Dentro de sus planes no estaba el de quedarse en Barranquilla, pero su vocación de servicio lo animó a trabajar en uno de los sectores más deprimidos.
Por Cristian Ibáñez – Chacharero
El 20 de febrero de 1977 llega a Barranquilla el padre Cyrilo, como es conocido en el barrio La Paz, al suroccidente de la ciudad y sus alrededores. Su destino final era Perú, pero unos compañeros de la comunidad a la cual pertenece el sacerdote, le hicieron la invitación a que conociera la Puerta de Oro de Colombia. Por esas cosas de la vida, llegó un domingo de Carnaval a la tierra que le acogería y le contagiaría de alegría para quedarse.
Los Camilos es una orden religiosa que tiene como objetivo la construcción de una comunidad sana en todos los aspectos de la vida; físicos, psicológicos, económicos, entre otros. Desde su llegada a esta ciudad los Camilos han tratado de colmar una a una todas las necesidades a través de proyectos que benefician a una sociedad flagelada por la pobreza, basados en la misericordia para con la gente que sufre. De muchas maneras tratan de aliviar el dolor de estas comunidades ante las dificultades que se les presentan, ayudándose de la justicia para que cada persona aprenda a hacer valer sus derechos y teniendo en cuenta que, siendo mas íntegros, se pueden prevenir muchos problemas que podrían considerarse de una u otra forma innecesarios. Ese es el espíritu noble de la comunidad religiosa de los Camilos.
Crear condiciones
A lo largo de los años se ha de admirar los resultados tan exitosos que han tenido los proyectos que se ejecutaron en el barrio La Paz, guiados por el padre Cyrilo Swinne, pero sin duda alguna, ha sido un motivador de voluntades. De esa manera ha entusiasmado a mucha gente para trabajar en compañía de un sin numero de colaboradores que han sabido encausar los recursos en el liderazgo del holandés que, sin haber nacido en la arenosa, guarda un sentido de pertenencia y un amor profundo por quienes considera hoy en día su familia.
Como ejemplo de los frutos recogidos en este trabajo se encuentra la Biblioteca Popular del Barrio La Paz, que actualmente beneficia no solo a este barrio sino a 11 más aproximadamente, generando una mejor educación para los estudiantes que realizan sus actividades escolares en este sitio, al igual que en el Centro Escolar Camilo, un centro de rehabilitación para niños y jóvenes de escasos recursos a los que les brindan un enfoque positivo ante la vida a pesar de las dificultades en las que viven. En el Hogar San Camilo se cumple una labor similar, pero quienes se benefician son los adultos mayores que por circunstancias de la vida se quedaron literalmente en la calle y que han encontrado una oportunidad de vivir dignamente en este lugar. Se destaca también el Hospital San Camilo que busca favorecer a las personas que sufren de algún quebranto de salud velando por prestar una atención inmediata; dentro de los espacios de recreación se encuentra el Polideportivo, el cual es una fuente de distracción para los tiempos libres de niños jóvenes y hasta adultos que buscan ocupar el ocio de una buena forma. Es así como se ha desarrollado el barrio La Paz con la ardua tarea que llevan Los Camilos de dar a todos un mejor despertar y hasta la tranquilidad de un mejor dormir.