El ex-pelotero y manager del Atlántico falleció la tarde del 2 de enero 2022 a los 91 años de edad.
Por: Francisco Figueroa Turcios
La hazaña de Abel Leal, evitó que Atlántico fuera campeón del Torneo Nacional de Béisbol, categoría mayores la tarde del sábado 30 de septiembre de 1972 en Santa Marta.
Con dos outs en la novena entrada, sin corredores en las almohadillas, perdiendo tres a dos y con dos strikes en la cuenta, el panorama era desalentador para el equipo de Bolívar. Atlántico era el Campeón. Eso explica la euforia de Édgar Perea en la transmisión por la cadena radial Caracol.
Luego de dos lanzamientos más, por la disciplina que siempre tuvo al bate, Abel Leal pudo igualar la cuenta a dos bolas y dos strikes. Después, ante sendos envíos de Ascensión ´Chenchó´ Díaz, Abel Leal conectó tres fouls consecutivos. Todo parecía perdido. Fue en ese momento que Abel Leal se salió de la caja de bateo para tomar un respiro y justo allí Jaime del Valle, manager del Atlántico, aprovecho para hacerle la seña al lanzador ´Chencho´ Díaz que debía cruzarlo con una recta.
En las cabinas de prensa del estadio Rafael Hernández Pardo de Santa Marta el narrador Édgar Perea, con todo el acero de su voz, transmitía por radio para Barranquilla y animaba a su audiencia para que se alistaran para el carnaval y a los carros de bomberos para que sonaran sus sirenas porque el triunfo de la selección del Atlántico era inminente frente a Bolívar. Napoleón Perea Castro, por su parte, narraba para Cartagena dándole esperanzas a una multitud que lo seguía desde sus casas con las caras largas. Era la época mágica de la radio en donde había que formarse las imágenes en la cabeza a través de las palabras de los narradores.
En la última entrada, en medio del calor asfixiante, el equipo de Bolívar perdía por diferencia de una carrera. El lanzador de Atlántico, Ascensión Díaz, ya había retirado a dos bateadores y estaba a un out de alcanzar el título. En la alineación de Bolívar lo normal era que Humberto Bayuelo bateara de tercero y Abel Leal de cuarto; pero en aquella tarde ─no se sabe por cuál razón─ “El loco” Ruiz, mánager de Bolívar, había decidido invertir el orden, así que el turno era para Abel Leal quien no había conectado de hit en todo el partido: el mejor bateador de la historia del béisbol colombiano había fallado en cinco oportunidades ese día.
Abel Leal regresó a la caja de bateo. Ascensión Díaz recibió la seña del receptor, acomodó los dedos índice y corazón sobre las costuras de la pelota, tomó impulso, levantó los brazos y soltó un lanzamiento en curva que no desarrolló todo lo que debía, quedándose en el centro del plato. Abel Leal, excelso bateador, tuvo que haber descifrado la trayectoria de la pelota con solo ver su rotación, tensó los músculos del abdomen y de sus antebrazos, aguzó su visión de tigre y le hizo swing grande. El estadio enmudeció. Solo se oyó el golpe seco de la madera descosiendo la pelota. Desde el mismo momento del impacto Abel Leal supo que se iba de jonrón. Con ese batazo se empató el partido en la novena entrada.
Jaime del Valle, recordó hasta el último día de su vida cada detalle de ese hecho histórico en los Torneos Nacionales de Béisbol, categoría mayores. » Cuando Abel Leal regresó a la caja de bateo, yo confiaba en que ´Chencho´ Díaz había acatado la seña. Leal estaba esperando la curva. Se agachó a esperarla. ´Chencho´ tenía que cruzarlo con una recta. Cuando Ascensión, tomó impulso, levantó los brazos y soltó un lanzamiento en curva que no desarrolló todo lo que debía, quedándose en el centro del plato. Desde el mismo momento del impacto Abel Leal supe que era jonrón. Preferí cerrar los ojos para no ver por donde iba a salir la bola del estadio ´ Rafael Hernández Pardo´ de Santa Marta». El jonrón de Abel Leal, nos cayó como un balde de agua fría» revela Jaime del Valle, sobre el jonrón de Abel Leal.
El partido no se perdió en el jonrón de Leal
Desde el sábado 30 de Septiembre de 1972, hasta la fecha para Jaime del Valle, el béisbol se volvió una película en blanco y negro cuando en todos los televisores están a colores… El hecho de haber tenido el título a un lanzamiento, lo marcó para toda su vida.
«Reconozco que duré mucho tiempo en que no podía dormir. Cuando intentaba conciliar el sueño, me aparecían las imágenes de el jonrón de Abel Leal. Eran más los interrogantes que respuestas que tenía el porque perdimos el título en Santa Marta.
La conclusión que saco después de mucho tiempo es que el partido lo perdimos en el cuarto episodio cuando tuvimos bases llenas y no pudimos anotarle una sola carrera a Bolívar. Allí debimos tomarle una amplia ventaja para no tener la angustia con que al final terminamos. Otro factor fue la lesión del lanzador Robinson Bornacelli, quien tenia dominado a la artillería de Bolívar… Abel Leal, Humberto Bayuelo, Luis ´Bartolo´ Gaviria, Tomás Moreno, Pompello Llamas y Alejandro Lian, todos jonroneros. Bornacelli no pudo continuar el partido ante Bolívar» reflexiona Jaime del Valle sobre los detonantes que lo llevaron a perder el título ante Bolívar en 1972.
Jaime del Valle, se destacó como segunda base en Willard, en las temporadas profesionales de 1979 a 1983. También figuró en las ligas instruccionales colombianas con Cervecería Águila.Tras el retiro, fue manager amateur con Willard y Pizano, entre otros equipos, fue piloto exitoso de Atlántico durante mucho tiempo y también hizo parte del cuerpo técnico que condujo a Colombia a ganar el campeonato mundial aficionado de 1965. Es sin duda una leyenda del béisbol colombiano, ejemplo para las nuevas generaciones por su entrega pasión por los colores de Atlántico y Colombia. Paz en su rumba.















