Piden al gobierno caraqueño y a la comunidad internacional, proteger y dar apoyo humanitario para la exsenadora Merlano.
Por El Propio Búho
En un comunicado enviado desde Caracas con la firma de numerosas personas (hombres y mujeres), que dicen ser colombianos residentes en Venezuela, sostienen lo siguiente:
“En nuestra amada Colombia hemos tenido una vida republicana bastante conmocionada y de total conocimiento mundial. Nuestros 200 años de historia más reciente, están marcados por hechos de sangre y corrupción, todo a manos de una clase politiquera arrogante que encontró en el coctel de la pobreza, la ignorancia y el miedo, el medio necesario para sostener el poder político del país y lograr mantener en los cargos más importantes a quienes les sirven sin queja.
La hija de la excongresista Aída Merlano, Aída Victoria, viajó este viernes a Caracas a encontrarse con su progenitora y brindarle apoyo moral.
Muchos de estos politiqueros o empresarios de la política, ubican en los cargos de mayor importancia a sus familiares más cercanos. Es común encontrar a hijos, hermanos, primos o cónyuges, amantes, de figuras reconocidas ocupando estos cargos, otros teniendo propósitos más oscuros prefieren colocar en los cargos a personas de su confianza a las que muchas veces amarran con la firma de pagarés, letras o simplemente con la intimidación y amenazas de perderlo todo ante la posibilidad de traicionar la voluntad de sus jefes.
Este es el caso de Aída Merlano Rebolledo, mujer de origen humilde del barrio Buenos Aires de Barranquilla, que se dedicó a prepararse y buscar, como todos, la forma de cumplir sus sueños, en ese recorrido de vida lleno de aciertos y desaciertos, más guiada por la codicia y los deseos de superación material que por otra causa, llegó a manos de Roberto Gerlein Echeverría y Julio Gerlein Echeverría, exsenador y empresario respectivamente, quienes lideran la reconocida casa o clan Gerlein, una de las más fuertes empresas electorales de la costa atlántica colombiana y el país, socios de la también reconocida casa Char, quienes, además cabe destacar, son reconocidos uribistas; los Gerlein hicieron a Merlano Concejal, Diputada, Representante y Senadora, para terminar sacrificándola cuando les fue necesario en medio de sus negociaciones políticas y salvar con su entrega su propio pellejo.
Aida Merlano condenada a 15 años de prisión por delitos electorales, manifestó su voluntad de colaborar con la justicia y ofrecer información privilegiada en contra de las mafias politiqueras de Barranquilla y la región, de inmediato conoció de un plan para asesinarla por lo que decidió fugarse y preservar su vida.
Aida Merlano llegó a Venezuela en busca de refugio, no huyendo de la justicia como se quiere presentar por los medios de comunicación colombianos, ya que manifestó su voluntad de comparecer y de colaborar con la justicia.
“Ella no llegó por evadir la justicia de su país, sino como la mayoría de quienes llegamos a este país, en búsqueda de paz y de preservar nuestras vidas, no queremos eximirla de la responsabilidad que pueda tener en la comisión de los delitos que se le imputan, pero, primero está el derecho a la vida y hoy se encuentra a salvo en Venezuela, lejos de las manos de quienes quieren silenciarla para que no se sepa la verdad sobre la politiquería que maneja la ciudad de Barranquilla, el departamento del Atlántico y la costa atlántica Colombiana.
“Hoy para el pueblo colombiano es de vital importancia proteger a Aída Merlano y conocer su versión sobre la empresa criminal a la que por años perteneció y en donde fue ficha fundamental.
“Hoy es necesario que Merlano Rebolledo no regrese a Colombia para que la mafia gobernante no pueda deshacerse de ella y mantener oculta la verdad que ella conoce; hoy por el derecho a la verdad del pueblo Colombiano y en su representación, le solicitamos muy respetuosamente al Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, no extraditar aAída, protegerla como una perseguida política de la oligarquía colombiana y permitirnos conocer la verdad que solo ella nos puede brindar. Firmado: MOVIMIENTO BOLIVARIANO DE COLOMBIANOS POR LA PAZ.
Orquesta Pacho Galán y los Pérez
El célebre y talentoso director, arreglista, compositor, transcriptor e inventor de varios ritmos de música tropical, entre ellos el que lo inmortalizó, el famoso Merecumbé, por esas intrigas de quienes quieren apoderarse de herencias que no les pertenecen, estará revolviéndose en su tumba al ver cómo se pelean su buen nombre dos bandos, de cierta forma muy ligados a él.
Por un lado, están Armandito, hijo de Armando Galán (quien ya falleció), hijo de Pacho y trompetista durante años de la orquesta de su padre. Junto con Armandito está su esposa y prima hermana, una hija de Franco Galán, uno de los hijos mayores de Pacho.
En el otro bando están los hermanos Pérez –Pocho, Jorge y Ricardo–, hijos del difunto Alí Pérez, de quien hay que decir, sin discusión alguna, que, desde cuando entró a la orquesta como cantante, están aún Pacho Galán vivo, fue el encargado de la parte administrativa de la orquesta. Era quien conseguía los contratos, pagaba a los músicos, mantenía a la orquesta sonando en la radio y registrados en medios locales, regionales, nacionales e internacionales. Gracias a Alí la orquesta se dio el lujo de participar en evento con consagradas agrupaciones como Billos Caracas Bo´ys, Los Melódicos, Porfi Jiménez, en un festival que se hacía en el Gran Poliedro de Caracas. También hacía giras por Panamá, Miami y Nueva York.
Al morir el viejo Pacho, quien mantuvo vivo el nombre y prestigio de la orquesta fue Alí Pérez, con sus hermanos Jorge, un tremendo baterista que ahora vive en Estados Unidos, y Joaco, quien aportaba el equipo de sonido completo. Implementos de su propiedad.
Al morir Alí, quedaron al frente de la orquesta, sus hijos Pocho, que desde niño ya estaba como cantante de dicha agrupación, y Ricardo en calidad de crooner y corista, su tercer hermano Jorge, como mánager.
Luego aparecen Armandito y su prima y esposa, reclamando la heredad. Un juez les concede la razón, y sacan a los Pérez del uso del nombre y el legado de Pacho Galán, como legítimos herederos.
Ahora los hermanos Pérez reaparecen y envían el siguiente comunicado breve:
“El juez con función de conocimiento da fallo a favor de los hermanos Pocho, Jorge y Ricardo Pérez, en caso de la Orquesta Pacho Galán, al aprobar prescripción. Ordenó archivo y preclusión, después de diez años. La Corte Constitucional también había fallado e manera contundente abriendo el camino para que los Pérez sigan manejando la tradicional agrupación”.
Otro músico para recordar
Clímaco Sarmiento nació en 1916 en Soplaviento, Bolívar, (pleno centro del Canal del Dique, y desde niño se trasladó con su padre, que también era músico, a Cartagena. Muy pronto empezó a mostrar su descomunal talento musical para ejecutar el clarinete y la trompeta, y más adelante, ya siendo adulto, se hizo conocer como compositor, arreglista, transcriptor e intérprete.
Toño Fuentes, fundador propietario de Discos Fuentes en Cartagena (donde nació, aunque después se la llevó para Medellín), al escucharlo en una grabación para la orquesta de Rufo Garrido, de inmediato lo incluyó en la nómina de Fuentes, que tenía la peculiar modalidad de que, con los mismos músicos, tenía hasta seis agrupaciones en su sello discográfico: La Sonora Cordobesa, Pedro Laza y Sus Pelayeros, Sonora Dinamita, Rufo Garrido y su Orquesta, y después, con los mejores de su nómina, más los acordeonistas y compositores Calixto Ochoa, César Castro, Alfredo Gutiérrez, Lizandro Mesa creó lo que se ha denominado la Universidad de la música popular bailable colombiana.
Lo importante de Clímaco era su capacidad para convertirse en todo un maestre que, a la postre, terminaba de director de la agrupación en donde lo pusiera a tocar Toño Fuente, en particular Pedro Laza y sus Peñayero, en donde la voz de mando era la de Clímaco, autor de temas inolvidables como la ‘Pie Pelúo’, dedicada a una amante que sacó de esos sitios de diversión en los extramuros cartagenera. Y en verdad, contaba Chicho, uno de sus hijos, un destacado saxofonista que tocó varios años con Pacho Galán y murió de tuberculósis en Barranquilla, que la muchacha tenía un lunar de pelo coposo y crespo en el empeine de su pie derecho.
Y también figura como compositor del inolvidable porro ‘La vaca vieja’. Una vez le preguntaron que si de verdad la ‘Vaca vieja’ era suya o una canción popular. Con toda la seriedad del caso Climaco respondió: «hombe, esa vaquita andaba por ahí suelta, de potrero en potrero, flaca, descuidada, yo la enlacé, le di buen pasto, y desde entonces, ‘La vaca vieja es mía».
