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El drama de los padres de los niños guajiros

Los ojos del Estado y del país está sobre los niños que mueren en la Guajira por desnutrición, pero el drama que viven sus padres pasa desapercibido.

Por  Francisco Figueroa Turcios

Andreina Velásquez se alimenta con una empanada al día.

El niño Pedro Sereno, oriundo de Uribia, padece de desnutrición. En primera instancia  fue traslado a Valledupar, pero al  determinan los galenos del hospital Rosario Pumarejo de López, que este niño guajiro padecía de  neumonía, decidieron remitirlo el miércoles  a la clínica Reina Catalina de Barranquilla, donde permanece en la unidad de cuidados intensivos.

Juan Carlos llegó a la Capital del Atlántico en compañía de su madre Andreina Velásquez, una indígena wayuu, de 22 años de edad. Tiene dos hijos: Jorge Luis (4 años de edad) y Pedro ( 2 años de edad). Actualmente tiene cuatro meses de embarazo y en ella se puede advertir que también posé un cuadro de desnutrición.
«Lo normal es que solamente nos alimentamos tres veces a la semana. Nos acostumbramos a dormir sin probar un bocado de comida, por eso es que nuestros hijos están desnutridos. La falta de comida y la sed está matando a los los niños de nuestras rancherías», confiesa Andreina Velásquez, mientas paulatinamente va comiendo bocado por bocado de una empanada.
El drama de la desnutrición no solo afecta a los niños guajiros , sino también a sus padres, y lo peor es que los que llegan a acompañar a sus hijos a las ciudades fuera del departamento de la Guajira, tienen que sustentarse de la caridad pública, porque no hay un plan integral que los apoye con la alimentación y un hogar de paso.

Andreina Velásquez y Doris González en compañia del periodista Francisco Figueroa Turcios.

«Uno aguanta doble sufrimiento: tener a sus hijos enfermos y tener que vivir de la caridad pública, porque no hay apoyo para nuestra alimentación y una vivienda para descansar mientras a nuestros hijos los dan de alta», señala Andreina Velásquez.

Doris González también tiene su hijo interno en la Clínica Reina Catalina, ha hecho amistad con Andreina Velásquez,  pese a que son de dos rancherias diferentes, hoy las une el mismo dolor: sus hijos padecen de desnutrición.
«Lo preocupante es que ahora hay una atención, producto de un show de los medios que informan,  pero el problema de fondo de la falta de comida y de agua no será resuelto, porque estamos cansados de tantas promesas. Pareciera que Colombia no quiere a los wayuú», indicó Doris González.
Las historias de Andreina Velásquez y Doris González  se repite en todos las madres de los niños guajiros que están hospitalizados en Barranquilla, que es el punto referente  que el portal www.lacháchara.co pudo comprobar.

EPS debe responder:Gobernadora de la Guajira

Oneida Pinto, se pusó al frente de la crisis de desnutrición de los niños guajiros

Oneida Pinto, gobernadora de La Guajira, fue enfática en señalar  a a este portal  que «es responsabilidad de las EPS, que tienen que darle una atención integral al núcleo familiar cuando están por fuera de nuestro Departamento. Vamos a intervenir para que las EPS cumplan con su responsabilidad,  porque son ellas las que reciben los recursos económicos, y por ende, deben  brindarles toda la atención médica  a los niños en estos casos , y ubicar a sus padres en unos hogares de paso.

Cuando un indígena es remitido a una clínica fuera del departamento de La Guajira, es una situación diferencial. Por lo tanto, si la EPS no asume su responsabilidad, se exponen a los casos  de tener que recurrir a la caridad pública que el portal www.lachachara.co se está denunciando».

Para conocer la situación de primera mano y buscar los correctivos, la Gobernadora anunció a esta web que enviará a Barranquilla al secretario departametal de Salud, quien visitará todas las clínicas de la Capital del Atlántico.

«Vamos a hacer un censo real de los niños  guajiros que están actualmente hospitalizados en Barranquilla, afectados por el fenómeno de la desnutrición y otras enfermedades, para respaldarlos y obligar a las EPS que cumplan con su compromiso» , aseveró Oneida Pinto.

 

 

 

 

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