Fue un gran líder para La construcción del velódromo Rafael Vásquez y la pista de Motociclismo “Federicor».
Por: Francisco Figueroa Turcios
Federico Rivera, gran dirigente deportivo
Federico Rivera Flórez, no fue un ciclista destacado en el concierto nacional, pero siempre que compitió en las carreteras de la Costa Atlántica nunca dio el brazo a torcer para culminar con gallardía cada competencia. Ese mismo ´fuego en el corazón´ que mostró como pedalista, también lo hizo como directivo de liga de ciclismo del Atlántico, hasta el punto de convertirse en el mejor dirigente en las décadas de los 80 y 90. El Motociclismo, fue otro deporte que le apasionaba.
Hizo de la Vuelta a la Costa una gran carrera ciclística que estaba incluida en el calendario de competencias a nivel nacional con la participación de pedalistas de reconocida trayectoria.
Pero, sin duda la gran gesta, de Federico Rivera, fue lograr cumplirle el sueño a los ciclistas pisteros del Atlántico y de la Costa Atlántica de tener un velódromo. Sin duda que Miguel Ángel Bermúdez, Director de Coldeportes y más tarde presidiente de la Federación de Ciclismo, fue su gran aliado para hacer realidad ese proyecto que se inauguró el 16 de mayo de 1992.
Alvaro Torres Moreno, periodista y dirigente deportivo, reconoce la trayectoria de Federico Rivera. «Llegue a la dirigencia deportiva de la mano de Federico Rivera. Mi afición por el ciclismo permitió, casi de inmediato, la empatía con una persona que involucro a toda su familia al deporte, comenzando por su esposa, Doña Carmen, quien solía a acompañarlo no solo a las pruebas dominicales, sino a las “sin excusas” reuniones semanales del comité ejecutivo.
Federico Rivera, Carmen Villamizar ( esposa) y sus hijos: Federico Jr, Victor Hugo y Jesús.
Sus hijos, Federico y Víctor Hugo, practicaron Motociclismo con significativo éxito. Fue, esa actividad, su otra gran pasión a tal punto que con esfuerzo y tesón construyo la pista de Motociclismo “Federicor” , sede de muchos eventos nacionales e internacionales.
Lo acompañe, en calidad de secretario, durante la presidencia de la Liga, a partir de 1980, año que sin duda alguna marco en mi un respeto por tan noble labor en beneficio de la juventud del departamento del Atlántico.
Fue una experiencia adquirida, de un grupo de trabajo impoluto, dedicado aun apostado que no genera retribuciones económicas pero si la satisfacción de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los jóvenes del Atlántico.
De ello fui testigo, y aún conservo los momentos de conocimientos y alegrías que compartí con otras personas que también estuvieron con Federico Rivera , y que jamás pueden pasar al olvido por lo que representaron al ciclismo: Emigdio Martínez, Rafael Medina Steer,Carlos Arturo Enríquez , Fabio Mojica, Hermogenes Humberto Gravina ,Raúl Campis, Enrique Larios y los Hermanos Rodríguez.
Con ellos estuve en el renacer de la Vuelta a La Costa (la segunda competencia ciclística más importante del país, después de la Vuelta a Colombia) en 1.981 ganada por el vallecaucano José Darío Hernández. Este grupo humano franqueo lo que aún es un problema del deporte- la falta de recursos financieros- y pudo sostener tan magno evento durante los años 1982, 1985,1987 y 1988″ reseña Alvaro Torres Moreno, sobre las actividades que realizó Federico Rivera..
Federico visto por los pedalistas
Edgardo Sales, Federico Rivera y Miguel Ángel Bermudez
Sorobabel Gutiérrez y José ´Pepe´ Caballero, dos referentes del ciclismo de la Costa Atlántica, fueron testigos directos de las gestas de Federico Rivera en la presidencia de la Liga de Ciclismo del Atlántico.
«Empecé a correr en 1968, pasaron muchos directivos buenos por la liga de Ciclismo del Atlántico, pero siempre he admirado la forma como Federico Rivera gerenció la institución.
Manejo la Liga de Ciclismo del Atlántico, como si estuviera en su empresa, era muy hacendoso , carismático y honesto. Hizo buena camaradería con Miguel Ángel Bermúdez,, director de Coldeportes. Todos los domingo había competencia con unos buenos colaboradores si ningún interés por él contrarios gastaban de su pecunio, no recuerdo cuantas vueltas a la Costa organizó. Sin duda, su plan bandera fue la construcción del velódromo, fue su mayor satisfacción , directivos de esas talla no vuelven, nos complacían con todo, mucho logramos ser profesionales hoy día gracias a Federico Rivera y el doctor Rubén Maury cofundador de la CUC que nos daba consejo y ofrecía becas para estudiar, entre eso estamos Sorobabel , José caballero y Evelios Celis.
Federico Rivera, pasión por el ciclismo y motociclismo
Algo que marco a Federico Rivera como dirigente fue que jamás se doblegó ante la adversidad. Los momentos difíciles siempre los supero con la fe del carbonero y su incansable gestión. Sin duda, la estrecha amistad con el mejor dirigente del ciclismo colombiano en la toda la historia, Miguel Ángel Bermúdez, permitió que en Barranquilla se construyera el tan anhelado velódromo inaugurado en el marco de los Juegos Deportivos Nacionales de 1992. A dirigentes como Federico Rivera, la historia no los puede olvidar. Loor a quien lo merece» relata Sorobabel Gutiérrez, sobre las vivencias con Federico Rivera.
José ´Pepe´Caballero, comenzó a practicar el ciclismo en 1970, y Federico Rivera en ese momento era el secretario de la liga de Ciclismo del Atlántico. » Es de admirar la pasión de Federico Rivera por el ciclismo. Lo más importante era que vivía el ciclismo y contagiaba al resto de compañeros de la Liga de Ciclismo del Atlántico, cuyo presidente era Luis Lorduy. Federico, fue un directivo que apoyaba a los ciclistas. A través de su almacén de venta de motos, Federico Rivera, me patrocinó para que pudiera asistir a las cinco ediciones de los Caracoles de pista, representando al Atlántico. Federico, no solamante fue un gran dirigente deportivo sino una gran ser humano» relata José ´Pepé ´Caballero sobre sus vivencias sobre este gran dirigente deportivo.
Federico Rivera, a los 86 años de edad, disfruta del calor humano de sus familiares y el recuerdo de sus amigos que hizo en su trayectoria como dirigente deportivo.
