edilio D’Almeida, presidente de la comisión arbitral de la Conmebol y asesor de la Fifa.
«Ellos quedaron impresionados con el estadio Metropolitano, hasta tal punto que Joao Havelange se comprometió en realizar la Copa de Oro, donde participarían selecciones de Europa (España, Portugal e Italia) y de Suramérica (Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia). Pero al final solo quedó en proyecto. Me vaticinó que el estadio Metropolitano sería la sede de la Selección Colombia para las eliminatorias de los mundiales de fútbol. Y efectivamente Barranquilla fue sede de las eliminatorias al Mundial Italia 90″, expresa Fuad Char.
Treinta años después de la ceremonia de inauguración del estadio Metropolinato, el escenario ya es todo un símbolo del deporte nacional, y logró dejar atrás, sobre todo en la memoria de los junioristas, la historia del estadio ‘Romelio Martínez’.