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Eduardo Verano, lleva el béisbol en la sangre

La pasión por la pelota caliente se apoderó de él desde muy joven.( Historias desconocidas)

Por: Francisco Figueroa Turcios

Eduardo Verano, el bateo fue su fuerte

Eduardo Verano de la Rosa, gobernador del Atlántico, reconoce que tuvo en su juventud mayor facilidad para jugar el béisbol que el fútbol.

Estudió primaria y bachillerato en el Colegio Biffi, donde tuvo la oportunidad de practicar el béisbol. Representó  en este deporte a esa institución educativa en  varios  Juegos Intercolegiados.

«Me gustaba más jugar de shortstop (jugador que ocupa la posición entre segunda y tercera base, para detener los rolling que suelen ir en esa dirección), pero los manageres casi siempre me obligaban a jugar de Left fielder (Jardinero izquierdo).

Mi fuerte era el bateo. Los pichers de las novenas contrarias siempre me temían y por ende me lanzaban pelotas difíciles de batear. Yo  tenía la velocidad mental para descifrar los lanzamientos y chocar bien la pelota», reconoce Eduardo Verano, quien ha sido dos veces gobernador del Atlántico (2008-2011 y 2016- 2019).

Los estudios de Administración de Empresas en la Universidad del Norte le quitaron a Eduardo los espacios para la practica del béisbol, por lo que el Atlántico perdió un talento en este deporte, pero ganó un gran profesional.

En 1975 obtuvo el  título de especialista en desarrollo regional urbano en la Universidad del Norte y  un año más tarde viajó a New York a cursar un máster  en la Universidad de Columbia, de la cual se gradúa en 1978.

En New York no pierde el contacto con el deporte de su pasión, el béisbol. Asiste con frecuencia a los partidos de los Yankees, por lo que en el transcurrir del tiempo la novena de la Gran Manzana termina por ganar su corazón.

«Asistía a los partidos de los Yankees. Uno al final se contagia del cariño y el amor que la gente le tiene a esa novena. Los Yankees son la pasión de los habitantes de New York. Esa pasión ha traspasado fronteras en todo el mundo», confiesa Eduardo Verano.

Dirigente del béisbol

Eduardo Verano y Francisco Figueroa Turcios

Eduardo Verano de la Rosa a su regreso de los Estados Unidos emprende una exitosa carrera como administrador.  Ejerce el cargo de  gerente de  Cementos del Caribe entre 1978 y 1984, en este último año da el salto al sector público al ser nombrado gerente de la Empresa Municipal de Teléfonos de Barranquilla. Entre 1986 y 1990 ejerce como gerente de la Electrificadora del Atlántico.

El gusanillo de la pasión por el béisbol continúa latente, y cuando asume la gerencia de la Electrificadora, organiza el club Electranta, que participa en el Campeonato Departamental del Atlántico.

«Cuando llegé a Electrificadora del Atlántico me preocupé por conformar un club de béisbol competitivo, por lo que fuimos protagonistas. Recuerdo a los peloteros Miguel Orozco, Luis Sierra, Álvaro Palmera, Antonio Lobo, Reynaldo Berrio, Jesús Ortega, Álvaro Montes, Daneris Izquierdo, entre otros.

Más tarde Farid Char y Pedro Salcedo, me motivaron  para que ingresara  a la junta directiva de la Liga de béisbol del Atlántico y al final terminé asumiendo la presidencia donde buscamos la masificación de este deporte en los diferentes municipios de nuestro departamento», reseña Eduardo Verano.

Cuando era presidente de la Liga de Béisbol del Atlántico, jamás pasó por la mente de Eduardo Verano que sería  gobernador del Atlántico y le correspondería  apoyar el proyecto de construir el nuevo estadio de béisbol en Barranquilla para la celebración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

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