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El estadio Romelio Martínez vuelve a vestirse de final: Junior y Nacional por la gloria

Por: Francisco Figueroa Turcios

La historia grande del Junior comenzó a escribirse con letras doradas en el viejo y mítico Estadio Romelio Martínez, el templo fútbol donde nació la pasión desbordada del pueblo barranquillero.

Allí, entre tribunas ardientes, tambores y banderas rojiblancas, el equipo tiburón conquistó sus dos primeras estrellas en 1977 y 1980, títulos que marcaron el despertar definitivo de un club que pasó de ser orgullo costeño a potencia nacional.

El fútbol colombiano volverá a detenerse frente a una rivalidad histórica: Junior y Atlético Nacional disputarán una nueva final cargada de historia, pasión y cuentas pendientes.

La serie de ida y vuelta comenzará el martes 2 de junio en el mítico Estadio Romelio Martínez, escenario donde nacieron las primeras grandes gestas rojiblancas, y culminará en el imponente Estadio Atanasio Girardot, fortaleza verdolaga y símbolo de las noches gloriosas del conjunto antioqueño.

Junior afrontará la serie con el sueño de alcanzar la estrella número 12 de su historia, una conquista que tendría un valor emocional inmenso por comenzar precisamente en el estadio de la calle 72, el mismo donde el club levantó sus primeros títulos en 1977 y 1980. El equipo tiburón buscará apoyarse en la memoria de aquellas epopeyas para intentar otro carnaval futbolero que haga vibrar nuevamente a Barranquilla.

Del otro lado aparecerá Atlético Nacional, el club más laureado del país, acechando la estrella 19 para seguir ampliando su dominio histórico en el fútbol profesional colombiano. El conjunto verdolaga llega respaldado por su tradición copera, su experiencia en finales y el peso intimidante del Atanasio Girardot, escenario donde muchas veces ha construido títulos inolvidables.

Dos títulos

Junior 1977: Dulio Miranda,  Jopa Berdugo, Tafa  Reyes, Juan Carlos Delménico,  Julio Comeaña,  Óscar Bolaño y ‘Orejita» Nuñez. Abajo:  Camilo Aquilar,  Eduardo Solari, César  Lorea, Alfredo Arango y  Juan Ramón ´La Bruja´ Verón

La afición juniorista tuvo que esperar 29 años, 3 meses y 29 días, o simplemente 10.226 días, para celebrar la primera estrella en el fútbol profesional colombiano.

La primera consagración de Junior llegó en 1977 bajo el liderazgo del argentino Juan Ramón Verón, quien asumió el doble papel de jugador y técnico para conducir a Junior hacia una campaña inolvidable en el hexagonal final.

Aquella nómina, integrada por referentes Juan Carlos Delménico, Óscar Bolaño, Dulio Miranda, Gabriel «Jopa» Berdugo, Jesús «Toto» Rubio, Rafael Reyes, Julio Avelino Comesaña, Eduardo Solari, Camilo Aquilar, convirtió el Romelio en una fortaleza inexpugnable y desató el primer carnaval futbolero de la capital del Atlàntico.

Junior campeón 1980: Dulio Miranda, Gabriel Berdugo, Omar Galván, Toto Rubio, Rafael Reyes y Juan Carlos Delménico.(Abajo): Fernando Fiorillo, Oscar Bolaño, Tutino, Converti y Bonifacio Martínez.

Tres años más tarde, en 1980, Junior volvió a rugir campeón en el estadio de la calle 72. Bajo la orientación de José Varacka, el equipo consolidó una generación llena de personalidad y fútbol que terminó levantando la segunda estrella tras imponerse en el cuadrangular final. Ese Junior no solo ganó partidos: fortaleció una identidad popular que convirtió al Romelio Martínez en símbolo de pertenencia y resistencia futbolera del Caribe colombiano.

Cuarenta años después de aquellas gestas inolvidables, el destino parece volver a mirar hacia el histórico escenario de la calle 72. Junior tiene la posibilidad de conquistar allí una nueva estrella, la número 12 de su historia en el fútbol profesional colombiano, cerrando un círculo emocional entre pasado y presente.

Sería mucho más que un campeonato: sería el reencuentro del tiburón con la memoria de sus primeras epopeyas, un homenaje vivo a los héroes del Romelio y a una hinchada que convirtió ese estadio en el corazón sentimental del fútbol barranquillero.

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