Por: Francisco Figueroa Turcios
La pasión de Diomedes Díaz por el Junior no se limitaba a una simple simpatía futbolera.
Diomedes tenía un sentimiento profundo que llevaba tatuado en el alma, como una de sus canciones más sentidas. Cada vez que el equipo rojiblanco disputaba un clásico o una final importante en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, Diomedes Dìaz encontraba la manera de estar presente, aportando su voz y su carisma en los espectáculos musicales previos a los partidos.
Diomedes entendía que en Barranquilla el fútbol y el vallenato hablan el mismo idioma de la pasión. Por eso saltaba al gramado con la camiseta rojiblanca, saludaba a la multitud y convertía el estadio en una parranda multitudinaria antes de que rodara la pelota.
Una de sus apariciones más recordadas ocurrió en 1993, cuando acompañó al Junior en la previa de un partido ante América , y otra quedó inmortalizada el 15 de diciembre de 2004, antes de la final frente a Atlético Nacional, cuando fue ovacionado por más de cuarenta mil aficionados.
Regalo a Barranquilla…
En la canción Regalo a Barranquilla, el cantante vallenato Diomedes Díaz convirtió a Barranquilla en un himno popular donde exaltó personajes y símbolos representativos a la capital del Atlántico. Diomedes resaltó nombres de figuras barranquilleras y allí aparecieron referencias como Edgar Perea, Antonio Char, el Junior y el Carnaval.
Además, dentro del imaginario popular de la época, la canción también terminó asociándose con el liderazgo dirigencial de Antonio Char y la grandeza institucional del Junior, porque en aquellos años el equipo vivía una de sus etapas más influyentes bajo la familia Char y el relato vibrante de Edgar Perea. En la letra, Diomedes inmortalizó al narrador barranquillero cuando cantó: «En el estadio Metropolitano, narrándolo Edgar Perea. El tema musical termina con una narración de Jaime Pérez Parodi
Décadas después, esa melodía sigue retumbando en las celebraciones del club y en las tribunas del Metro, demostrando que Diomedes nunca se fue del todo de la fiesta rojiblanca.
En Barranquilla donde el fútbol y la música son parte de la misma sangre caribeña, Diomedes Díaz entendió que el Junior no era solamente un equipo, sino un punto de encuentro para la alegría y la esperanza de miles de personas. Por eso, cada vez que cantó en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, no solo animó una previa futbolera: ayudó a unir generaciones, barrios y sentimientos alrededor de una camiseta rojiblanca.
Amistad con los jugadores
La pasión de Diomedes Díaz por el Junior de Barranquilla no solo quedó reflejada en sus presentaciones en el estadio Metropolitano, sino también en las menciones que hizo de dirigentes y jugadores que marcaron época en el club rojiblanco. Diomedes nombró con admiración a Antonio Char, uno de los presidentes más emblemáticos del Junior, y también inmortalizó en sus canciones y saludos a figuras como Iván René Valenciano y Víctor Danilo Pacheco.
En la canción El Mundo se acaba, grabada en 1992 junto a Juancho Rois, Diomedes dejó un mensaje especial: “Con cariño para Iván René Valenciano y Víctor Danilo Pacheco, orgullos nuestros”. Ese saludo sorprendió a los dos jugadores cuando el disco salió al mercado y confirmó el cariño del “Cacique de La Junta” por aquella generación dorada del Junior.
Además, Diomedes convirtió el fútbol en parte de su universo popular. En varias oportunidades apareció vestido con la camiseta rojiblanca animando partidos en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez, donde el público mezclaba vallenato y fútbol como una sola pasión caribeña
