Uno de los conversatorios más interesantes en el Carnaval Internacional de las Artes abordó ese tema tan polémico en estos tiempos. Una mirada desde diversos ángulos. ¿Y la verdad?
Por Rafael Sarmiento Coley
El periodista y escritor Jorge Mario Sarmiento Figueroa, moderador del foro, y Alexandra Vives, directora de Libraq , la Feria del Libro de Barranquilla.
La irrupción de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, como una tormenta marina de mayor intensidad, ha puesto a temblar lo más sagrado del periodismo en todos los tiempos y formas.
Ha llegado el momento en que algo hay que hacer para que los directores de los portales periodísticos en la Web, los administradores de las redes sociales -en especial Facebook, Twitter, Instagram y WhatsApp, presten mayor atención al peligro que enfrenta el periodismo en general, por la proliferación de noticias falsas que aparecen y se vuelven virales.
Un petit conciliábulo antes de empezar el conversatorio sobre el espinoso tema de la verdad amenazada por las redes del periodismo virtual.
Temas que hasta hace pocos años los medios tradicionales defendían a capa y espada como la credibilidad, la imparcialidad y el respeto por los derechos de los demás, en especial el de los niños y personas indefensas, se han tirado por la borda. Y hoy circulan videos de niños violados, violentados, cadáveres bañados en sangre con la cara destrozada. En imágenes que repugnan a todo ser humano dueño de un grado de sensibilidad, aunque sea mínimo.
Shirley Cantillo, presentadora del evento, ya ha llamado al escenario a los panelistas y al moderador, y pide al público acomodarse en sus sillas para empezar la interesante disertación del selecto grupo de expertos.
El tema fue abordado con mucha altura y conocimiento de causa por el veterano cronista y escritor Estewil Quesada, editor regional de El Tiempo y ADN; Alexandra Vives, la tenaz directora de Librab, la Feria Internacional del Libro de Barranquilla; Juan Manuel Buelvas, exgerente del canal regional Telecaribe, y Gonzalo Garcés, escritor, editor y periodista argentino. Y como moderador, el también periodista y escritor Jorge Mario Sarmiento Figueroa.
El influencers y mecenas cultural Filiberto Mancini y el periodista y director de este portal, Rafael Sarmiento Coley, realizan un breve repaso de las ‘verdades a medias’ que en ese instante circulaban en las redes sociales.
Todo ello en el marco del Carnaval Internacional de las Artes: La reflexión como espectáculo, un evento que el Quijote barranquillero, Heriberto Fiorillo, con el formidable apoyo de su noble esposa Claudia Muñoz, Carlos Polo, Jorge Mario Sarmiento Figueroa y todo un formidable y leal equipo de luminotécnicos, sonidistas, camarógrafos, presentadores, acomodadores, y, lo más valioso, el apoyo desinteresado de amigos del arte y la cultura como Filiberto Mancini, y las prestantes empresas y entidades públicas que han creído siempre en el buen criterio con el cual se maneja este ejemplar evento.
Alexandra Vives defiende la verdad que se refleja, por ejemplo, en una novela, que necesariamente debe tener algo de ficción para que se salga del esquema tradicional de contar el cuento de manera simple sin esforzar la imaginación. Esa es una verdad. Quizás haya que agarrarla con pinzas. Más no se puede negar que el escritor, al abordar el tema, partió de un suceso cierto, al que le puso algunos pequeños adornos.
Gonzalo Garcés recordó lo que siempre se ha dicho, que la primera víctima en todo conflicto armado o de confrontación política e ideológica, la primera víctima es la Verdad. Y esto no es nuevo. Se vive y se sufre desde antes de la era cristiana. Porque se ha discutido en estos tiempos que los cantos eróticos de Salomón no son de él, de ninguna manera, sino de algún guasón que quiso distorsionar una verdad por pasiones religiosas.
Heriberto Fiorillo, el gran patriarca que contra viento y marea ha mantenido más vivo que nunca el Carnaval Internacional de las Artes, en ameno diálogo con Filiberto Mancini.
Jorge Mario Sarmiento, Gonzálo Garcés, Alexandra Vives, Juan Manuel Buelvas y Estewil Quesada. La foto de portada.
En toda guerra, lo dijo Ernest Hemingway, “a la primera que fusilan es la verdad, porque es un estorbo para todos los bandos en contienda”. Y él lo dice con la máxima autoridad que le confiere el haber sido corresponsal de guerra en cuanto conflicto estallaba en el mundo, hasta cuando casi le vuelan una pierna con una granada de fragmentación que por poco deja a la humanidad sin ‘El viejo y el mar’, ‘Por quién doblan las campanas’, y tantas otras excelentes obras del autor estadounidense.
Estewil Quesada, como periodista de la vieja guardia, considera que en el periodismo clásico siempre debe haber ‘luz en la poterna y guardián en la heredad’, para impedir que se mancille la verdad, con lo cual se desploma el más valioso tesoro del periodismo, que es la credibilidad. Sin verdad, no hay credibilidad. Y sin credibilidad, retornamos a las épocas cavernarias de los pasquines.