Icono del sitio La Cháchara

El fantasma del título del 2023 vuelve a tocar la puerta del Junior

Por: Francisco Figueroa Turcios

Hay recuerdos que el fútbol se empeña en desempolvar cuando menos se esperan.

En la memoria de los hinchas del Junior todavía permanece intacta aquella campaña en la Liga Betplay II en el año 2023 en la que el equipo comenzó a caminar por el campeonato como si llevara una pesada piedra atada a los pies. Seis fechas sin ganar. Seis jornadas en las que la victoria parecía haberse marchado de Barranquilla sin dejar dirección.

Ahora, tres años después, la historia vuelve a ofrecer una coincidencia que inquieta y, al mismo tiempo, alimenta la esperanza de los aficionados rojiblancos: Junior vuelve a llegar a las primeras seis fechas sin conocer la victoria. ¿Es una mala señal? ¿O será, precisamente, el preludio de otra historia de gloria?

¿ Coincidencia…?

Porque si algo tiene el fútbol es esa capacidad de convertir una coincidencia estadística en una superstición colectiva. En el segundo semestre de 2023, Junior comenzó la Liga BetPlay II con una dolorosa derrota 1-0 frente a Águilas Doradas, el sábado 15 de julio, en el estadio Metropolitano. La ilusión del comienzo se convirtió rápidamente en preocupación.

Una semana después, el domingo 23 de julio, llegó el primer empate: 0-0 frente al Deportivo IIndependiente Medellín en el Atanasio Girardot. Y la historia comenzó a repetirse. En la tercera fecha, el lunes 31 de julio, Junior volvió a quedar en blanco: 0-0 contra Atlético Bucaramanga en el Metropolitano.

En la cuarta jornada, el sábado 5 de agosto, apareció otro empate sin goles, esta vez frente al Unión Magdalena en el estadio Armando Maestre de Valledupar. La quinta fecha tampoco trajo la reconciliación con el triunfo. Junior empató con Pasto en el Metropolitano el sábado 12 de agosto y la paciencia se agotó. El ciclo de Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez llegó a su final.

Apareció Arturo Reyes…

Entonces apareció Arturo Reyes. Pero ni siquiera el cambio de entrenador logró romper inmediatamente el hechizo. En el debut de Arturo Reyes al frente del equipo Tiburòn , Junior empató 0-0 con La Equidad en el estadio Metropolitano de Techo, el sábado 19 de agosto.

Seis fechas, cero victorias. El fantasma parecía instalado en el camerino. Pero entonces ocurrió lo inesperado. En la séptima jornada, el miércoles 23 de agosto, Junior se reencontró con el triunfo en una noche que terminó convertida en una declaración de intenciones: derrotó 4-3 al América de Cali en el Metropolitano.

A partir de allí comenzó otra historia.Junior terminó sexto en el todos contra todos y consiguió un lugar en el grupo A de los cuadrangulares semifinales, donde tuvo que enfrentarse a Águilas Doradas, Deportes Tolima y Deportivo Cali.

Y contra todos los pronósticos, el equipo de Arturo Reyes ganó el grupo. En el otro cuadrangular, el Medellín hizo lo propio. El destino quiso que los dos terminaran frente a frente por el título. El primer capítulo de aquella final se escribió en el Metropolitano el domingo 10 de diciembre de 2023. Junior salió como una tromba y derrotó 3-2 al Medellín.

Pero faltaba la noche definitiva. En el Atanasio Girardot, Junior cayó 2-1. El resultado obligó a definir el campeonato desde el punto penal. Y allí apareció la gloria. Y allí apareció la gloria. Junior ganó 5-3 en la tanda y levantó el trofeo.

Lo que comenzó como una campaña llena de dudas terminó convertido en una de las grandes remontadas deportivas de la historia reciente del club. Por eso hoy los hinchas miran hacia atrás.La coincidencia está sobre la mesa: seis fechas sin ganar, como en 2023.

¿Se volverá a repetir la historia de 2023?

El fútbol está lleno de coincidencias que parecen escritas por un guionista empeñado en mantener viva la intriga. Y en Barranquilla hay una que comienza a llamar poderosamente la atención: el Junior de 2026 empieza a recorrer un camino demasiado parecido al que transitó en 2023.

No solamente porque la victoria se le está escapando en las primeras jornadas, sino porque hasta el cambio de entrenador parece haberse repetido.

En aquel segundo semestre de 2023, Junior comenzó la Liga BetPlay II con una derrota ante Águilas Doradas y luego encadenó una serie de empates que terminaron por precipitar la salida de Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez. La solución fue Arturo Reyes. Tres años después, la escena parece tener los mismos actores, aunque con protagonistas diferentes. Junior tampoco encontró el camino de la victoria en este comienzo de campeonato y, ante la imposibilidad de enderezar el rumbo, decidió cortar el ciclo de Alfredo Arias.

El elegido para tomar el timón fue nada menos que un hombre que conoce como pocos los secretos del club: Sebastián Viera, el histórico arquero que durante años defendió el arco rojiblanco y que ahora intenta dirigir desde la línea técnica al equipo que tantas veces defendió desde debajo de los tres palos. Pero aquí aparece otra coincidencia.

En 2023, el cambio de entrenador no produjo inmediatamente el milagro. Arturo Reyes debutó y Junior volvió a empatar. Ahora, en 2026, Viera tampoco pudo romper el hechizo. En su estreno como técnico rojiblanco, Junior empató 3-3 ante Jaguares. Otra vez empate. Otra vez la victoria esquiva. Otra vez el nuevo entrenador comienza su historia sin poder celebrar un triunfo.

¿Coincidencia? Difícil no pensarlo. En 2023 fueron ‘Bolillo’ Gómez y Arturo Reyes. En 2026 fueron Alfredo Arias y Sebastián Viera. Dos técnicos que salen. Dos técnicos que llegan. Dos estrenos sin victoria. Y en ambos casos, Junior obligado a mirar hacia adelante mientras la tabla comienza a convertirse en una amenaza. Pero la coincidencia más inquietante también puede convertirse en la más esperanzadora. Porque después de aquel tormentoso comienzo de 2023, Junior reaccionó.

Y por eso ahora, en medio de la preocupación por los resultados y de la ansiedad de una afición que sueña con el tricampeonato, surge una pregunta inevitable: ¿Y si la historia vuelve a repetirse? Los hinchas del Junior quieren creer que sí.No porque esperen que el fútbol copie exactamente lo ocurrido en 2023, sino porque necesitan aferrarse a un antecedente que les permita pensar que todavía es posible transformar la incertidumbre en esperanza.

El número de puntos para entrar entre los ocho está ahí. La remontada todavía es posible. Y Sebastián Viera, que tantas veces fue héroe bajo los tres palos, ahora tiene la misión de convertirse en héroe desde el banco. El partido ante Alianza de Valledupar aparece entonces como mucho más que una nueva fecha del campeonato. Es la oportunidad de romper el hechizo. De demostrar que las coincidencias pueden ser simplemente coincidencias.

O, quién sabe, que algunas veces el fútbol se empeña en repetir sus historias. En 2023, Junior comenzó sin ganar, cambió de técnico y terminó campeón. Ahora vuelve a comenzar sin ganar, vuelve a cambiar de técnico y pone sus esperanzas en otro hombre de la casa. El pasado ya dejó la pista.

Ahora falta saber si el presente tendrá el mismo desenlace. Porque en Barranquilla, mientras las matemáticas empiezan a apretar, la afición se permite soñar con una remontada que parecía imposible. ¿Coincidencia, destino o una nueva señal de que el Junior todavía tiene una historia de campeonato por escribir?

Y en Barranquilla hay una afición que conoce perfectamente esa sensación. La de sufrir primero… para terminar celebrando después.

Salir de la versión móvil