El Festival Hola América 2026 llegará por primera vez a Barranquilla para abrir una conversación sobre migración, diversidad e innovación social. El 6 y 7 de noviembre, La Fábrica de Cultura y el Malecón del Río serán escenarios de un encuentro que busca cambiar la manera de contar las historias de quienes llegan, se van y construyen nuevas oportunidades en América Latina.
Barranquilla no es una ciudad ajena a la migración. Buena parte de lo que hoy define su cultura, su economía y su carácter nació precisamente del encuentro entre personas que llegaron de distintos lugares y encontraron aquí un territorio para empezar de nuevo.
Esa historia será el punto de partida del Festival Hola América 2026, que por primera vez tendrá a la capital del Atlántico como sede. Santiago de Chile, Córdoba, Bogotá y Ciudad de México ya han acogido versiones anteriores de este encuentro latinoamericano de innovación social.
Durante dos jornadas, organizaciones sociales, comunidades, emprendedores, instituciones, artistas, líderes y ciudadanos se encontrarán para hablar de movilidad humana, integración, emprendimiento y nuevas formas de construir un futuro compartido.
De la historia a las nuevas historias
La programación comenzará el 6 de noviembre en La Fábrica de Cultura, con paneles, conversaciones, masterclasses, talleres y espacios para establecer conexiones entre los participantes.
Al día siguiente, el Festival cambiará de escenario. El 7 de noviembre llegará al Malecón del Río, en una jornada abierta al público que combinará música, cultura, emprendimiento y experiencias comunitarias.
La apuesta es llevar la conversación más allá de los espacios académicos y permitir que las historias de migración puedan ser conocidas y compartidas desde otros lenguajes: el arte, la música, la gastronomía, los emprendimientos y la cultura.
Barranquilla como territorio de acogida
La elección de Barranquilla tiene un significado particular. Su condición de puerto y punto de conexión convirtió históricamente a la ciudad en puerta de entrada y lugar de encuentro para personas provenientes de diferentes países y regiones.
Esa diversidad terminó incorporándose a la identidad barranquillera y dejó huellas en sus costumbres, sus negocios, su arquitectura, su gastronomía y, especialmente, en esa capacidad de recibir al que llega.
Hoy esa historia se conecta con nuevos desafíos. La ciudad cuenta con el Centro Intégrate Barranquilla, que articula servicios y oportunidades para población migrante, refugiada, retornada y apátrida, así como para las comunidades de acogida.
Una conversación que sale a la calle
Hola América propone precisamente cambiar la mirada: pasar de hablar de la migración solamente desde sus dificultades a reconocer también las capacidades, los talentos, los emprendimientos y los aportes de quienes llegan a nuevos territorios.
En ese sentido, el Malecón será más que el escenario de una jornada cultural. Será un punto de encuentro entre barranquilleros, población migrante, jóvenes, familias, emprendedores, artistas, estudiantes y organizaciones.
La quinta edición del Festival es impulsada regionalmente por Ashoka, a través de sus iniciativas Hello World y Hola América, y en Barranquilla cuenta con la participación de entidades públicas, privadas, sociales y de cooperación.
“El encuentro busca —y logra— poner en común experiencias y capacidades de diferentes sectores y generar conexiones que trasciendan las dos jornadas del Festival”, señala Marianny Pacheco, directora de Hola América.
El acceso será libre y gratuito, previa inscripción. La programación completa será anunciada próximamente.
Porque, en Barranquilla, hablar de migración es también hablar de nosotros mismos: de quienes llegaron, de quienes abrieron caminos y de todo lo que puede surgir cuando diferentes historias se encuentran en una misma ciudad.
