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Exitoso seminario sobre agenda común para la Paz

La agenda común debe construirse desde los territorios para que sea efectiva en la incidencia en la construcción de la paz, fue el común denominador. 
 
PorFrancisco Figueroa Turcios
 
El objetivo de este seminario, en el cual participaron numerosos líderes de diversas organizaciones sociales, era fortalecer  un espacio de encuentro entre los diversos procesos sociales y populares que permitan, por una parte, avanzar en la definición de un plan de trabajo común para la construcción de la Paz, a nivel de región Caribe, y por la otra, generar acuerdos para el fortalecimiento de las lógicas de articulación de esta sección del país.

Guillermo Vargas, Fundación Montes de María.

Este proyecto de Agenda común para la Paz desde los territorios, se realizó en Barranquilla organizado por  Planeta Paz, y contó con la asistencia de líderes  de la Región Caribe y otros actores aliados al proceso. Carlos Salgado, representando de Planeta Paz, fue el moderador del evento, que duró dos días y cuyos resultados fueron satisfactorios, según la mayoría de los asistentes.

Para Guillermo Vargas Fernández, director de la Fundación Montes de María, es de suma importancia este tipo de encuentro ya que «la agenda común se muestra como una iniciativa social donde convergen los actores del territorio Caribe, con el fin de analizar, revisar, estudiar y proponer alternativas que conlleven al desarrollo y a la defensa del territorio bajo plataforma de paz. Es la esencia propia del trabajo y las experiencias de las distintas organizaciones sociales de base que nos sirvan para implementar y fortalecer procesos sociales en los territorios».

Preocupación sobre el tapete

Uno de los voceros del campesinado de Sucre expresó su preocupación por la presencia de la firma canadiense Pacific Rubiales en sus zonas aledañas, explotando los yacimientos de gas natural. Una de las inquietudes más sensibles es que la multinacional «llegó y nos prometió el oro y el moro, y hasta el momento no ha cumplido nada. Nosotros esperábamos que la presencia de una multinacional de tanto poder en el mundo nos iba a traer expertos para que nos ayudaran a mejorar nuestros cultivos y crías de animales de corral. Es que ni siquiera nos han ayudado con una escuelita. Lo cual es una infamia. Porque no es posible que estas empresas lleguen al país, saquen hasta el último poquito de nuestras riquezas naturales no renovables y no contribuyan en nada a mejorar las condiciones de vida de las zonas dueñas de los yacimientos. Eso es una mezquindad. Eso es ser muy ruin con una comunidad pacífica que no se ha opuesto ni pacífica ni violentamente a que saquen el gas de nuestra tierra».
El mismo vocero señaló que ya están cansado de promesas y engaños de la Pacific, que trata a los líderes cívicos con «una prepotencia despreciable. No pasan al teléfono, no envían a una trabajadora social o comunicadora a hacer talleres de socialización con la comunidad. Nos dicen que ellos son así porque han repartido mucha plata a funcionarios del Gobierno, a algunos congresistas y en cada ciudad le pagan millonarias sumas a los periodistas o locutores que tienen cierta sintonía. Les tapan la boca para que no digan nada. En Barranquilla hay uno a quien le pagan $15 millones porque es el que más hace escándalos».
Pacific Rubiales explota yacimientos en Tolú, Toluviejo, San Pedro, Ovejas, Los Palmitos y próximamante en Corozal. Lo hacen a través de la firma ‘La Creciente’ y lo que ha ‘crecido’, según los voceros campesinos, es el cultivo de pancoger y los pastos para los animales de corral, pues las tierras se han resecado desde cuando comenzó la explotación del gas. Y la fertilidad que había antes en esas parcelas, ya es historia del pasado, desde cuando llegaron las maquinarias de Pacific Rubiales que perforaron hasta lo más profundo de la tierra para sacar el gas por montones.
Carlos Salgado, representante de Planeta Paz, considera que la conclusión de este seminario es que «hay voluntades de las organizaciones que han sufrido de distintas maneras el conflicto, que tienen orígenes y trayectorias en la Región Caribe, que están en disposición de dialogar sin recurrir a mecanismos violentos y, con base en ello, mostrar elementos comunes, que no significa que todos hagan lo mismo, para definir a través de una agenda común su futuro inmediato y a largo plazo, y eso lo entendemos como un ejercicio de construcción de Paz. Lo importante fue que se respetaron las diversas opiniones, pero, encontrar causas comunes».

Jairo Barreto, líder de Chengue.

Jairo Barreto, líder de Chengue, un gran referente del grupo de víctimas en el proceso de Paz, que se efectúa en Cuba, fue uno de asistentes a este seminario. Considera que «uno de los pilares para logar el éxito es tener en cuenta a todas las organizaciones sociales, sus procesos y realizar una agenda común desde los territorios. Es de suma importancia generar diálogos entre los diferentes procesos organizativos sobre desafíos que planean la negociación del conflicto armado para la agenda de nuestras comunidades». 

Wilmer Vanegas, coordinador de la mesa de interlocución y concentración de los Montes de María, fue vehemente en señalar que «la idea de  trabajar conjuntamente y las universidades que están interesadas en cooperar con las comunidades. Sería funesto que la universidad venga a nosotros, tome la información  y se vaya, sino mirar cómo  con esa información se fortalezcan las propuestas de las comunidades. Es importante que haya un protocolo de la información  y que sea regulado desde las autonomías de las organizaciones sociales».
 
Miguel Miranda, líder de María La Baja, resaltó que «para construir paz en la región se requiere estar unidas las organizaciones sociales de base, como los campesinos, indígenas, afros  y  sobre todo las urbanas porque eso marca la diferencia para que los ciudadanos tenga claridad sobre sus derechos  y las desventajas que han tenido durante el tiempo con la gobernabilidad locales que no les permiten acceder a beneficios que por constitución tienen derecho, de allí la importancia hacer una agenda común».
Este ejercicio que se ha venido realizando en  encuentros para elaborar una Agenda Común para la Paz desde los territorios, durante  los últimos seis meses, en las diferentes ciudades de la Costa, cuenta con la participación de la Academia, empoderada  a través de la Universidad de Cartagena, es de suma importancia. Amaranto Daniels, del Observatorio de Cultura Politica, Paz y Convivencia y Desarrollo de los Montes de María de la Universidad de Cartagena, considera que «la agenda para un posconflicto para poner en marcha los acuerdos de La Habana, debe ser el fruto de una concertación desde abajo, tal como lo prevé el Gobierno, a través del Plan de Desarrollo Nacional. Esta agenda se está construyendo en base a tres pilares: el conocimiento de las comunidades que han padecido el conflicto; la capacidad de resistencia de las organizaciones sociales frente al olvido estatal y hacer viable un Estado Social de Derecho».
 
Organizaciones como la Fundación de los Montes de María, sin duda que juega un papel importante en esta construcción de agenda común para la Paz, desde los territorios, y Guillermo Vargas, es consciente de ello, porque resalta que «somos una organización que integra, interlocuta y dinamiza procesos sociales en el marco ético de los DDHH, en este sentido nuestro papel es aportar al trabajo en conjunto con los distintos actores de acuerdo a las experiencias y lecciones aprendías que hemos tenido a lo largo de 11 años en los Montes de María».
 

Amaranto Daniels, del Observatorio Unicartagena.

 

Carlos Salgado, de Planeta Paz.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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