La compañía ha dispuesto de personal adicional, equipos, vehículos y materiales para la detección y reparación de las averías. Pero ¿dónde están los dueños para superar tantas fallas viejas?
Por Rafael Sarmiento Coley y aportes de Electricaribe
Comencemos por el principio. Desde los años 1960 cada vez que un gallinazo se paraba en un cable de energía, se iba la luz en toda la ciudad. Después vino el apagón histórico de César Gaviria en 1990 y “ciertamente hay que privatizar cuanto antes el sector energético, alcantarillado, agua, aseo, puertos, todo, ¡que viva el neoliberalismo!, la apertura y la economía global. Que vengan de nuevo los gringos, y en especial los españoles para que nos presten estos servicios como en la época de la colonia con don Blas de Leso el teso sin un brazo, sin una pata y tuerto, pero con la cabeza bien puesta”.
Una de las más afectadas fue esta tortuga. Como no hubo luz todo el día, los dueños de la pobre mascota se fueron y la dejaron encerrada. Y algún burlón le puso el letrero.
Eso pensaba el entonces presidente denominado ‘chiripa’ porque fue producto de una ‘inspiración divina de Juan Manuel Galán, el mayor de los hijos del inmolado líder Luis Carlos Galán. Pues sí. Juan Manuel dijo, en el sepelio de su padre, que había recibido un mensaje del más allá que le ordenaba entregar las banderas del Nuevo Liberalismo y la candidatura presidencial, a Cesar Gaviria.
A partir de ahí, no había más nada qué hacer. Gaviria había sido ungido presidente sin recorrer un barrio ni pronunciar un discurso.
Los mercaderes de los negocios
En medio del desbarajuste del revolcón de Gaviria, hubo numerosos senadores que compraron a precio de remate los puertos de Colombia sin tener que ver un carajo con la carga laborar. A uno de esos senadores su fortuna se le multiplicó por cinco.
Entonces apareció la ballena española llamada Unión Fenosa y les compró a los loquitos caraqueños y a los gringos desvirolados el servicio de emergía tanto en los siete departamentos costeños como en Bogotá.
Por supuesto, Unión Fenosa compró el negocio de la luz en Bogotá, Electrocosta y Electricaribe (que prestan servicio de luz a los 7 departamentos costeños), a precio de huevo.
Y de paso hay que decir que las graves deficiencias de los servicios de Electricaribe y Electrocosta no son por falta de plata para invertir en mantenimiento. Es porque los españoles no meten un céntimo de plata buena en plata mala. Dicho en otras palabras. Por diversas circunstancias (conexiones fraudulentas, poco recaudo de cartera, cartera perdida) estas electrificadoras les importan un chorizos a una Unión Fenosa que tiene negocios en 15 países, cuenta con yacimientos propios de gas en Arabia para surtir a sus clientes en España y otros países europeos, ha tenido éxito en el sector de las telecomunicaciones y del gas domiciliario. En fin. Para los funcionarios españoles de Unión Fenosa parqueados en Bogotá los problemas de Electricaribe y Electrocosta les importan un bledo. Cuánto quisieran ellos vender estas plantas viejas y regresarse a la Madre Patria.
Fenosa no es ninguna maretira
Nació en 1912 al fusionarse Fuerzas Eléctricas del Nordeste (Fenosa) con Unión Eléctrica de Madrid y Barcelona. Así nació Unión Fenosa que opera en el norte de Colombia administrando la red de entidades de servicios públicos en siete departamentos. Tiene bajo licitación las operaciones, controles y suministro de energía eléctrica por medio de la empresa Electricaribe y Electrocosta, el acueducto y alcantarillado por medio de una variedad de entidades, y el gas natural aunque este es administrado a nivel nacional.
Las entidades Electricaribe y Electrocosta están acompañadas de la entidad Energía Social, todas ellas son duramente cuestionadas por el cobro de las altas tarifas, el pésimo servicio de abastecimiento eléctrico, y otras complicaciones como la infraestructura de las redes, cortos circuitos, electrocuciones, caídas de alambres, daños frecuentes y apagones a diario, han sido señaladas de disimular apagones con mantenimientos.
Asimismo, las demás entidades como las de acueducto y alcantarillado presentan grandes cuestionamientos y conflictos con la sociedad. La falta de compromiso e interés social, falencias en los alcantarillados y acueductos y su poca cobertura, además de las altas tarifas y las deudas que muchos usuarios tienen con estas empresas, son duramente cuestionados como un pésimo servicio público.
El centro de Riohacha, además de quedar sin luz todo el día y parte de la noche, sufrió fuertes descargas en medio de una terrible tormenta eléctrica.
Componentes de Unión Fenosa en Colombia son grandes entidades, como en el caso de Electricaribe que se ubica en el ranking dentro de las 100 más grandes empresas de ese país. Unión Fenosa maneja gran parte de los servicios públicos en el norte de Colombia (principalmente) como resultado de la privatización de los sectores públicos según lo estipulado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Sus principales accionistas hoy son Enrique Alcántara-García Irazqui y Luis Suarez de Lesu Mantilla, quienes hacen parte de la alta sociedad española y de los círculos más cercanos a la monarquía española. Son archimillonarios. Por supuesto no saben dónde queda Barranquilla ni mucho menos Riohacha. Tampoco saben que por culpa de sus funcionarios ineptos han quemado oficinas públicas en varios pueblos de Sucre, Córdoba, Atlántico, La Guajira, Bolívar y Magdalena. Ellos no saben de esas minuciosas. De lo que sí están enterados es que estos son negocios que les producen mucho ruido y poca rentabilidad. Ahí está el meollo de la cosa.
Lo que dice la bella Betty
Las ironías de la vida en la Costa Caribe es que, mientras se fue la luz, la terrible tormenta con fuertes descargas eléctricas aterrorizó buena parte de la región Caribe Colombiana. La ingeniera Betty Yadira García, gerente operativa de Electricaribe dice que “a raíz de la lluvia presentada esta mañana en Barranquilla y por las fuertes brisas de los últimos días, se afectaron circuitos que alimentan gran parte del norte de la capital del Atlántico, los cuales son impactados precisamente por alto nivel de polución y salinidad”.
Y hace una relación de los sectores afectados: “Los circuitos Prado Norte, Rayón Río, Altamira, Riomar, Astilleros, Solymar, Buenavista, San Francisco, San Salvador, Suri Salcedo, Delicias, Oasis 12, Silencio, Nueva Granada, Mercedes, Jardín, Tajamares y Astilleros, entre otros han sido los que presentan interrupciones, afectando a cerca de 81 mil clientes. Al momento de la salida de los circuitos, el Centro Local de Distribución de la compañía hizo transferencias de cargas para disminuir el impacto de la emergencia. Sin embargo, a raíz de la caída de líneas primarias aún se trabaja en la reparación de las mismas, principalmente en el norte de la ciudad.
“Fueron afectados 36 circuitos inicialmente, pero ya hemos logrado normalizar 16. Confiamos en el transcurso de la tarde entregar un nuevo reporte a la opinión pública sobre el avance de los trabajos”, dijo Betty Yadira García Jiménez, gerente de Electricaribe en el Atlántico.
“La compañía ha dispuesto de personal adicional, equipos, vehículos y materiales para la detección y reparación de las averías. También aseguró se están priorizando esfuerzos en las zonas de clínicas y colegios.
“La empresa ofrece disculpas a sus clientes por las interrupciones presentadas y reitera su compromiso para el pronto restablecimiento del servicio a los clientes”.
¿Y qué dicen los ingenieros?
“Nosotros vamos a convocar una asamblea donde estemos el gremio de la Infraestructura, los Ingenieros eléctricos, los voceros representativos de la sociedad civil, los congresistas de la región, gobernadores, alcaldes, porque ya esto es grave. Y cada día será peor”, dice José Antonio Vengoechea, vocero en la Costa Caribe de la Cámara Colombiana de la Construcción (CCI), que preside a nivel nacional el exalcalde de Bogotá Juan Martín Caicedo Ferrer.
Lo malo es que hay otros ingenieros que hacen mutis por el foro. Como es el caso del ingeniero Gari Espitia, que era un profesional sencillo, humilde, cordial, interesado en todos estos temas sociales. Pero, de la noche a la mañana, al asociarse con Edgardo Navarro y hacerse socio de Equipos Universal, el Gari humilde ya no quiere pisar en el suelo (debe ser porque quiere verse más grande, porque siempre ha sido chiquito). No le da el celular a nadie. Y a quien se lo da no le contesta nunca. Hay un chiste de uno de sus colegas que aseguran que su esposa, para poder hablar con él, marca y como él no responde sino el contestador automático, ella deja el mensaje: “Gari querido, soy tu mujé, llámame”.
Un gurú cartagenero de la ingeniería, de los negocios energéticos y de los grandes contratos asegura que el negocio se ‘tocció’ porque “los españoles ordeñaron demasiado la vaca de las electrificadoras costeñas. Les sacaron hasta la última gota de leche, y me imagino que ahora quien safarse del negocio vendiendo todo como vaca flaca”.
El ponderado empresario David Name Terán, plenamente recuperado de sus dolencias de corazón (hasta el punto que un día desayunó con una bandeja de chicharrón gordo con yuca y suero de Sincelejo, y almorzó con un sancocho de rabo con ñame, maíz tierno y yuca), considera que es necesario que las fuerzas vivas de la región reclamen unos mejores servicios. “Los merecemos, porque es una minoría ínfima la que no paga, los demás pagamos, a tiempo y unos recibos bien caros”.
El alumbrado público
Este es otro potentado intocable, el Monito Merlano. Vive como un príncipe en bermudas paseándose por las playas nudistas de Miami. No le rinde cuenta a nadie. La Electrificadora y Electrocosta le recaudan sin chistar los miles de millones que los usuarios pagamos anualmente por un alumbrado público malo.
Tanto así, que hay lámparas del tiempo de Hallopeter que viven prendidas día y noche. Por supuesto la luz de día la pagan los usuarios de manera injusta.
Si se llama a la empresa del Monito sincelejano Merlano, Diselecsa, le pasan a una hija del Monito, que no tiene ni idea de cómo solucionar los problemas, porque lo que tiene a la mano como “patrulla 15 de apagar juego” son tres mensajeros que se encargan de recoger los recibos mensuales de ingreso de lo que pagamos los usuarios y que recauda Electricaribe en el mismo recibo de la luz. Es decir que Merlano, sin hacer el menor esfuerzo, teniendo simplemente a la hija cuidándole el tenderete en Barranquilla con tres negros mensajeros, se gana todos los millones inimaginables. Así vivimos en la Costa de apagón en apagón. Betty dice que ni si tuviéramos cables de oro, que es el mejor conductor del mundo, evitaríamos el apagón diario. “Ahora cómo vamos a poder con el aluminio, que es muy complicado. Era mejor el cobre, pero se lo robaron”.
La pregunta del millón, mi linda Betty, es ¿Quién se lo robó? Porque los drogadictos que se robaban el cable y lo pelaban en Barranquillita se lo vendían a un reducidor. Y dicen que se reducidor lo exportaba a España y nada de raro tiene que se lo vendía a Unión Fenosa porque allá el cobre es oro para conductor de energía eléctrica.