Por: Francisco Figueroa Turcios
Hay sueños que no terminan cuando cuelgan los botines. Algunos simplemente cambian de rol..
Hay futbolistas que antes corrían detrás del balón con el escudo de su país sobre el pecho; hoy permanecen de pie en la zona técnica, con una libreta en la mano y la responsabilidad de conducir a una nueva generación en la selección de su país.
En el Mundial de México, Canada y Estados Unidos 2026 reúne a un selecto grupo de hombres que conocen la Copa del Mundo desde sus dos dimensiones más intensas: primero como futbolistas y ahora como entrenadores de la misma selección que un día defendieron dentro del campo.
No son muchos. sólo cinco entrenadores, tienen ese privilegio: Didier Deschamps, Lionel Scaloni, Javier Aguirre, Hong Myung-bo y Tony Popovic. Uno de los cinco entrenadores sueña con obtener el título del mundial 2026.
Didier Deschamps– Francia
El fútbol reserva ese privilegio para unos cuantos elegidos. Didier Deschamps volvió a vestir de azul, no con el brazalete de capitán que levantó la Copa en París en 1998, sino con la serenidad del entrenador que también llevó a Francia a la gloria en 2018.
- Como jugador:
- Capitán de Francia en el Mundial de 1998.
- Campeón del mundo como mediocampista.
- También disputó el Mundial de 2002.
- Como entrenador:
- Asumió Francia en 2012.
- Campeón del Mundial 2018.
- Subcampeón en Catar 2022.
- En 2026 dirige su cuarto Mundial consecutivo.
- Dato histórico:
- Integra el exclusivo grupo de hombres que ganaron el Mundial como jugador y como entrenador.
Lionel Scaloni – Argentina
Lionel Scaloni cambió la banda derecha que recorrió en Alemania 2006 por el banco desde donde condujo a Argentina hacia su tercera estrella y ahora busca prolongar ese legado en mundial México, Canada y Estados Unidos 2026.
Como jugador:
- Participó en el Mundial de Alemania 2006.
- Actuó como lateral derecho.
Como entrenador:
- Campeón de la Copa América 2021 y 2024.
- Campeón del Mundial de Catar 2022.
- Llega a 2026 como uno de los técnicos más exitosos del fútbol argentino reciente.
Javier Aguirre – México
La historia también sonríe a Javier Aguirre, quien hace cuarenta años disputó el Mundial de México 1986 como mediocampista y hoy dirige al «Tri» en una Copa organizada nuevamente en casa. En el otro extremo del planeta.
Como jugador:
- Mundialista en México 1986.
- Mediocampista del «Tri».
Como entrenador:
- Ha dirigido a México en los Mundiales de 2002, 2010 y nuevamente en 2026, siendo uno de los técnicos con mayor experiencia mundialista
Hong Myung-bo – Corea del Sur
En el otro extremo del planeta, Hong Myung-bo revive el camino que inició como defensor en Italia 1990 y que alcanzó su momento más memorable cuando capitaneó a Corea del Sur hasta las semifinales en 2002. Ahora intenta inspirar desde la experiencia.
Como jugador:
- Participó en los Mundiales de 1990, 1994, 1998 y 2002.
- Capitán de la histórica selección que alcanzó las semifinales en 2002.
Como entrenador:
- Regresó al banquillo para dirigir a Corea en 2026, aunque dejó el cargo tras la eliminación en la fase de grupos
Tony Popovic – Australia
El círculo también se completa para Tony Popovic. Aquel zaguero que ayudó a Australia a romper décadas de ausencia y alcanzar los octavos de final en Alemania 2006 es ahora el hombre encargado de conducir a los «Socceroos» en una nueva aventura mundialista.
Como jugador:
- Participó en el Mundial de Alemania 2006.
- Integró la generación australiana que alcanzó por primera vez los octavos de final.
Como entrenador:
- Clasificó a Australia al Mundial 2026.
Loa cinco entrenadores comparten un mismo lenguaje. Conocen el silencio que precede al himno nacional, la ansiedad del túnel antes de salir al campo, la alegría de una victoria y el vacío de una eliminación. Por eso sus instrucciones no nacen únicamente de los libros de táctica; nacen de la memoria. Cada consejo lleva el peso de una experiencia que ellos mismos vivieron.
Foto: Didier Deschamps y Lionel Scaloni
En el Mundial de México, Canada y Estados Unidos 2026 no solo compiten las mejores selecciones del planeta. También dialogan dos generaciones. Los futbolistas actuales persiguen el sueño que aquellos entrenadores alguna vez persiguieron con las piernas; ellos ahora lo hacen con la inteligencia, la paciencia y la visión que solo concede el paso del tiempo.
Porque el fútbol tiene una manera única de cerrar los círculos. A unos les permite levantar la Copa; a otros les concede el privilegio, aún más extraño, de regresar al mismo escenario con la misma bandera, pero desde otro lugar.
Cambian los botines por el traje, el número en la espalda por la libreta táctica, el esfuerzo de noventa minutos por la responsabilidad de un proyecto entero. Sin embargo, cuando suena el himno nacional, vuelven a sentir exactamente lo mismo que sintieron el día en que fueron jugadores: que representar a su país en un Mundial sigue siendo el honor más grande que el fútbol puede ofrecer.
