La Defensoría del Pueblo envió a un defensor comunitario a la zona donde se produjo la descarga eléctrica que ocasionó la muerte de 11 indígenas de la comunidad Wiwa y dejó heridos a otros 15 aborígenes.
Por Chachareros
Un funcionario de la Defensoría del Pueblo se desplazó a la zona donde se produjo la descarga eléctrica que ocasionó la muerte de 11 indígenas de la comunidad wiwa y dejó heridos a otros 15 aborígenes, para que apoye las labores de atención y la articulación de las gestiones humanitarias a través de la sala de crisis dispuesta por los organismos de seguridad y socorro. El ente informó que un equipo de la Defensoría Regional se encargará de visitar a los indígenas trasladados a Santa Marta, a fin de verificar la atención médica que se les proporcione en los distintos centros asistenciales.
«La Defensoría del Pueblo lamenta profundamente los hechos ocurridos en las últimas horas y expresa toda su solidaridad con el pueblo Kogui, cuyas autoridades se encontraban reunidas en el momento en que se presentó el fenómeno natural», precisa el ente en un comunicado.
El organismo exhortó a las autoridades «para que atiendan las alertas y recomendaciones del IDEAM, a propósito de las tormentas y precipitaciones que afectan a ciertas regiones del país, y para que realicen la pedagogía necesaria a fin de que los ciudadanos estén debidamente informados y tomen las precauciones del caso».
Mininterior coordina labores
El Ministerio del Interior, en cabeza del jefe de la cartera, Juan Fernando Cristo, indicó que desde que se conoció la tragedia «dio parte a las autoridades para iniciar las labores de traslado de los heridos hacía la ciudad de Santa Marta». Cristo también lamentó la muerte de los 11 nativos e informó que hace acompañamiento a las familias de las víctimas mortales y de los otros 15 wiwa afectados con el impacto.