Ocurrió este lunes a las 7 de la noche en la sala de teatro Luneta 50, sede del Festival Internacional de Cuenteros.
Por Jorge Mario Sarmiento Figueroa
Siete de la noche, lunes 28 de agosto. Decenas de personas se hicieron presentes en la sala de teatro Luneta 50, sede central del Festival Internacional de Cuenteros ‘El Caribe cuenta’, que este año reúne hasta el próximo sábado en varios escenarios de Barranquilla y municipios del Atlántico a consagrados artistas de África, Europa, América y, por supuesto, de Colombia.
De repente, Iván Torres, uno de los cuenteros fundadores del Festival, invocó la palabra de los mayores desde el Putumayo hasta el Caribe, y la aterrizó en la sala de teatro. Con una voz de acento cachaco pero que parece nacida en otro interior, mucho más profundo que la simple división de regiones, un profundo tan abismal que palpita en ríos, veredas y llega a las ciudades para seguir latiendo, Iván Torres empezó a contarles a los asistentes cómo fue que a Juan, un hombre muy incrédulo y de poca imaginación, la vida le dio una hija a la que sucedían las cosas más maravillosas por la sencilla razón de saber escuchar historias.
Y así como la tierra se abre desde sus entrañas, de la boca de Iván Torres salieron con toda fuerza las palabras invocadas para que sucediera lo insólito, la historia de la niña que voló este lunes en Luneta 50. Todo quedó grabado aquí en La Cháchara, como prueba y testimonio, en la voz del cuentero de voz entrañable:
La invitación está abierta para que disfrute toda la programación del Festival Internacional de Cuenteros ‘El Caribe cuenta’, que se realiza solo esta semana en Barranquilla y algunos municipios del Atlántico, en diversas salas y escenarios, donde se avisa que pueden suceder cosas así, porque en este mundo siempre habrá Remedios cuando haya quien quiera escuchar historias
Programación del Festival de Cuenteros
Y por si todavía no se convence, le traemos también la historia de un raro animal que contó Romer Peña, venido de Venezuela con una alegría tan desbordante que parece que en nuestro vecino país la realidad también tiene otros cuentos.












Jorge Mario! deberias escribir más en la cháchara. te extrañamos