Hombres y mujeres deben usar pañales para hacer popó y pipí. La denuncia la hizo la ONG Oxfam. Ni siquiera les permiten recurrir a la bacinilla de otros tiempos.
Por Chachareros/Apoyo Univisión
La ONG Oxfam denunció que empresas del sector avícola en Estados Unidos someten a sus trabajadores a condiciones laborales humillantes, al punto que deben usar pañal para hacer sus necesidades fisiológicas.
Insólito: los trabajadores no pueden ir literalmente ni al baño. En la actualidad hay unos 250.000 operarios (entre hombres y mujeres) del sector avícola estadounidense, buena parte de ellos son inmigrantes latinos, que tienen que sufrir humillación o amenazas si piden permiso para ir al baño.
Hombres y mujeres tienen que usar pañales desechables para hacer sus necesidades fisiológicas. No pueden ir al baño a hacer popó ni pipí porque en cada ida pierden 5 minutos de trabajo.
(Sin ir muy lejos, hay que pedirle a dicha ONG que se venga por estos lares porque en Barranquilla hay una empresa del sector alimentos y una farmacéutica, que aplican la misma fórmula gringa. Claro que ya una de dichas empresas como que olió el tocino y les ha permitido a sus operarias revivir la recurrente y nunca olvidada bacinilla o «mica» de la abuela para desocupar las micciones y hasta para descargar las materias del colon).
Un informe de la ONG Oxfam, basado en decenas de entrevistas con trabajadores de la industria avícola de EU, realizadas entre 2013 y 2016, da a conocer las duras condiciones de miles de empleados en el sector.
Según el reporte en la industria avícola cada operador de la línea de producción descuartiza 45 pollos por minuto aproximadamente. Cuando una persona decide ir al baño se pierden cinco minutos de trabajo pues debe quitarse varias prendas del uniforme y de la indumentaria para satisfacer sus necesidades fisiológicas. Eso significa que 225 animales han dejado de ser procesados. Es por esta razón que se ha documentado el extremo de que los trabajadores llegar a usar pañales en algunos casos para no afectar el ritmo de la producción.
«Ellos orinan y defecan mientras están parados en la línea (de producción); tienen que usar pañales para trabajar», dice el informe, en el que también se revela que los empleados deben soportar el dolor y la incomodidad mientras se preocupan su salud y la seguridad en el empleo.
Mientras que la industria avícola está en auge y produce miles de millones de pollos, los trabajadores de estas compañías tienen salarios bajos y se enfrentan a lesiones y enfermedades que adquieren por las condiciones laborales a las que son sometidos.
La ONG cita una encuesta a 266 trabajadores en Alabama conducida por el Centro Legal sobre Pobreza en el Sur, en la que se encontró que cerca del 80 % de personas no era autorizado para ir al baño.
Otra encuesta en Minnesota reveló que el 86 % de los trabajadores entrevistados aseguró que hacían menos de dos pausas para ir al baño en una semana, agregó Oxfam.
En Arkansas incluso los supervisores piden a los trabajadores no beber agua y no comer mucho antes de trabajar para reducir así sus necesidades fisiológicas.
Adicionalmente, los testimonios recogidos en un reportaje de Oxfam muestran que los trabajadores padecen se dolores frecuentes en las manos y muñecas por el constante y rápido uso del cuchillo.
Con este informe y estas denuncias es como la organización inicia una campaña para que las compañías avícolas estadounidenses cambien las condiciones laborales de los trabajadores.