Meyer Fisboin Rodacki, mejor conocido como ‘el Gringo’ Meyer, dedicó su vida a los negocios, los carros, la televisión y la cocina.
Por Chachareros
«Móntame la llorona y te hago una tremenda rebajona»
Antes de la presencia de los negocios de Meyer Fisboin Rodacki, mejor conocido como ‘El Gringo Meyer’, en Barranquilla no se conocía con certeza la existencia de todo un mundo de adornos y ‘juguetes’ para el carro particular, para el bus y para el taxi.
Meyer Fisboin Rodacki, el popular ‘Gringo’ Meyer, falleció esteemartes en Barranquilla.
El barranquillero iba al desaparecido Sanandresito a buscar un águila, un caballo alado, una calcomanía de la marco o el logo de su carro, un limpiaparabrisas, pero no más.
Cuando irrumpió el Gringo Meyer con su primer negocio en compañía de su hijo Meyer Jr, quien se mató en un accidente de tránsito en la vía a Cartagena, revolucionó el mercado de los adornos para carro y acabó con ciertos pequeños comercios a los cuales los barranquilleros llaman ‘almacenes periquito’, tal vez porque allí conseguían adornitos para su vehículos como uno periquitos o un perrito que movía su cabeza durante todo el viaje de un taxi.
Lo de Meyer y su hijo era algo superior. Con una asesoría profesional y una atención bacana, típicamente barranquillera. Con dichos y frases que se hicieron célebres. Cuando algún taxista necesitaba los tapetes y los forros de su carro, le decía a su colega; “yerda, esa vaina me sale por un ojo de la cara”.
El colega de inmediato lo aconsejaba: “Hombe, no sea marica, vez a donde el Gringo Meyer y le pones la llorona y eso te sale por la mitad del precio”. Así sucedía.
Por eso Meyer se fue volviendo muy popular y un primer negocio suyo en la calle 73 con carrera 44 se le quedó chiquito ante la inmensa demanda de la clientela. Entonces tuvo que abrir dos sucursales.
Lo triste fue que su brazo derecho, el Meyer Jr., se fue para la otra vida en ese lamentable accidente de tránsito en la vía a Cartagena.
Fue uno de los momentos más duros de aquel hombre grandote, gordo y fuerte, que parecía que nunca nadie lo vería llorando. Estaban equivocados quienes así pensaban. Meyer lloró a su hijo hasta cuando lo condujo hasta su última morada. Y lo seguiría llorando por siempre “en todas mis noches solitario y en silencio”, diría en una entrevista radial.
El deceso se produjo a aproximadamente las 9:15 de la mañana de este martes, producto de una insuficiencia respiratoria.
Producto de una insuficiencia respiratoria que lo aquejaba hace tiempo falleció durante la mañana de este martes el empresario barranquillero Meyer Fisboim, mejor conocido como el ‘Gringo’.
El deceso fue confirmado por la familia Fisboim, quienes aseguraron que la muerte se produjo aproximadamente a las 9:15 de la mañana.
El sepelio del empresario, fundador de Forros Estadio, se realizará esta misma tarde en el cementerio judío de la ciudad.
Además de empresario ‘el Gringo’ era reconocido por sus dos pasiones: cocinar y presentar.
De 1990 al 2005, Meyer hizo parte de la televisión regional. Desde su propio set de grabación emitía tres programas en vivo por el canal Telecaribe, entre esos, ‘Hola, qué tal’, en el que mostraba su fascinación por la pantalla chica y su pasión por la cocina.
Meyer Fisboim, quien contrajo matrimonio con Rosita Valverde., se definía como un hombre de familia, de buena fe y extrovertido.
“Me gusta.ser amigo de todos, hablo con el Presidente y con el embolador de zapatos”, declaró en una de sus últimas entrevistas. Y, en verdad, así era aquel hombre grandulón de piel colorada como la de los vikingos. Un hombre sencillo y cordial, que cerraba los negocios, por difíciles que fueran, con una amplia sonrisa y una frase barranquillera: “choque la mano, mi hermano, que esto está guizao”.