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Fuad Char: 65 años en el rol de empresario

El 30 de julio de 1955 fue la fecha que marcó el destino de empresario.

Por: Francisco Figueroa Turcios

 Fuad Char y sus hijos Antonio,  Arturo y Alex Char Chaljud 

Fuad Char Abdala, nació en Lorica, Córdoba, el 5 de octubre de 1937. Él  estaba programado para vestirse de blanco de la cabeza a los  pies: médico o de cadete de la Marina.   Ricardo Char  y  Erlinda Abdala, tuvieron  siete hijos : Fuad, Ricardo, Habib, Farid, Simón, Mary  y Miguel.

Al concluir la primaria, sus padres lo enviaron a Cartagena a estudiar bachillerato en el Colegio La Esperanza. Es de la promoción 1954. El año 1955, Fuad Char, terminó los estudios en la Escuela de Cadetes en Cartagena, con todos los honores, por lo que se ganó una beca para ir a la Marina de Los Estados Unidos, por lo que vino a Barranquilla a despedirse de sus padres: Ricardo y Erlinda.

El 30 de julio de 1955 fue la fecha que marcó el destino de empresario  de Fuad  Char y,  al mismo tiempo, para anclar en Barranquilla. Tiene intacto los Recuerdos  de ese día como si fuera hoy: “Ese día mi papá salió a comprar unos repuestos para el taxi que él tenía y con la mala fortuna que un carro lo atropelló. Sufrió fractura del fémur. Para ese tiempo duraba de seis a ocho meses la recuperación de esta operación.

Fuad Char, gran visión empresarial

En la noche de ese día mi mamá me entregó la llave del negocio y me dijo: ‘levántese temprano y abra usted la cacharrería’. Y le pregunté: ‘¿ y mi viaje a los Estados Unidos?’. Ella respondió: ‘tranquilo, yo le soluciono ese tema más adelante’. Todavía estoy al frente  del negocio de la familia”, revela Fuad Char como un accidente de tránsito que sufrió su papá, modificó el guion de su proyecto de vida.

De esa manera Fuad Char, a los 17 años  de edad, tuvo que dedicarse al negocio del comercio. “Como hijo mayor, tuve que suspender todos mis planes para poner al frente del negocio único sustento de la familia que era una  cacharrería que quedaba en la calle 30, con la carrera 40 (la famosa Calle de las vacas). Esa fue la Drogueria Olímpica número uno de la Organización. De allí de esa cacherrería comenzó mi vida empresarial, trabajando 18 horas diarias” anota Fuad Char sobre su inicio como empresario.

Fuad, no descuidó su formación intelectual  y  sacaba tiempo para  sus estudios profesionales: inicialmente estudió farmacia y química en la Universidad del Atlántico (cursó dos años, en 1957 y 1958) y Derecho en la Universidad Libre, donde estuvo también dos años (1959 y 1960). 
“Me tocó suspender los estudios porque los negocios iban creciendo y exigían toda mi capacidad de trabajo. La organización creció gracias a tres pilares fundamentales: capacidad de trabajo, atención al público y precios populares. En ese momento entendí que mi destino era el comercio, me comenzó a gustar este ´papel en el nuevo guion de mi proyecto de vida” relata Fuad Char , sobre su rol de comerciante, forjador de una historia de éxito.

 

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