Por Chachareros y Triple A
Lo que se escondía en las entrañas de la finca El Salao era una laguna tan grande, que sus dueños se podían dar el lujo de haber mantenido allí una cría de búfalos, ya que disponía nada menos que de 200.000 metros cuadrados y una profundidad como para el mantenimiento de hipopótamos, todo ese lujo, mientras cuatro poblaciones de la llamada zona costera carecían de este líquido potable.
[caption id="attachment_31978" align="alignleft" width="226"]Increíble, pero cierto. En invierno y en verano la ‘lagunita’ permanecía rebosante, no de manera natural, sino con la “ayuda” del agua destinada para abastecer a los 43 mil habitantes de los municipios de Juan de Acosta, Tubará, Usiacurí, Piojó y sus corregimientos.
Desde hace algún tiempo este portal conoció indicios de ciertas irregularidades en zonas rurales del llamado Acueducto Costero. Con el fin de indagar sobre estas inquietudes se solicitó una cita con el gerente de la Triple A, Ramón Navarro, pero éste consideró que quien debía hablar del tema era el encargado del departamento de ventas. Y hasta ahí quedó la cosa.
Ahora, de manera oficial, descubren el ilícito que tenían ante sus propias narices. Y no lo veían. Por no querer reunirse con los periodistas.
Los técnicos de Triple A, dentro de los operativos que vienen desarrollando desde el año anterior para detectar y erradicar los casos de fraude que tienen azotado al Acueducto Costero, encontraron al interior de la mencionada finca una conexión irregular de una tubería de 1 pulgada, empalmada a la purga de la red de conducción (18 pulgadas), que estaría siendo utilizada para el llenado de la mencionada laguna, que tiene una dimensión de 14 hectáreas, aproximadamente.
El preciado líquido al parecer también era utilizado de forma ilegal para el riego de cultivos de maíz y la cría de ganado y carneros de la Finca El Salao, ubicada en la vía Juan Mina – Cuatro Bocas (jurisdicción de Tubará), que cuenta con una extensa zona verde, inusual en esta época de sequía, enmarcada por la generosa laguna, donde los mismos trabajadores se paseaban en canoas de un lado a otro, y realizaban abundantes labores de pesca. Triple A estima que con el agua que se estaba extrayendo irregularmente en la finca El Salao se podrían abastecer, durante 20 días continuos, los 43 mil habitantes de las 4 poblaciones del Acueducto Costero, incluidas las playas y corregimientos. [caption id="attachment_31976" align="alignright" width="229"]]]>